Pérdida de pelo por estrés, consejos para evitarlo

consejos para evitar la perdida de pelo por estres
Tiempo de lectura: 3 minutos

La caída del cabello es un problema que afecta a un gran número de personas. ¿Pero sabías que el trabajo puede tener mucho que ver? Entre las causas de la alopecia no sólo está el factor genético. La pérdida de pelo por estrés es habitual. Y más concretamente, un estudio reciente asocia la pérdida de cabello a un exceso en las horas de trabajo. 

Este estudio ha sido realizado en Corea del Sur y para ello han examinado a más de 13.000 hombres trabajadores. Se les dividió en tres grupos: aquellos que trabajan 40 horas o menos, los que trabajan entre 40 y 52 horas y finalmente quienes trabajan más de 52. En el estudio se han tenido en cuenta, además, diversos factores, como pueden ser la edad, el estado civil de cada trabajador, los ingresos mensuales que tienen o incluso si consumen tabaco. 

Tras varios meses de investigación, se llegó a la conclusión de que el tercer grupo era el más afectado en la pérdida de cabello. En concreto, perdían pelo el doble de rápido que el resto

Gracias a esta investigación descubrimos otros factores, además del estrés, que son cruciales en la pérdida de cabello: la edad es un gran influyente, ya que la combinación de ambos dañan los folículos capilares y limitan el crecimiento activo del cabello. 

Así, se determinó que limitar horas de trabajo para prevenir el desarrollo de alopecia puede ser más necesaria para los trabajadores jóvenes, como los de 20 y 30 años, en los que comienzan a aparecer los síntomas de pérdida de cabello. Se requieren intervenciones preventivas para promover horas de trabajo adecuadas y razonables en nuestra sociedad.

Este estudio ha sido apoyado por numerosos especialistas en cirugía capilar, que señalan que, a menudo, el estrés puede ser el desencadenante de otros tipos de pérdidas de cabello. 

Consejos para prevenir la pérdida de pelo por estrés

Aunque el invierno es un momento del año en el que pelo sufre más, y ya te proporcionamos por ello algunos tips para cuidar el cabello en invierno, realmente la prevención requiere de esfuerzos todo el año. Estos serían algunos consejos al respecto.

Mejorar la alimentación

La alimentación es un factor clave para prevenir la pérdida de pelo por estrés. Lo ideal es llevar a cabo una dieta rica en frutas y vegetales, evitando el consumo de grasas y alimentos basura. Para tratar y prevenir específicamente la caída del cabello, lo recomendado es incrementar el consumo de ciertas vitaminas, como pueden ser la vitamina A, la vitamina B5, vitamina C o vitamina E, entre otras. 

Una exposición al sol prolongada puede ser altamente perjudicial

El exceso de sol no sólo puede ser perjudicial para nuestra piel. Exponer nuestro cabello al sol puede debilitarlo, resecarlo o incluso hacer que pierda su brillo natural e influir en su caída. 

Evitar un uso excesivo de productos químicos también es crucial en nuestra salud capilar

Muchos productos químicos pueden propiciar la caída del cabello, como pueden ser las lacas, gominas o fijadores. Invertir en champús naturales puede ser muy beneficioso ya que nos aportará las vitaminas que los productos químicos no pueden ofrecernos. 

Utilizar un peine adecuado

Durante el cepillado se puede caer más pelo de lo normal si no lo hacemos de manera correcta. Hacer uso de peines con separaciones anchas y evitar el uso de cepillos es lo más adecuado. 

Reducir el uso de gorras

Aunque pueda parecer una tontería, se cree que el uso frecuente de estas, así como de gorros o sombreros, puede propiciar la caída del cabello ya que impiden su correcta oxigenación. 

Tener cuidado con el calor de secadores o planchas

A pesar de que el uso de secadores o planchas de pelo nos ayudan a que este luzca bonito, lo ideal es evitar su uso a toda costa, ya que estos productos lo resecan enormemente y hacen que pierda su brillo, propiciando su caída. 

Control del estrés

Por último, y como hemos dicho al comienzo del post, evitar cualquier tipo de estrés ayuda enormemente para combatir la pérdida de cabello. Esto se debe a que, cuando sufrimos situaciones de estrés, se produce una contracción de los vasos sanguíneos que alimentan al cabello. Como consecuencia nuestro cuero cabelludo se desnutre y el cabello se debilita.