Día Internacional contra el Cáncer

4 feb -Aegon- dia internacional cancer

“El cuerpo es un estado celular en la que cada célula es un ciudadano. La enfermedad no es más que el conflicto entre los ciudadanos de ese estado provocado por la acción de fuerzas externas». Rudolf Virchow

 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el cáncer es un proceso de crecimiento y diseminación incontrolados de células que puede aparecer prácticamente en cualquier lugar del cuerpo. El tumor suele invadir el tejido circundante y puede provocar metástasis en puntos distantes del organismo.

Los datos de Incidencia del cáncer en España en 2012 recogidos por la Sociedad Española de Oncología Médica indicaban 215.534 casos (alrededor de dos terceras partes en pacientes mayores de 65 años). El riesgo de presentar cáncer antes de los 75 años era del 25,1%. La predicción para 2015 es de 227.076 casos, con un crecimiento de nuevos diagnósticos que se produce en mayor medida entre la población de más de 65 años.

Muchos tipos de cáncer se podrían prevenir evitando la exposición a factores de riesgo comunes como el humo de tabaco. En cuanto a la esperanza de cura, un porcentaje importante de cánceres pueden curarse mediante cirugía, radioterapia o quimioterapia, especialmente si se detectan en una fase temprana.

Tipos de cáncer, causas y prevención

Existen muchos tipos diferentes de cáncer. Puede aparecer en casi cualquier órgano o tejido, como el pulmón, el colon, los senos, la piel, los huesos o el tejido nervioso.

Entre los causantes de los cánceres destacan:

  • Benceno y otros químicos
  • Consumo excesivo de alcohol
  • Toxinas ambientales, como ciertos hongos venenosos y un tipo de tóxico que puede formarse en las plantas de cacahuete (aflatoxinas)
  • Exposición excesiva a la luz solar
  • Problemas genéticos
  • Obesidad
  • Radiación
  • Virus

Sin embargo, la causa de muchos cánceres sigue siendo desconocida.

La causa de muerte más común relacionada con cáncer es el pulmonar. Por su parte, el cáncer de mama es el tumor más frecuente en las mujeres occidentales. Según datos de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), en España se diagnostican alrededor de 22.000 nuevos cánceres de mama al año. Su incidencia está aumentando en el mundo en desarrollo debido a la mayor esperanza de vida, el aumento de la urbanización y la adopción de modos de vida occidentales.

En el cáncer de mama se pueden controlar ciertos factores de riesgo que se saben que predisponen al desarrollo del cáncer; por ejemplo, realizar ejercicio físico de forma regular y evitar el sobrepeso y el consumo regular de alcohol. Además, existen otros factores de riesgo que aumentan la probabilidad de padecer cáncer de mama. Se ha demostrado que ciertos fármacos, como los tratamientos hormonales sustitutivos tras la menopausia, incrementan el riesgo de padecer esta enfermedad.

Independientemente de que existan factores de riesgo, lo más importante es la detección precoz de la enfermedad. Según datos de la AECC, las posibilidades de curación de los cánceres de mama que se detectan en su etapa inicial son prácticamente del 100%. La sensibilización global con este tipo de cáncer es tal que ya hay seguros que incluyen dentro de sus servicios un producto específico para apoyar su prevención.

Últimos avances

Hoy en día continúan presentándose resultados de múltiples fármacos dirigidos al sistema inmunológico, con el objetivo de incrementar su eficacia en la lucha frente al cáncer. Fármacos como el nivolumab, el pembrolizumab o el MPDL3280A, etc. han mostrado eficacia en tumores como el melanoma, cáncer de vejiga o riñón. Los trabajos en los tumores urológicos (riñón y vejiga) son más preliminares y no cambian el estándar actual de tratamiento pero en el caso del melanoma son ya una realidad y las combinaciones de nivolumab e ipilimumab se utilizan en el tratamiento del melanoma avanzado.

Por último, hay que destacar que continúan comunicándose múltiples trabajos enfocados a la búsqueda de biomarcadores (sustancia utilizada como indicador de un estado biológico, estado patógeno o de respuesta a un tratamiento) y de alteraciones moleculares concretas que permitan la selección de pacientes y el tratamiento más individualizado.