Hepatitis: prevención y tratamiento

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“En todos los tiempos modernos, prácticamente, cada avance de la ciencia, en lógica o en filosofía, ha tenido que hacerse contra la encarnizada oposición de los discípulos de Aristóteles.” Bertrand Russell

El día 28 de julio se conmemora el Día mundial de la Hepatitis en honor del descubridor del virus de la hepatitis, el profesor y premio Nobel Baruch Samuel Blumberg, que nació justo ese día. Se trata de una enfermedad que, en sus diferentes tipologías, padecen millones de personas en el mundo, y desde el blog de Aegon queremos sumarnos a esta iniciativa abordando qué es la hepatitis y cuáles son los últimos avances en su tratamiento.

7 aspectos que debes conocer de la hepatitis

Qué es la hepatitis

Según la Organización Mundial de la Salud, la hepatitis es una inflamación del hígado causada generalmente por una infección vírica. Se conocen cinco tipos principales de virus de la hepatitis, designados como A, B, C, D y E. En particular, los tipos B y C dan lugar a una afección crónica en cientos de millones de personas y son en conjunto la causa más común de cirrosis y cáncer hepáticos.

Cómo se contagia la hepatitis

La hepatitis A y la E son causadas generalmente por la ingestión de agua o alimentos contaminados. Las hepatitis B, C y D se producen de ordinario por el contacto con humores corporales infectados. Son formas comunes de transmisión de estos últimos la transfusión de sangre o productos sanguíneos contaminados, los procedimientos médicos invasivos en que se usa equipo contaminado y, en el caso de la hepatitis B, la transmisión de la madre al niño en el parto o de un miembro de la familia al niño, y también el contacto sexual.
La Hepatitis B Foundation cuantifica que 2.000 millones de personas (1 de cada 3) han sido infectadas con hepatitis B. Alrededor de 400 millones padecen hepatitis B como enfermedad crónica y se estima de cada año mueren a causa de ella y sus complicaciones aproximadamente un millón de personas.

Síntomas de la hepatitis

Aunque a veces es asintomática o se acompaña de pocos síntomas, la infección aguda puede manifestarse en forma de ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos), orina oscura, cansancio intenso, náuseas, vómitos y dolor abdominal.

Prevención de la hepatitis

Las principales medidas de prevención van encaminadas a la seguridad en determinados procedimientos médicos, a la información a la ciudadanía sobre las causas de contagio y a fomentar los ensayos de detección.
Las tasas de infecciones nuevas de hepatitis aún son demasiado altas en muchos países debido a la reutilización del material sanitario. Eliminar o al menos disminuir drásticamente el consumo de alcohol ayuda a evitar las complicaciones y el agravamiento de la enfermedad.

Avances en el tratamiento de la hepatitis

En la hepatitis los avances más destacados versan sobre la curación de la hepatitis C. Tras haberse descifrado algunos de los procesos biológicos de desarrollo y reproducción de los virus que ocasionan la enfermedad, se han sintetizado fármacos que actúan directamente en esos procesos, causando una interrupción en los mismos, evitando el avance de la enfermedad.
Hoy en día, la mayoría de las personas con hepatitis no saben que están infectadas, ya que a menudo los síntomas sólo aparecen después de décadas. Es por eso que actualmente se está trabajando en el desarrollo de nuevos métodos de detección que consten de gran eficacia y mayor simplicidad. Con este avance se impediría que la enfermedad llegase a las fases más dañinas y se evitarían muchos de los daños irreversibles que producen.
En los próximos años se prevé la llegada de nuevos fármacos similares a los actuales que compitan con los que ya se encuentran en el mercado. El objetivo de la comunidad científica y del Organización Mundial de la Salud es la erradicación de la enfermedad. Actualmente este objetivo se encuentra muy accesible, ya que se dispone de todas las herramientas necesarias (prevención y cura) para conseguirlo.
Los nuevos avances en estos campos mejorarán los tiempos de respuesta, por lo que se espera que la reducción del número de personas que padecen la enfermedad sea muy significativa en un corto espacio de tiempo. De igual manera se espera que suceda con el número de contagios.