Cómo rentabilizar mi paga extraordinaria a través de un Plan de Previsión Asegurado

Rentablizar tus ahorros

Cómo rentabilizar mi paga extraordinaria a través de un Plan de Previsión Asegurado

La Navidad es para muchas familias la época de mayor gasto. Para hacerlo frente se utilizan los ingresos que se perciben en este mes o incluso financiando las compras con créditos y tarjetas. Pero también es el mes de la paga extraordinaria  de Navidad y los más previsores, aquellos que han planificado correctamente sus gastos se encuentran con un dinero al que se le puede sacar mucho provecho.

Desde luego, uno de los destinos más atractivos está en los productos de previsión, como el Plan de Previsión Asegurado (PPA) que ofrece AEGON. Con total seguridad para nuestro dinero (garantiza todo el capital invertido) y una rentabilidad muy por encima de otros productos de los catalogados como “seguros” como las cuentas remuneradas y depósitos, ofrece muchas ventajas a los ahorradores.

Beneficios futuros y beneficios presentes

 Estos beneficios los podemos percibir tanto en el corto plazo como cuando llegue el momento de la jubilación. Los primeros están relacionados con la excelente fiscalidad. Podemos reducir en nuestra base imponible la cantidad aportada en esta clase de productos, con un límite de hasta 10.000 euros -12.500 euros si eres mayor de 50 años- hasta este año, reduciéndose a 8.000 euros a partir del 2015. Eso sí, está cantidad no puede superar el 30% de los ingresos que hayamos conseguido por el trabajo o actividad profesional (la realizada por los trabajadores autónomos). Con todo ello, en la próxima declaración de la renta que realizaremos dentro de unos meses, pagaremos menos o lo que ocurre en la mayoría de los casos, nos devolverán más, gracias a esta aportación.

Pero en el largo plazo, también tenemos ganancias importantes. Planificar nuestra jubilación con tiempo conlleva muchos beneficios, especialmente en productos que nos garantizan todas las inversiones y que van acumulando ganancias, sin tributar por ellas hasta el momento del rescate o reembolso del mismo. Por ejemplo, si destinamos 1.000 euros a nuestro PPA, que ofrece una rentabilidad del 3%, al cabo de 25 años el dinero a rescatar por esta aportación será de 2.093 euros, más del doble de lo aportado. Si nos quedan más años para la jubilación, por ejemplo 30, la cantidad sube hasta los 2.427 euros. Teniendo en cuenta que a largo plazo seguramente nos encontraremos momentos con tipos de interés superiores, las ganancias finales serán mucho mayores.

Todo ello sin olvidar un nuevo supuesto para el rescate que trae la nueva Reforma Fiscal del 2015, poder hacerlo cuando cumplan 10 años de antigüedad. Con todo ello, destinar nuestra paga o cualquier dinero extra a un PPA, sólo conseguiremos ventajas.