Deducciones que no debes olvidar al hacer la renta

Cuando hagas la declaración de la renta, hay una serie de deducciones, fáciles de olvidar, a las que debes prestar atención.

Hay que tener en cuenta que, en muchos casos, los borradores emitidos por la agencia tributaria pueden no disponer de toda la información necesaria. Por eso, es importante prestar atención ya que, pueden acarrear problemas. Sobre todo, aquellas personas que realizan de manera personal su declaración de la renta.

Por ello, además de preguntas sobre si es mejor la declaración individual o conjunta, por ejemplo, es importante analizar bien las deducciones que deseamos aplicar.

Vamos a repasar algunas de estas deducciones que no siempre recordamos de manera instantánea.

Cambios familiares

Todos los cambios familiares son importantes. Desde un cambio en el estado civil, hasta, las defunciones y, sobre todo, los nacimientos. Por otro lado, también se deben contemplar las minusvalías tanto del declarante, como de familiares.

Recordemos que los nacimientos puede incrementar el importe de devolución de manera notable, tanto para las familias con menos hijos, como para las familias numerosas. Por supuesto, dependiendo de la comunidad autónoma en la que residas, deberías incluir las deducciones previstas para cualquier circunstancia familiar, ocurrida durante el ejercicio por el que declaras

Revisa bien las deducciones por vivienda

Aunque la deducción estatal por el alquiler de vivienda esté eliminada, esto sólo ocurre para aquellos contratos firmados a partir de febrero de 2015. Para contratos anteriores sigue siendo posible aplicar una deducción del 10,05%, cuando la base imponible es inferior a 24.107,20 € anuales.

En el caso de la deducción por compra de vivienda, ocurre lo mismo. En este caso la deducción desapareció para aquellos contribuyentes que adquirieron su vivienda a partir del 1 de enero de 2013.

También aquí es importante tener en cuenta las posibles deducciones que las comunidades autónomas propongan en este sentido.

Comprobar a fondo los rendimientos del trabajo

Es fundamental dedicar tiempo a comprobar a fondo los rendimientos del trabajo, básicamente para no cometer errores.

En primer lugar, debemos revisar bien nuestros ingresos. Sobre todo porque puede existir algún tipo de ingreso que no conste en el borrador. Un ejemplo de esto sería de los pensionistas retornados que cobran prestaciones de países extranjeros, en estos casos los datos suelen llegar con bastante retraso a la administración. Otro caso sería el de las empleadas de hogar.

Además de esto, hay algunos gastos que deben ser incluidos necesariamente por los contribuyentes. Por ejemplo, gastos de defensa jurídica, trabajador activo discapacitado, cambio de municipio o ciudad por aceptar un empleo, o, cuotas sindicales.

Ganancias patrimoniales

Este puede ser un problema importante, cuando se han realizado ventas de inmuebles, pero también, de acciones, o se ha accedido ayudas para la compra de vivienda o vehículo.

Hay que tener en cuenta que debemos siempre declarar las ganancias patrimoniales. Si no las declaramos, será a título posterior cuando la agencia tributaria las acabe liquidando. Esto puede llevar consigo, como sabemos, sanciones.

También es importante señalar cuando se opta a reinvertir el importe obtenido en una venta de acciones, o de una vivienda, en otra vivienda habitual, o en más acciones.

No te olvides de los planes de pensiones

Los planes de pensiones y los PPA permiten ahorrar al hacer la renta. En concreto, minorarán la base imponible del IRPF. Si has invertido en cualquiera de ellos, asegúrate de ponerlos en tu declaración de la renta 2018.

Existen otras cuestiones que también deberías tener en cuenta, las posibles viviendas o locales vacíos o si has realizado donaciones durante el ejercicio, pero, en general, la mejor recomendación siempre es revisar varias veces el borrador.

No te quedes conforme a la primera. Más aún, aunque parezca un coste innecesario, si tienes dudas, acudir a un profesional puede ser una idea excelente. Sobre todo cuando optas a devolución, aunque en general en todos los casos, el beneficio que puedes obtener por una asesoría profesional, es muy superior a lo que te va a costar.