¿Es bueno darles paga a los niños?

Dar la paga a los niños: cuándo y cómo

La paga, una cantidad fija semanal asignada al niño, parece que es un concepto que se va perdiendo en favor de un modelo más consumista e inmediato de gasto. Sin embargo, dar la paga a tus hijos puede ser una buena idea.

Desafortunadamente el sistema educativo no considera la educación financiera básica como algo necesario. Es un debate interesante, si tenemos en cuenta que se trata de formar adultos que tendrán contacto con las finanzas más tarde o más temprano sin haber recibido una formación básica al respecto.

Que los niños tengan una paga regular, semanal a poder ser, es una muy buena idea para comenzar a fomentar de manera práctica y razonable el valor del dinero. Pero más allá, también es una buena idea para enseñar el valor de la toma de decisiones, en este caso sobre su propio dinero.

Abundando más en lo anterior, cuando les damos la paga a nuestros hijos, y nos atenemos estrictamente a esa cantidad de dinero para sus gastos de ocio etc., estamos fomentando la autonomía personal y la toma de decisiones sobre una parte importante de la vida de los niños, su ocio individual y social.

Solemos identificar la edad de la paga a partir de la preadolescencia. Sin embargo, a partir de los seis/siete años el niño ya es capaz de manejar nociones básicas de lógica matemática, utilizando la suma y la resta. Este puede ser el mejor momento para iniciar el hábito de la paga.

Antes de esa edad podemos comenzar a explicar, a través de juegos y de ejemplos, la existencia del dinero como algo que cuesta conseguir y que sirve para intercambiar cuando se desea comprar cosas.

Cuánta paga y hasta cuándo

No hay una regla fija que nos indique cuál es la cantidad de dinero adecuada para la paga de tus hijos. Va a depender, lógicamente, de tu economía doméstica en primer lugar.

En cualquier caso no debe ser una paga excesiva, debería cubrir los gastos que pensemos que son necesarios cubrir, y a medida que el niño crece razonemos en conjunto estas necesidades.

Por otro lado la paga es un hábito sistemático, es decir, no debe funcionar a demanda sino que se rige por períodos estipulados, semanales, quincenales o mensuales. Estos períodos deben ser respetados escrupulosamente ya que de lo que se trata es de ir fomentando hábitos financieros saludables, y el control del dinero y no vivir a crédito es sin duda uno de estos hábitos.

El destino de la paga también va a marcar su cuantía. Antes de los 11/12 años la paga semanal probablemente se oriente mejor a pequeñas compras y actividades de ocio.

A partir de los 12 años podemos aumentar tanto la cuantía como los plazos de entrega de la paga. Es interesante aumentar estos plazos para fomentar la gestión a medio plazo de sus decisiones, ya que es una edad en la que la autonomía personal aumenta de manera exponencial.

Del mismo modo que no existe una regla fija para la cuantía de la paga tampoco la hay para determinar el periodo en el que es razonable seguir aportándosela a nuestros hijos.

Ya desde la preadolescencia es interesante vincular la paga con algún tipo de actividad beneficiosa para el conjunto de la familia. Por ejemplo, responsabilizarse de determinadas áreas en la limpieza del hogar o similar.

A medida que la edad avanzada hay que fomentar la búsqueda de tareas complementarias, trabajos que complementen a los estudios, etcétera. Pero este ya es otro tema diferente.