Café para cuidar nuestro corazón

Aegon Cafe para cuidar el corazón

“El sacerdote vudú y todos sus poderes no eran nada comparados con el café expreso, el capuchino y la moka, que son más fuertes que todas las religiones del mundo juntas, y quizá más fuertes que el alma humana”. Mark Helprin, novelista estadounidense.

Según la prensa y los investigadores, existen tantos demonios alimenticios en nuestra vida diaria que muchas veces es inevitable la confusión de saber qué alimentos son perjudiciales y cuáles beneficiosos para nuestra salud.

Partiendo de la base de que la gran mayoría de los tóxicos relativizan sus perjuicios en función de las concentraciones, sería adecuado exigir que cada vez que se hable de las bondades o males de una sustancia, vaya acompañado de las cantidades que representen dichas afirmaciones. La famosa copa de vino durante las comidas refleja perfectamente esta situación, pero hay decenas de ejemplos similares, como podría ser, si se llevase este comentario hasta su extremo, el caso del veneno de serpiente con propiedades curativas en tratamientos específicos y muy bajas concentraciones, o el propio botox usado también en diversos tratamientos médicos.

El café y sus beneficios

Una de las últimas sustancias que se ha topado con esta controversia es el café, tan castigado a lo largo de las últimas décadas. El consumo de café ha estado asociado en diversas ocasiones entre otros a problemas de insomnio, hipertensión, problemas estomacales y adicción a la cafeína.

Durante los últimos años han ido apareciendo estudios que sacaban a la luz propiedades beneficiosas del café, algunas asociadas a la cafeína y otras relacionadas con otras sustancias del café. De este modo en 2011 se realizó un estudio que demostró una reducción del 20% del riesgo de sufrir depresión en las mujeres que bebían al menos cuatro tazas de café al día y en 2006 en 90.000 mujeres de Estados Unidos se demostró una reducción relativa del riesgo de desarrollar Diabetes tipo II si se bebían entre dos y tres tazas de café tanto si era descafeinado como si no.

También se han realizado investigaciones que desvelan que su consumo favorece la protección contra el cáncer de piel y disminuye la incidencia de enfermedades como el Alzheimer y la esclerosis múltiple.

El café y las enfermedades cardiovasculares

Un estudio reciente realizado en Corea ha examinado la asociación entre esta bebida y la presencia de calcio en las arterias coronarias, un indicador temprano de la existencia de aterosclerosis. Según desprende de dicho estudio realizado en 25.000 hombres y mujeres de Corea del Sur, las personas que beben entre tres y cinco tazas al día, tienen las arterias más limpias y con menos niveles de colesterol en sangre, lo disminuiría sensiblemente la probabilidad de sufrir infarto de miocardio. Los fundamentos biológicos de esta circunstancia están pendientes de confirmar por nuevas trabajos de investigación, aunque se intuye que puede deberse al efecto de algunos de los antioxidantes que se encuentran en esta bebida.

Como en todos los casos, es importante prestar atención a las cantidades y a las circunstancias especiales de cada persona. Muchos estudios afirman los beneficios del café, pero en todos ellos los mayores beneficios se encuentran consumiendo entre tres y cuatro tazas diarias, coincidiendo en que tomar más de cinco podría llegar a ser perjudicial.

También podría ser dañino en personas que padezcan de ansiedad, estrés, hipertensión e insomnio, por lo que una recomendación médica de las cantidades y tipos de alimento sería la actuación más sensata en estos casos.