Market Timing, por qué no es para los ahorradores

A la pregunta ¿cómo ganar más dinero con mis inversiones?, le puedes buscar diferentes respuestas y estrategias. Lo que se denomina market timing puede ser una de ellas, pero, ¿es para todo tipo de inversores?

Invertir en bolsa es algo que, a fecha de hoy, en mayor o menor medida sabemos todos: gracias a las diferentes herramientas de inversión, cada vez más al alcance de cualquier persona. De hecho, en principio basta con abrir una cuenta con un bróker, incluso el del banco, y dar la orden de comprar acciones. Sin embargo, una cosa es la teoría y otra la práctica. el volumen de información, tipos y modelos de inversión y herramientas para invertir, es enorme. Esto hace que, para el inversor de a pie, sea obligatorio prestar atención a muchas cosas, tal vez a demasiadas.

Qué es el market timing

Si tuvieras que elegir un modelo perfecto de inversión, sería aquel en el que nunca te equivocas en los comportamientos futuros y las direcciones de los mercados de valores. Es decir, siempre sabrás cual es el momento correcto para entrar o salir de una inversión.

Obviamente, esto no existe como modelo perfecto, por ello, lo que si te vas a encontrar son diferentes estrategias de inversión que buscan acercarse al máximo a esa perfección inversora. El market timing podría considerarse una de esas estrategias.

Lo que se busca en este caso es adelantarse a los futuros movimientos de precios en el mercado de valores. Se trata de un modelo de predicción relativamente complejo, que se basa en un análisis de las perspectivas de las condiciones económicas; y se realiza a través de la mezcla de los análisis técnico y fundamental. Esto hace que las decisiones se toman en función de los mercados globales y no de los activos o índices en particular.

Teóricamente, a través del análisis técnico, deberíamos ser capaces de localizar soportes y resistencias en los gráficos correspondientes, mientras que, a través del análisis fundamental, estudiamos las cuentas financieras de aquellas empresas elegidas en conceptos económicos; resultados de ventas, reparto de dividendo, márgenes de beneficio…

Del cruce de las dos informaciones deberíamos ser capaces de encontrar los momentos adecuados en los que realizar compras o ventas de acciones. En otras palabras, comprar en el punto más bajo para después vender en el más alto.

El market timing se puede usar para invertir a corto plazo si eres un inversor intradiario o a largo plazo, si lo que buscas son las grandes tendencias.

¿Es para mí el Market Timing?

Comprar bajo para vender alto es el sueño de cualquier inversor en bolsa y en otros ámbitos. Lo que ocurre es que si fuese fácil, todo el mundo lo haría. Acertar con el punto de entrada en y salida en el mercado es todo un arte muy complejo de manejar. De hecho, es fácil que cometas errores al hacerlo, sobre todo al principio.

El problema del market timing tiene que ver tanto con la capacidad técnica y los conocimientos para detectar los momentos clave como con tener el estómago para aguantar la inversión. A la hora de invertir en bolsa es fácil que nuestra mente nos juegue malas pasadas y nos incite a vender antes de tiempo (no en el punto alto) y comprar cuando la acción sube o está incluso en máximos. Buena parte de este comportamiento se debe a nuestra aversión a la pérdida.

La traducción suele el pánico vendedor. Y es que las ventas masivas ante las fluctuaciones del mercado en plazos de 3 a 5 años es muy elevada. Y, recordemos, precisamente esto es veneno para la idea que el Market Timing quiere transmitir. Sobre todo porque, en este caso, todos los análisis y ajustes son básicos para saber cuándo se toman decisiones sobre las carteras de inversión, y esto pasa porque en algunos momentos habrá que aceptar un mercado a la baja que, temporalmente, nos hace perder dinero.

En definitiva, para quien maneja el concepto de ahorro como eje básico para su dinero, no es una opción interesante. Requiere un esfuerzo importante o un gran nivel de confianza en los gestores de nuestro dinero, pero, además, exige una postura compleja en cuanto a la aceptación de las fluctuaciones del mercado.

La alternativa al market timing es muy sencilla. No intentar adivinar cuándo es el mejor momento de invertir e invertir de forma periódica o constante. Esto puede aplicarse tanto a grandes cantidades, que se pueden invertir a largo de un periodo de tiempo para promediar como al ahorro mensual. ¿Y si en lugar de ahorrar un dinero para después invertirlo ahorrases e invirtieses al mismo tiempo? Hacerlo eliminaría el problema de cuando entrar y el efecto de comprar caro o bajo. Habría ocasiones en las que comprarías caro y otras en las que lo harías bajo. Al final, tu precio de compra sería una media entre todas, más cercana al promedio de lo que haga el mercado.

Esta idea tan sencilla casa perfectamente con la mentalidad y las posibilidades de la mayoría de ahorradores, que no disponen de enormes cantidades de dinero, pero sí pueden ahorrar mes a mes. Una forma de ponerla en marcha es a través de los  seguros de ahorro.