Consejos para que tus hijos disfruten de la Semana Blanca de esquí con Salud

Semana blanca niños

Consejos Tu Salud

«¡Vamos a contemplar la nieve hasta caer de cansancio!». Matsuo Basho

 

La Semana Blanca tiene como principal objetivo fomentar el deporte blanco entre los escolares y acercar la montaña y el medio natural a los jóvenes, independientemente de su ubicación geográfica. La práctica deportiva en un ambiente distinto del habitual, la convivencia con los compañeros en la montaña, y el contacto intenso con la naturaleza, son instrumentos educativos de gran valor para la formación.

Antes de la llegada de estos días, esperados con mucha inquietud por jóvenes y pequeños en edad escolar, es necesario informar sobre cómo prepararse para disfrutar con garantías de esta semana del año y de los deportes de invierno que en ella se practican.

Es importante tener en cuenta que a pesar de que es una semana de “vacaciones”, la práctica del ejercicio físico será la actividad predominante durante la mayoría de los días, por lo que hay que estar mentalizados y preparados para ello.

Precauciones a la hora de practicar esquí

Los deportes de nieve tienen una particularidad común: la de ser capaces de dar lugar a falsas apariencias. Por eso, es importante prevenir situaciones a las que los más pequeños pueden no estar dando importancia.

  • Hidratación en un ambiente frío. A pesar de estar en situaciones en las que la temperatura suele ser baja y de estar rodeados de nieve, la hidratación es muy importante. Hay que obligarse a ingerir líquidos antes del inicio de la actividad y durante todo el transcurso de la misma.
  • En invierno el sol también quema. Hay que ser muy precavidos con la incidencia de los rayos de sol, ya que el reflejo en la nieve intensifica su incidencia en la piel y en los ojos. Es por eso que a pesar de la sensación de frío, hay que usar protectores solares y gafas de sol durante todo el tiempo que se esté expuesto a dichas radiaciones.
  • Calentamiento antes de comenzar. Otro de los aspectos fundamentales a tener en cuenta es el calentamiento antes de aventurarse a esquiar. En la gran mayoría de las ocasiones existirá un monitor que obligará a realizarlo antes de comenzar, pero en los casos en que nadie lo indique hay que tener en cuenta que los deportes de nieve tienen una alta propensión a las caídas y a las elongaciones musculares. Si además a todo esto le sumamos un músculo frío, tenemos casi asegurada una lesión.

Es necesario un periodo de adecuación muscular para la actividad física que se vaya a realizar. Poco a poco todo el cuerpo ha de ir entrando en calor, el corazón aumentando el ritmo y los músculos comenzando a trabajar de manera pausada para que cuando se comience con la práctica del deporte, el cuerpo esté preparado para soportar movimientos bruscos y mayores intensidades de trabajo.

  • Una correcta alimentación. Por último, hay que destacar la importancia de no olvidarse de realizar las cinco comidas diarias. Una jornada en la nieve consume muchísimas calorías y no podemos dejar que nuestro cuerpo se quede sin provisiones, ya que puede favorecer la aparición de fatiga muscular y dar lugar a tener menos capacidad de reacción ante posibles imprevistos.

Ante cualquier sensación de fatiga prolongada o cualquier dolor muscular, acude a un especialista antes de que la situación se agrave.