Ayuno intermitente. ¿Es para todo el mundo?

El ayuno intermitente es una de las fórmulas de moda para bajar de peso. Sin embargo, no es aconsejable para todo el mundo. ¿Y para ti?

Una cosa está clara, y es que, efectivamente, mediante el ayuno tenemos asegurado el perder ciertos kilos. Esto se debe a que este tipo de protocolo de alimentación se adapta a nuestros ritmos circadianos, que influyen en el estado de nuestro metabolismo. Esto provoca que cumplamos unos horarios de alimentación más adaptados a nuestras necesidades reales de energía, y no prestemos tanta atención a las costumbres horarias habituales. Puede que llegado a este punto pienses que no es tan mala idea practicar el ayuno intermitente, pero antes debes plantearte una cuestión de vital importancia: ¿es seguro pasar tantas horas sin comer?

Ayuno intermitente: en qué consiste

El ayuno intermitente se basa en que alteremos ciertos periodos del día en los que podemos comer con aquellos en los que no. Para conseguirlo, existen diferentes protocolos de alimentación que implican no poder comer en un cierto número de horas y tener otras muy concretas en las que sí poder comer.

Como ya hemos mencionado anteriormente, existen numerosos protocolos para llevar esto a cabo, por lo que podemos elegir el que más se adapte a nuestras necesidades, estados físicos y objetivos que queramos alcanzar. El protocolo más famoso y recomendado hasta el momento, para aquellas personas que quieren empezar con el ayuno intermitente, es el 16/8. Consiste en que tendremos que pasar 16 horas seguidas al día en las que no podremos comer, y otras 8 en las que tendremos que hacer toda la ingesta de calorías necesaria para mantener una buena salud.

Llevado a la práctica, no parece una tarea complicada. Simplemente basta con que eliminemos la cena o el desayuno de nuestra alimentación. Existen otros protocolos mucho más agresivos, como el 20/4, que consiste en no comer en un periodo de 24 horas, en días alternos.

De manera que, antes de tomar la decisión sobre qué tipo de protocolo queremos iniciar, es muy importante tener en cuenta cuál es nuestro estilo de vida y cuáles son nuestras necesidades, ya que no existe ningún estudio o evidencia que nos pueda demostrar que cuanto más tiempo ayunemos más beneficios podemos obtener.

¿Es el ayuno realmente seguro para nuestra salud?

Antes de nada, debemos saber que el hecho de pasar más horas sin comer siguiendo el ayuno intermitente y teniendo un horario más limitado para alimentarnos, no es incompatible con el hecho de cumplir con nuestras necesidades calóricas.

En otras palabras, no se trata de dejar de comer y no ingerir el alimento necesario. Más bien se trata de asegurarnos de no pasarnos. Por eso, para llevar un ayuno intermitente a la práctica, es necesario que llevemos a cabo el cálculo de nuestras necesidades calóricas diarias, de manera que podamos asegurarnos de cumplirlas sin sobrepasar ciertos límites. En este momento es recomendable acudir a un especialista, pues es la persona que mejor puede asesorarnos.

Una vez que hayamos seguido los pasos anteriores, otra de las pautas importantes del ayuno que debemos tener en cuenta es que hay que comer siempre de manera saludable, evitando a toda costa ultraprocesados, azúcares añadidos y grasas trans. De nada nos va a servir seguir un ayuno intermitente si no nos alimentamos de la manera adecuada, ingiriendo todas las calorías necesarias en bollos o bombas de azúcar.

Por lo tanto, si seguimos de manera adecuada el protocolo de alimentación, el ayuno intermitente puede ayudarnos a perder peso. Existen voces que le atribuyen otros beneficios adicionales para nuestro organismo. Por ejemplo, ayudar a reducir el riesgo de padecer ciertas enfermedades metabólicas y cardiovasculares. Sin embargo, esto puede no ser indicado para todo tipo de personas, por lo que, volvemos a insistir, antes de adoptar este tipo de rutinas lo importante es consultar con un especialista.