¿Estamos enganchados a las Redes Sociales?

Enganchados a las redes sociales -Aegon

“El hombre es un producto social y la sociedad debe impedir que se pierda para ella».

Consejos Tu Salud

El siglo XXI nos ha sorprendido con el desarrollo exponencial de diferentes tipos de redes sociales. Este desarrollo tecnológico ha sido acogido con gran entusiasmo por parte de la población llegando a formar parte imprescindible de la vida de muchas personas. El uso de las redes sociales se ha extendido de tal manera que en ocasiones puede llegar a plantear un problema de adicción.  Son muchos los artículos de opinión que debaten acerca del correcto uso de estas redes, de cómo afecta a los usuarios, de la detección temprana de la adicción, etc. Son muchas las ocasiones en las que se ha podido leer que los usuarios frecuentes de redes sociales suelen coincidir en tener una baja autoestima y gran inseguridad. Sin embargo esa tendencia hace ya algunos años que se ha compensado y las redes sociales se han convertido en una herramienta más para estar en contacto con el mundo y el uso continuado de las mismas la podemos encontrar tanto en personas inseguras como en personas dominantes con elevada autoestima y buena posición social. Otro de los tópicos que aparecen describiendo a los usuarios es que en ocasiones se crean una personalidad ficticia en la que se sienten más cómodos entablando conversaciones y acercándose a otras personas cuando en la “vida real” no son así. Pero las redes sociales ya forman parte de esa vida real y en muchas de las ocasiones esa personalidad también es real, únicamente se sirven mejor de esa herramienta que de otra como puede ser apuntarse a un gimnasio, a unas clases de baile o salir a tomar algo a un bar.

Los problemas de las redes sociales no radican ahí, como la mayoría de las adicciones, los problemas comienzan cuando afectan a la salud propia o de los demás o cuando se dejan de lado las responsabilidades por causa de dicha adicción. No es problemático que una persona pase todo su tiempo de ocio en una red social, no deja de ser una elección de lo que más le guste hacer y no es menos problemático a la hora de la convivencia con una pareja que el que se pasa todo sus ratos libres viendo o practicando un deporte o cualquier otra actividad ociosa.

Es igual de beneficioso o peligroso que cualquier otro acto mal gestionado que nos produzca bienestar y hay que tratarlo como tal. Es necesario ser conscientes siempre del momento adecuado para cada cosa, aprender a gestionar el tiempo y establecer un correcto orden de prioridades. Cuando estos pilares se tambalean en virtud de alguna de nuestras actividades ociosas es cuando comienza a existir un problema y cuando hay que empezar a corregirlo. En los casos en que no se pueda corregir esta tendencia lo más aconsejable es no acudir a los consejos de redes y allegados, y contar siempre con  la ayuda de un profesional.