La dieta mediterránea alarga la vida

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“El hombre comienza en realidad a ser viejo cuando deja de ser educable.” Arturo Graf.

Hace ya varios años que dentro de la comunidad científica apareció la hipótesis de que el verdadero reloj biológico lo marcaban los telómeros, y eran estos los que determinaban la esperanza de vida real. El telómero es la parte final del cromosoma y está carente de información útil. En las divisiones celulares que tienen lugar en nuestro organismo, bien sea para regenerar tejidos o por simples procesos metabólicos comunes, tiene lugar una réplica del ADN. Esta copia la realiza una enzima mediante su posicionamiento en  la hebra de ADN que se pretende replicar, y comienza su labor obviando una pequeña zona en cada extremo del cromosoma. De este modo el cromosoma es más corto en cada réplica que se va realizando. Esto no supone un problema en un principio, ya que como hemos mencionado esos extremos no poseen ninguna utilidad. Sin embargo, con el paso de los años y las sucesiones de copias, ese telómero se acorta demasiado, llegando el momento en que esa carencia afecta a genes implicados en funciones vitales afectando gravemente a la salud. El tiempo que transcurre hasta que esto sucede es lo que estima como reloj biológico y estaría determinado por la longitud de los telómeros.

La dieta mediterránea alarga la esperanza de vida

Estudios recientes ha encontrado cierta relación entre la dieta mediterránea y la longitud de los telómeros, o lo que es lo mismo, con la esperanza de vida. Se han hallado evidencias estadísticas de que aquellas personas que tienen este tipo de dieta como hábito poseen unos telómeros más largos y por lo tanto una esperanza de vida. Esta dieta está basada en el consumo de frutas y verduras, legumbres y frutos secos, aceite de oliva, pescados y un consumo moderado pero habitual de vino, entre otras características.

En España la esperanza de vida de las mujeres es de 86,20 años, mayor que la de los hombres, que es de 80,40 años. Hemos de tener en cuenta que una alimentación adecuada y una dieta mediterránea ayuda a alcanzar sus valores máximos. Teniendo en cuenta que la edad en la que los españoles tienen descendencia ronda los 30 o 35 años, a los 80 años los hijos tendrían entre 45 y 50 años y los nietos entre 10 y 20 años. El mejor legado que se les puede dejar es una educación saludable y un buen seguro de vida que cubra sus necesidades.