¿Qué es el autismo? Síntomas, causas y tratamiento

Aegon Salud autismo-causas-sintomas

 “Te oigo mejor cuando no te estoy mirando. El contacto visual es incómodo. La gente nunca entenderá la batalla a la que me enfrento para poder hacer esto”. Wendy Lawson

El 2 de abril es el día Mundial de Concienciación sobre el Autismo. Existen muchos mitos acerca de este problema que ya afecta en Europa a uno de cada 100 nacimientos según algunos estudios epidemiológicos. Además, se ha notado un incremento considerable en los últimos años, posiblemente debido a la mejora en los procedimientos de evaluación y diagnóstico, así como de la formación y conocimiento de los profesionales. De todas formas, aún tenemos mucho por hacer para que todos los casos sean debidamente detectados y tratados, así como eliminar barreras sociales y mitos sobre el autismo.

¿QUÉ ES EL AUTISMO?

Cada persona con autismo es única, y presenta sus peculiaridades. Además, las personas con Trastorno de Espectro Autista (TEA) muestran diferencias en las habilidades intelectuales, ya que estas personas pueden variar desde una discapacidad intelectual a unas capacidades intelectuales superiores a la media. De todas formas, las personas con TEA comparten algunas características comunes:

  • Presentan unas habilidades de interacción social diferentes a las consideradas habituales. Estas varían enormemente dependiendo del individuo. Abarcan desde un desinterés por las relaciones con los demás y, consecuente, un posible aislamiento social; pasando por intentos de relacionarse de forma extraña y extravagante, motivados por un desconocimiento de cómo hacerlo.
  • Tienen alteraciones en las habilidades de comunicación verbal y no verbal. En esta área, los problemas se mueven en un continuo desde la no presencia de ningún tipo de lenguaje, a poder mantener un lenguaje fluido pero no saber utilizarlo en la interacción con otra persona de una manera recíproca.
  • Suelen tener un repertorio limitado de intereses y de conductas. Es muy frecuente que realicen acciones repetitivas o se interesen por temas limitados y concretos, teniendo poco repertorio en esta área. Además, suelen tener serias dificultades para afrontar los cambios en el entorno, algo que a veces desemboca en problemas de conducta.
  • La capacidad de empatía se ve limitada. Tienen dificultades a la hora de imaginar y de entender las motivaciones, emociones e intenciones de las personas de su alrededor. Como consecuencia de esto, el entorno se vuelve confuso, ansiógeno y, a veces, aterrador.

¿QUÉ TIPOS DE AUTISMO HAY?

No existen tipos diferentes de autismo, sino personas con características diferentes y formas variadas de afectación de las capacidades anteriormente mencionadas. Tenemos que entender el autismo como una forma diferente de desarrollo y cada una de las características dentro de un continuo. Sí que podemos hacer mención especial a 5 principales diagnósticos dentro del Trastorno de Espectro Autista (TEA):

  • Autismo: Comienza en los primeros 3 años de vida, por lo que los padres suelen ser los primeros en detectar comportamientos diferentes a los niños de su edad. Estos pueden ser: no tener contacto visual, escasa comunicación verbal y no verbal, o no mostrar interés en comunicarse con sus padres.
  • Síndrome de Rett: La característica diferencial del síndrome de Rett es que se presenta casi con exclusividad en niñas y tiene carácter regresivo. Alrededor de los dos años estas niñas suelen sufrir un proceso degenerativo paulatino del sistema nervioso, que se manifiesta en un deterioro en la comunicación, habilidades motoras e intelectuales.
  • Síndrome de Asperger: Este síndrome es, entre los del espectro del autismo, el más difícil y tardío en diagnosticar ya que no cursa con problemas en las habilidades intelectuales. Las alteraciones se restringen al área de las habilidades sociales y de comunicación recíproca. Las características más notorias son: la falta de empatía, temas de conversación restringidos y no entender el doble sentido del lenguaje (ironía, chistes, frases hechas). Esto puede comprometer a su integración social y laboral.
  • Trastorno desintegrativo infantil o síndrome de Heller: Suele aparecer a los dos años y a veces no llega a ser evidente hasta los 10. Tienen en común con el resto de trastornos las áreas alteradas, y la diferencia radica en su carácter regresivo y repentino.
  • Trastorno generalizado del desarrollo no especificado: Esta etiqueta se utiliza en las personas con síntomas tan heterogéneos que no pueden ser incluidos en los grupos anteriores.

 

¿CÓMO PUEDO SABER SI MI HIJO/A TIENE AUTISMO?

En la actualidad, nos encontramos en un mundo muy sensibilizado con el tema gracias a muchas personalidades que se interesaron por estas personas y a familiares de las mismas. Lo principal es la detección precoz en los primeros años de vida, tanto en la guardería como en casa, teniendo conocimiento de los indicios y haciendo caso de la intuición como padres. En caso de detectar conductas extrañas en tu bebé, sobre todo a partir de los 6 meses, recomendamos acudir a un neuropediatra o psiquiatra infantil para que te pueda hacer el diagnóstico adecuado y temprano. Asimismo, también se puede acudir directamente a un neuropsicólogo infantil debidamente formado en el tema, o asociaciones específicas. La detección precoz permite ayudar a que nuestro hijo pueda disfrutar de una calidad de vida mejor, al tener programas de integración y educación adaptados a sus necesidades y a su desarrollo. 

MI HIJO ES AUTISTA, ¿CÓMO PUEDO AYUDARLE?

Una primera medida tras el diagnóstico es la Atención Temprana, definida como: “El conjunto de intervenciones dirigidas a niños y niñas de 0 a 6 años, a su familia y al entorno, que tienen como objetivo dar respuesta lo más pronto posible a las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños con trastornos en su desarrollo, o que están en riesgo de padecerlos”.

Tras esta primera atención, el colegio tendrá una importante función. Para entrar en esta nueva etapa es imprescindible haber trabajado con él la capacidad de inclusión e integración, ya que cuanto mejor sea esta, menos problemas tendrá en el entorno escolar. De todas formas, el ingreso en un colegio no implica que deje de tener los apoyos y atención específicos.

Existen varios modelos educativos: centros específicos de autismo, centros de educación especial, aulas TEA o de integración en colegios ordinarios y modalidades combinadas. Es imprescindible un buen diálogo y entendimiento entre el centro educativo y la familia para conseguir que el niño tenga una buena calidad de vida.

Un importante neurólogo inglés, Oliver Sacks, defiende que el autismo debería ser visto como una forma de identidad profundamente diferente y completa. Muchos han sido los especialistas en este trastorno los que han defendido esta idea. Por ello, recomendamos aceptar al niño con sus peculiaridades y ser conscientes también de sus fortalezas.

A modo de conclusión, hacemos hincapié en la necesidad de consultar con buenos especialistas formados en la materia. Si tienes un seguro médico que te cubra la asistencia psicológica, podrás calcular cuánto te ahorras con el calculador de seguros. “Rompamos juntos las barreras por el autismo. Hagamos una sociedad más accesible”.

Profesional de la salud desempeñando sus labores de Psicóloga General Sanitaria con más de 5 años de experiencia en el tratamiento, evaluación y seguimiento de personas con diversas problemáticas en el área de Salud Mental. Actualmente es psicoterapeuta en la Policlínica CEMEI y en el Equipo de Atención Psicológica (EAP) de Psicólogos Sin Fronteras (PSF) desde hace varios años.
Es licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y Máster en Psicología Clínica y de la Salud por la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Regulada como Psicóloga General Sanitaria por el Ministerio de Sanidad y Consumo.