Asma: síntoma y consejos para reducir sus efectos

6 mayo - Día Mundial del Asma

“La filosofía busca la verdad así como la vida humana busca el aire para ser. Pero el aire no tiene lugar ni dueño. Sin él no podemos vivir, y con él, no nos alcanza. Desde siempre la filosofía combina amor y conocimiento, y los dos flotando sobre un vacío”. Tomás Abraha, escritor y filósofo.

 Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el asma es una enfermedad crónica que se caracteriza por ataques recurrentes de disnea (dificultad respiratoria) y sibilancias (ruidos al respirar), que varían en severidad y frecuencia de una persona a otra. Los síntomas pueden sobrevenir varias veces al día o a la semana, y en algunas personas se agravan durante la actividad física o por la noche.

El asma es una enfermedad muy extendida en la población: se calcula que en la actualidad existen 235 millones de pacientes. El diagnóstico de la enfermedad es complejo ya que, en muchas ocasiones, comparte síntomas con otros padecimientos que afectan al tracto respiratorio. El asma es la enfermedad crónica más frecuente en niños y a pesar de la carencia de un tratamiento que elimine por completo la enfermedad, algunos niños con formas moderadas de la misma superan sus síntomas con los años.

Causas del asma

Los síntomas del asma pueden provocar diferentes perjuicios en el devenir cotidiano de aquellos que lo padecen, pudiendo ocasionar ausencias repetidas al trabajo, al colegio, a reuniones y a compromisos de diverso tipo. La AAFA (Asthma and Allergy foundation of America) indica que el asma no se cura, se controla. Controlar el asma significa mantenerse alejado de las cosas que provocan los síntomas, tomar medicinas si fuera necesario, y tratar el asma si éste empeora.

Los principales desencadenantes de los ataques de asma los encontramos en los factores ambientales, entre los que podemos destacar los alérgenos como ácaros y polen, el tabaco, la polución, ciertos olores y las esporas de algunos mohos entre otros. Además existen otros factores que pueden desembocar en un ataque de asma, como puede ser el aire frío, las reacciones intensas relacionadas con la ira o el miedo y la actividad física.

Cómo evitar o reducir los síntomas del asma

Se desconocen con certeza las causas que provocan la enfermedad pero, como hemos comentado, los factores desencadenante de las crisis asmáticas están mejor determinadas. La mejor manera de evitar que estos ataques aparezcan es evitando los factores que lo produzcan, para ello cada persona ha de observar y analizar todos los momentos en los que sufre las crisis tratando de identificar de la forma más certera posible aquellas circunstancias que la provocaron. De este modo, se podrá evitar que esas circunstancias vuelvan a darse, reduciendo considerablemente el número de ataques y mejorando bastante la calidad de vida.

Para combatir el asma producido por factores ambientales, es recomendable extremar la limpieza y eliminar los desencadenantes. Por ejemplo, limpiando el polvo y aspirando la casa regularmente, manteniendo una buena ventilación en la casa, evitando las humedades para no generar proliferación de ácaros, etc.

También existen medicamentos que ayudan a paliar los síntomas. Para conocer las medicinas que más le convienen a cada paciente y para obtener ayuda en el camino de la prevención de las crisis lo mejor es consultar con un médico que estudie el caso concreto.6