Prevención de riesgos laborales: la salud también se cuida en el trabajo

24 abril Aegon riesgos laborales

« La prevención de accidentes no debe ser considerada como una cuestión de legislación, sino como un deber ante los seres humanos, y como una razón de sentido económico”. Werner von Siemens, empresario alemán.

En España una jornada laboral estándar consta de cuarenta horas semanales repartidas habitualmente en ocho horas de lunes a viernes. Esto quiere decir que la mayoría de los días de nuestra vida los pasamos en el trabajo. Concretamente, un tercio del tiempo. Teniendo en cuenta que otras ocho horas diarias las pasamos durmiendo y las otras ocho las compartimos con el resto de actividades, no es de extrañar que se ponga tanto empeño en la seguridad en el trabajo. La prevención de riesgos laborales es imprescindible para el desarrollo de nuestras vidas, ya que ello depende en gran parte nuestra salud, la presente y la futura.

Definición de riesgo laboral

La actual ley de prevención de riesgos laborales cumplirá los 20 años el próximo mes de noviembre (Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales. BOE nº 269 10/11/1995). La ley entiende por prevención el conjunto de actividades o medidas adoptadas o previstas en todas las fases de actividad de la empresa con el fin de evitar o disminuir los riesgos derivados del trabajo, y como riesgo laboral la posibilidad de que un trabajador sufra un determinado daño derivado del trabajo. Para calificar un riesgo desde el punto de vista de su gravedad, se valorarán conjuntamente la probabilidad de que se produzca el daño y la severidad del mismo.

Trabajos de oficina: salud y prevención

Aunque la gravedad de la mayoría de los problemas que se presentan en las oficinas es bastante menos acusada que en otros tipos de ocupaciones, como la construcción o la industria, no podemos olvidarnos de que una mala ejecución de diversos hábitos puede desembocar en problemas serios.

El cambio experimentado en las tareas administrativas, con aumento de la especialización laboral, de las tareas repetitivas y las exigencias físicas, la reducción del espacio de trabajo y en los últimos años la introducción de nuevas tecnologías y equipos de trabajo cada vez más exigentes, está provocando diversas alteraciones de salud en los empleados.

La mayoría de los daños a la salud están relacionados con la ergonomía, sobre todo con la introducción de los ordenadores, la sobrecarga de miembros superiores y cuello, fatiga visual y mental, problemas circulatorios, problemas de ruido, iluminación y temperatura. Además, en general, en las oficinas hay riesgos que están relacionados con la seguridad, caída de personas al mismo nivel, caída de personas a distinto nivel, contactos eléctricos, incendios y manipulación manual de cargas.

La labor de la prevención de riesgos laborales no es otra que minimizar todos esos posibles padecimientos que puedan aparecer provocados por una mala praxis durante el trabajo. La labor de los profesionales de este sector no es otra que la de indicar la mejor manera de realizar esas tareas específicas de nuestro trabajo de la manera más segura y saludable posible.

La mejor forma de mantener la salud es evitar que los males aparezcan llevando hábitos de vida saludables y siguiendo la normativa en nuestro espacio de trabajo.

Pero, si aparecen, cuanto antes acudamos a un especialista, mucho mejor. Un médico nos ayudará a mejorarlos y evitar que se agraven, y un prevencionista a corregir aquellos actos que estemos realizando de manera perjudicial en nuestra jornada laboral.