Formas de aprovechar el bonus de final de año

El final y el comienzo del año es el momento en que muchas compañías entregan su bonus. También es un buen momento para pensar cómo aprovechar este dinero extra.

En nuestro país son muchas las compañías que, de una manera u otra, proporcionan una retribución flexible por objetivos o beneficios a sus trabajadores. Esta retribución generalmente suele otorgarse en el último mes del año y, en algunos casos, en el primer mes del siguiente año.

De este modo, para muchos el periodo de los meses de diciembre y enero acumula gastos extraordinarios por las Navidades y también de ingresos extraordinarios. Imaginemos, que a la habitual paga extraordinaria de Navidades, se une también el bonus. Esto nos estaría otorgando un ingreso amplio en comparación a nuestros ingresos habituales.

La realidad es que,la mayoría de personas terminará utilizando una buena parte de este ingreso extraordinario en los gastos navideños o en la cuesta de enero. Obviamente, cada uno hace con su dinero lo que quiere, pero tal vez existan otras formas de aprovechar mejor esta entrada extraordinaria de ingresos. Del mismo modo que existen formas para evitar perder un dinero caído del cielo, existen claves para aprovechar mejor tu bonus anual.

Ahorrar es una buena idea

Utilizar este dinero para el ahorro es, sin ninguna duda, una buena idea. Piensa lo siguiente: gracias a la acción del interés compuesto, invirtiendo año tras año, podrías triplicar tus ahorros con suficiente tiempo.

Destinar de manera inmediata el bonus al ahorro, a través de una herramienta financiera a través es sin duda una muy buena idea que, a medio y largo plazo, mejorarán tu economía personal.

Crea un fondo de emergencia

No solemos tener la conciencia clara sobre la importancia de los fondos de emergencia en las economías domésticas. Sin embargo, el fondo para imprevistos puede marcar la diferencia entre poder solucionar un problema de manera solvente sin endeudarse o no hacerlo.

Desde una situación personal que nos impida acceder a nuestros ingresos, hasta, simplemente, una reforma necesaria en nuestro hogar, disponer de un fondo de emergencia que podamos afrontar los problemas económicos con solvencia.

Un fondo de emergencia básico sería aquel que es capaz de cubrir todos nuestros gastos mensuales, incluyendo gastos de vivienda, manutención, servicios, etcétera, durante al menos tres meses. Si tienes un presupuesto y conoces tus gastos, lo tienes fácil para calcular el fondo de emergencia.

Aunque esos tres meses son recomendables, si puedes ampliar otros dos o tres meses más, resultaría incluso mejor. Este dinero no tienes por qué tenerlo parado, puedes utilizar desde cuentas de ahorro hasta otro tipo de productos que, por liquidez, te permiten disponer de ellos de manera casi inmediata si lo necesitas.

Amplia tu formación

Tengas la edad que tengas la formación siempre es una buena idea. Solemos concebir la formación como algo directamente relacionado nuestro desempeño profesional, y así es. Pero, mucho más allá, adquirir nuevos conocimientos es algo intrínsecamente bueno para el ser humano.

Si tienes tus apartados de ahorro y fondos de emergencia bien cubiertos, invertir en tu formación puede ser una idea excelente para aprovechar el bonus de fin de año. Desde aquel curso que siempre pensaste hacer, hasta alguna actividad formativa que te pueda resultar interesante o práctica.