Consejos para comer saludable y ahorrar al mismo tiempo

Al contrario de lo que se suele pensar, comer de forma saludable con un presupuesto ajustado es totalmente posible. A continuación te enseñaremos cómo poder hacerlo.

Normalmente la gente tiende a pensar que la comida sana es incompatible con presupuesto ajustado. De esta forma, se relaciona la mala alimentación con la falta de dinero cuando realmente no es así. Puedes comer de forma saludable adaptándote a tu situación financiera.

Aunque lograr esto no es algo sencillo, los beneficios de una buena alimentación compensan bastante los esfuerzos adicionales que tengamos que hacer para lograrlo. Si alguna vez te has preguntado el motivo por el que los japoneses viven tanto tiempo, una de las claves del asunto radica en la alimentación.

Ahora que ya sabes que tener un presupuesto bajo no es excusa para llevar una mala alimentación, debes aprender a incorporar alimentos saludables en tu situación financiera actual. A continuación te damos unos consejos para que puedas comer de forma sana y ahorrar al mismo  tiempo.

Aprovecha los alimentos de temporada

Los supermercados y verdulerías ofrecen productos fuera de temporada, pero estos son más caros (y de peor calidad), ya que los traen desde sitios lejanos. Puedes adquirirlos frescos de forma mucho más barata o incluso cosecharlos en tu propia casa o en la de algún amigo o familiar. Busca siempre los productos de temporada, en cualquier caso.

Procura beber más agua

El agua es una alternativa realmente saludable y mucho más barata que los zumos, refrescos u otras bebidas que puedas encontrar en un supermercado. Los refrescos llevan una gran cantidad de azúcar y no compensan respecto a calidad y precio. El agua no aporta calorías, ayuda a perder peso y a reconstruir nuestro organismo.

Haz una buena planificación de tus comidas

 No planificar tu alimentación y por ende los gastos que vas a hacer, es un error. Las compras espontáneas no solo afectan a tu bolsillo, también a tu salud. Consulta a tu médico o a un nutricionista para tener una opinión más profesional sobre tu planificación alimentaria, ten en cuenta que debes calcular tus necesidades nutricionales en base a tu edad, tu metabolismo y tu estado de salud actual.

Utiliza la nevera con eficacia

Es mucho más económico comprar los alimentos en grandes cantidades, ya que se pueden conservar fácilmente en tu nevera. Por ejemplo, comprar un muslo de pollo entero e ir cortándolo según tus necesidades alimentarias. Puedes hacer esto con cualquier comida, y congelarla cuando te sobren raciones. De esta forma, estarás ahorrando el dinero que gastarías en comida ya congelada ,y además, al congelarla ya preparada, también ahorrarás el tiempo que pasarías cocinándola en un futuro, (de manera que para comer, merendar o cenar) sería tan simple como descongelarla y calentarla, directa para servir.

El último consejo que te vamos a dar, y quizás el más importante de todos, es que aprendas a organizarte bien. La mejor manera de comer de forma sana y equilibrada, sin afectar demasiado a tu presupuesto, es planificar bien todos tus gastos. En otras palabras:

  • Diseña un menú barato y saludable semanalmente.
  • Haz siempre una lista de la compra y no realices gastos más allá de lo que has puesto en ella.

Organiza los alimentos tanto en la nevera como en la despensa, de forma que consumas los que tienen una fecha de caducidad más próxima, así evitarás que se desperdicie la comida que compres y lo aprovecharás todo mucho mejor.

Mide las porciones de comida que uses para reducir al máximo las sobras, a no ser que quieras planificarte para congelar. Es vital no caer en la monotonía respecto a tu alimentación. La base de una dieta equilibrada y saludable radica en la variedad, y para ello debes ser ingenioso, planear tus comidas de forma que sean todo lo distintas y variadas que te sea posible. Combina los ingredientes que tengas a mano. Recuerda que, cuanto más naturales sean los alimentos que consumas, mejor serán para tu salud y para tu bolsillo. No es imposible compatibilizar una buena alimentación con un bajo presupuesto, siempre y cuando sepas como hacerlo correctamente.