Consejos nutricionales tras las Navidades: cómo alimentarnos tras los atracones

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 “Yo, como muchos de vosotros aprecio la comodidad de la rutina diaria” V de Vendetta

Lo ideal tras los atracones navideños sería no tener que modificar la rutina diaria porque nuestra alimentación no hubiese sido tan mala como para variar considerablemente nuestro peso. Como en la gran mayoría de los casos esto no suele suceder. Vamos pues a marcar una serie de pautas que nos ayudarán a retomar las costumbres saludables.

  1. Lo primero que debemos tener en cuenta es que la vuelta a la alimentación saludable y equilibrada y el comienzo de la actividad física han de ser paulatinos. No se puede pasar de haber tenido unas costumbres sedentarias y haber ingerido grandes cantidades de alcohol y alimentos y después pretender realizar el cambio en un día de manera saludable. Es totalmente recomendable ir introduciendo el ejercicio físico en la rutina diaria comenzando por media hora cada dos días e ir incrementando hasta conseguir realizar al menos una hora cuatro días en semana,
  2. En lo que respecta a la alimentación, esta sí que se puede comenzar directamente con una gama de productos totalmente saludables, ingiriendo fundamentalmente frutas, verduras y hortalizas. Aunque las cantidades han de ir disminuyéndose paulatinamente hasta que quedemos saciados con las cantidades justas que nuestro cuerpo necesita para mantenerse en valores saludables.
  3. Otro de los puntos importantes es el de volver a tener el agua como líquido principal a la hora de calmar la sed. Es muy habitual que durante las Navidades se tienda a ingerir bebidas alcohólicas y bebidas azucaradas, dejando bastante de lado el consumo de agua. Este debe ser uno de los principales cambios que debemos realizar y que provocará que percibamos sus beneficios de manera inmediata.
  4. El sueño es otro de los aspectos que debemos volver a regular. Toda nuestra actividad diaria está regulada por ritmos, estos ritmos necesitan de unas horas mínimas de sueño que además deben coincidir con las horas en las que no hay luz natural. La desregulación de estos ciclos provoca cansancio excesivo, irritabilidad, nerviosismo y otros padecimientos que afectan a nuestra salud y a nuestra actividad diaria. Es fundamental recuperar los horarios habituales de de descanso, actividad y comidas, el restablecer estos hábitos tratando de que sean lo más parecido posible día tras día provocará una gran cantidad de mejoras en nuestro día a día.

La vuelta a la rutina, entendiendo la rutina como tener unos hábitos saludables que se prolonguen en el tiempo, es la mejor receta para recuperarnos de los excesos navideños.