¿Qué pasa si no puedo pagar mi seguro?

obligaciones seguros

En un contrato de seguro se establecen una serie de derechos y obligaciones entre varias partes: el asegurador, la empresa que asume la cobertura del riesgo, el tomador que contrata el seguro, el asegurado sobre quién recae la cobertura del seguro y el beneficiario que recibe la cobertura.

Más allá que en muchas ocasiones coincidan varias figuras (como tomador, asegurado y beneficiario) es importante tener en cuenta las distintas relaciones que se establecen entre ellas como las económicas. Así el asegurador está obligado a satisfacer la cobertura estipulada en el contrato, pero a cambio de que el asegurado pague la prima (precio) del seguro también determinado en el contrato. Siendo este punto tan importante ¿Qué ocurre con el contrato si no puedo pagar mi seguro?

Obligación de pago y finalización de la cobertura

El impago del seguro se puede producir en dos momentos, en su contratación o en su renovación periódica. Si se produce en el primer caso, la aseguradora tiene dos opciones: La primera, resolver el contrato, cancelarlo. La segunda, exigir el pago de la prima, incluyendo la reclamación judicial si así lo desea el asegurador.

Es mucho más común el impago en el momento de la renovación. Actualmente el plazo de preaviso del tomador para comunicar al asegurador su intención de no renovar una póliza de seguro es de un mes antes del vencimiento. Aunque esto permite una mayor flexibilidad no elimina que muchas veces se decida no pagar el seguro y se devuelva el recibo domiciliado en el banco.

En este caso el contrato no se cancela en el momento del impago, sino que la cobertura de seguro queda suspendida un mes después del día de vencimiento. Es decir, durante este primer mes si tienes un siniestro, la aseguradora está obligada a atenderlo. Los más importante es que con este mes de plazo la normativa permite que si no puedes pagar tu seguro por un problema económico puntual poder solventarlo con la garantía de disfrutar de coberturas tan importantes como con tu seguro de salud.

Si no se solventara, la compañía tiene un plazo de 6 meses, después del vencimiento, para exigir el pago de la prima. Si transcurrido este tiempo no ha hecho esta reclamación, el contrato de seguro se extingue automáticamente.

Un caso especial, el seguro de vida

En caso especial es el del seguro de vida. Un producto que se contrata con un objetivo tan importante como proteger económicamente a los tuyos conlleva un derecho importante en caso de impago, el de reducción en lugar de cancelación.

Así, tu seguro actual no se cancela, sino que se transforma en otro pero con menores prestaciones, en este caso un capital inferior que se calculará en función de las primas pagadas hasta ese momento. Este es un punto clave. Para tener derecho a esta reducción, deben transcurrir al menos dos años desde la contratación. Además, para poder realizarse esta reducción en el contrato debe existir una tabla de valores inserta en la póliza que muestre la equivalencia entre las primas pagadas y las prestaciones una vez aplicada la reducción. En este caso la reducción sigue vigente sin pagar la prima, pero cada vez que transcurre más tiempo la prestación también va disminuyendo. En definitiva, en caso de no querer continuar con un seguro el preaviso actual te permite cancelarlo hasta un mes antes de la renovación. Tendrás además un mes más desde el impago para poder regularizar la situación. No obstante, con el seguro de vida podrás tener el derecho añadido a mantener el seguro, pero con una reducción de sus prestaciones.