Consejos para ser una mujer feliz

Mujer Feliz

“El secreto de la felicidad no está en hacer siempre lo que se quiere sino en querer siempre lo que se hace.” León Tolstói

Las numerosas incertidumbres que la vida moderna presenta ante nuestros ojos aún más la necesidad de centrar los objetivos que deseamos lograr y el camino para conseguirlos, siendo la felicidad el objetivo principal de la gran mayoría de los seres humanos. Analicemos pues las particularidades de la mujer en este ámbito y los métodos para lograrlo:

En último término la felicidad no es más que la sensación que produce la descarga de determinadas hormonas en nuestro organismo. Hablamos principalmente de serotonina, de dopamina, oxitocina y otras endorfinas. La fisiología de la mujer y su continua preparación para la posible concepción de pequeñas personitas hace que la regulación hormonal sea mucho menos homogénea que en el caso de los hombres con sus consecuentes efectos en los estados de ánimo. Conociendo estos datos, la cuestión a resolver sería la de conocer los mecanismos por los que se segregan todas estas hormonas. De este modo se encuentra como factor importante la predisposición genética a ser feliz, mediado a través de diversos genes que regulan la expresión de las sustancias anteriormente señaladas. Otro de los factores determinantes para alcanzar tan preciado bien son los estímulos externos e internos que se perciben, y es aquí donde los actos voluntarios pueden acercar la felicidad

Como estímulos externos entendemos todas aquellas acciones que se realizan y que de una u otra manera mejoran el estado de ánimo. De este modo un consejo para ser más feliz es la ingesta de alimentos con gran contenido en proteínas, ya que están directamente implicadas en la síntesis de algunas de las mencionadas hormonas.

Todas las actividades relacionadas con la música, como cantar, bailar o tocar algún instrumento son también muy aconsejables, al igual que la práctica de actividad física y el deporte. Pasear por la naturaleza y viajar se unen a prácticas tan evidentemente beneficiosas para el estado de ánimo como son los masajes, las caricias y el sexo. No se puede olvidar los beneficios de risa y las actividades artísticas como la pintura, la lectura o la escultura.

Pero aún sin realizar movimiento alguno se puede lograr la felicidad, ya que los pensamientos positivos, los buenos recuerdos, la meditación y darle el valor que realmente tienen a los buenos y malos sucesos diarios, son grandes argumentos para ser muy feliz.