¿Se puede ahorrar durante las vacaciones?

Ahorrar en Vacaciones

El verano no es precisamente una época del año con fama de poco de gasto, las ansiadas vacaciones y sólo el hecho de salir de casa, para desconectar de la rutina de todo el año ya supone toda una serie de gastos a tener en cuenta ¿Pero a pesar de ello, podemos ahorrar? La respuesta es sí, y como sucede en el resto del año la base está en planificar y controlar nuestros gastos para llegar más fácilmente a fin de mes o incluso poder conseguir un pequeño dinero sobrante que nos permita planificar otro proyecto o darnos un capricho en el futuro.  Una serie de consejos, en el hogar y fuera de este, nos ayudarán a alcanzar el objetivo en estos meses:

En casa:

  • Uno de los principales gastos está en el aire acondicionado, y dos costumbres más que habituales que multiplican su gasto. La primera, mantenerlo encendido cuando no hay nadie en casa y la segunda usarlo a muy bajas temperaturas, por debajo de lo que necesitamos para estar confortables. Es conveniente encenderlo a temperaturas superiores a los 24º centígrados. Por cada grado menos de temperatura, el consumo de energía en aire acondicionado aumenta entre un 6% y un 8%. No hay que olvidar que el aire acondicionado supone hasta el 10% del consumo anual de energía de muchos hogares.
  • Cuidado con dejar en “stand by” sus monitores o televisores, de no hacerlo estaríamos gastando tanto como si tuviéramos un ordenador en pleno rendimiento.
  • Disminuyamos el gasto en la cocina. Las placas vitrocerámicas o de inducción son cada vez más comunes pero también consumen más que una cocina de gas. Si sustituimos buena parte de nuestra dieta de verano por ensaladas o frutas de temporada sin elaborar, además de tener un hábito saludable conseguiremos un ahorro para nuestro bolsillo.

En nuestros desplazamientos:

Los desplazamientos son sin duda una de las principales partidas de gasto en verano, además suele coincidir la época de mayor uso con la de precios más elevados en el combustible o en el billete de avión:

 

  • En medios de transporte propios: en primer lugar procurar llenar el depósito antes de las fechas clave de entrada/salida, no viajar a velocidades elevadas que disparan el consumo, no cargar en exceso el vehículo  y tener el coche apunto (ruedas, nivel de aceite…) para procurar que el consumo sea el menor posible.
  • En medios de transporte ajenos: Procurar ser flexible en los días en los que viajemos, cerrando los viajes con la mayor antelación posible para conseguir los precios más bajos.

En el destino:

  •  Si vamos a un hotel, considerar las opciones de todo incluido: Las comidas, bebidas y otros gastos imprevistos pueden suponer hasta un 60% de nuestros gastos en vacaciones.
  • Ajustar el lugar o calidad del destino: Más céntricos y/o en lugares más demandados se dispara el gasto, adecuémonos siempre a nuestras posibilidades.
  • Abierto a nuevas opciones de alojamiento: Como compartir tu casa, que no deja de crecer y nos permite de forma muy económica conocer nuevos países o ciudades.

Canalizar nuestro ahorro a través de un seguro:

¿Y qué podemos hacer con nuestro ahorro? El seguro de ahorro es sin duda uno de los mejores productos para canalizar un ahorro que conseguimos periódicamente. Es seguro, con una rentabilidad atractiva, nos permite destinar estas pequeñas cantidades de dinero periódicamente con el objetivo de constituir un capital, no es necesario realizar un importante desembolso inicial y tiene opciones flexibles con respecto a poder  paralizar temporalmente las aportaciones o incluso retirar parte de los fondos depositados. Además no debemos olvidarnos que parte de nuestras aportaciones van destinadas a una prima de seguro que cubre supuestos como el fallecimiento con un pequeño capital adicional.

Ahorrar en verano es posible, y porque no, podemos ya empezar a pensar y planificar, al menos financieramente, las próximas vacaciones.