El Seguro Obligatorio de Viajeros ¿Es suficiente para cubrir un accidente?

AEGON - Seguro Vida Accidentes

Llegan las vacaciones y con ella los desplazamientos en medios de transporte colectivo. Aunque muchos lo desconozcan, cada vez que pagamos un billete en cualquier medio de transporte de más de 9 pasajeros (autobús, tren, avión, barco….) una pequeña parte del importe va destinado al pago del Seguro Obligatorio de Viajeros. Este seguro cubre los daños corporales (incluido el fallecimiento) en los desplazamientos que tienen lugar dentro del territorio nacional y en aquellos viajes que tienen origen en España y destino al extranjero.

Como todo seguro, tenerlo es positivo, pero es importante saber que cubre y como actuar. En primer lugar se trata de un seguro que cubre las lesiones corporales que sufran los viajeros a consecuencia directa de un accidente que afecte o proceda del vehículo, incluyendo los que se produzcan cuando el viajero entra o sale del vehículo, por los lugares indicados para ello, o cuando entregue o recupere el equipaje. La compañía dueña del medio de transporte responde siempre por el accidente, incluso si la empresa no hubiera contratado la póliza, será el Consorcio de Compensación de Seguros quien cubrirá la reclamación.

 

Qué tiene que hacer el asegurado

En caso de accidente, en  primer lugar, es fundamental que el viajero  este provisto y mantenga un título de transporte válido (billete). Este cubrirá también a los menores de edad cuando estén exentos de su pago. No hay que olvidar que parte del importe del billete es la prima del seguro.

Lo segundo es informar del accidente al personal de la compañía, ya sea en el medio de transporte, en la estación o en las instalaciones que tenga la empresa. Tras ello, tiene que acreditar lo daños corporales, con los certificados médicos que lo indiquen. En caso de fallecimiento, los beneficiarios deberán acreditar la muerte con una certificación literal de Registro Civil.

 

Un seguro insuficiente

Tras ello quedará el cobro de las indemnizaciones, uno de los puntos mas grises de este seguro. La norma que rige este seguro es el Real Decreto 1575/1989, que ya ha cumplido 25 años. En todo este periodo la evolución de los seguros y las coberturas ha sido más que notable y el resultado es que la protección que ofrece el Seguro Obligatorio de Viajeros es anticuada y limitada.

En primer lugar las indemnizaciones se crearon de forma hermética, sólo amparando supuestos determinados y contemplando únicamente el fallecimiento de la víctima o las lesiones corporales sufridas, desglosadas en 14 categorías dependiendo de la gravedad de las mismas. Pero por otro lado está las cuantías también fijas y reflejadas en 1989. Aunque estas se actualicen con el IPC (desde 1989 a 2015 se ha incrementado en un 109), los importes son muy reducidos. Por ejemplo el valor de indemnización en caso de muerte se estipuló en 6.000.000 de pesetas, (36.000 euros) y el caso más grave el de tetraplejia en 7.000.000 de pesetas (42.000 euros), una hemiplejia 5.000.000 de pesetas (30.000 euros) y ya en los más leves como la rotura de un brazo o pierna en 200.000 pesetas (1.200 euros). Actualizada al 2015, por fallecimiento se recibiría 75.900 euros en caso de muerte, la cantidad desde luego, es bastante insuficiente.

Por todo ello nos encontramos con un complemento en caso de accidente, pero que ni se adapta a todas las tipologías de problema posible (por ejemplo los distintos grados de invalidez) y en una cuantía insuficiente a lo que lo haría con una correcta cobertura de seguro de vida.