Ictus: qué es, síntomas, causas, secuelas y recuperación

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Un ictus o accidente cerebrovascular acontece cuando el flujo de sangre a una parte del cerebro se detiene durante unos segundos o cuando un vaso sanguíneo se rompe causando sangrado.

Durante este tiempo, el cerebro no recibe ni oxígeno ni nutrientes, muriendo las células cerebrales y causando por ello un daño irreversible.

Por ello, hay debemos distinguir entre dos tipos:

  • Accidente cerebrovascular isquémico o infarto cerebral: Se produce por la obstrucción del flujo sanguíneo de una arteria que origina una disminución del riego sanguíneo al cerebro. Aproximadamente, 3 de cada 5 ictus son infartos cerebrales.
  •  Accidente cerebrovascular hemorrágico: Provocado por la rotura de una arteria.

Un accidente cerebrovascular isquémico puede presentar sangrado y convertirse en un accidente cerebrovascular hemorrágico.

Porque la salud es lo más importante


Causas de un ictus

La causa principal de un ictus es la tensión arterial alta (puedes ampliar información en nuestro artículo sobre qué es la hipertensión). Además existen otros factores de riesgo importante:

  • Colesterol alto.
  • Fibrilación auricular, que genera una frecuencia cardiaca irregular.
  • Obesidad
  • Enfermedades cardiacas o mala circulación en las piernas por estrechamiento de las venas.
  • Tabaquismo.
  • Algunos tratamientos médicos, como la píldora anticonceptiva en las mujeres.
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Cualquier persona puede tener un ictus, pero si existen condicionantes que elevan esta posibilidad:

  • Ser hombre.
  • Tener más de 55 años.
  • Antecedentes familiares de haber sufrido un ictus.
  • Origen étnico, es más frecuente en las personas de raza negra.
  • Haber sufrido accidentes cerebrovasculares previos

Factores de riesgo que se pueden corregir

Existen algunos factores de riesgo de ictus, que como accidente cardiovascular pueden corregirse:

  • Dejar de fumar.
  • Controlar el colesterol a través de la combinación de dieta equilibrada, ejercicio y en algunos casos medicamentos si su médico lo considera necesario.
  • Control de la presión arterial alta, también por combinación de alimentación, ejercicio y medicamentos.
  • Tratamiento adecuado de diabetes.
  • Ejercicio continuo.
  • Mantener un peso adecuado.
  • Limitar la ingesta de alcohol.
  • Evitar el consumo de estupefacientes

Nutrición adecuada

Una correcta nutrición es también importante para evitar los accidentes cerebrovasculares y controlar algunos de sus factores de riesgo.

  • Incremente en su dieta el consumo de frutas, verduras, legumbres y cereales integrales.
  • En su aporte proteínico utilice carnes magras como el pollo o pescado.
  • En los productos grasos de nuevo elija los que tienen un contenido bajo en grasa.
  • Evite o disminuya el consumo de sal. No olvida que los productos procesados tienen abundancia de sal.
  • Elabore los alimentos de forma sana como cocidos o a la pancha y menos fritos.
  • Procure no consumir productos con grasas saturadas y cualquier producto ultraprocesado con grasas hidrogenadas o parcialmente hidrogenadas.

Síntomas de un ictus

La sintomatología de un ictus dependerá principalmente de la parte del cerebro dañada. Incluso es relativamente frecuente que una persona no se dé cuenta de que ha tenido un ictus.

Pero, en la mayoría de las veces si hay síntomas evidentes que se presentan de manera súbita especialmente cuando el accidente cerebrovascular acaba de suceder.

  • Dolor de cabeza: intenso, comienza repentinamente y empeora si se cambia de posición.
  • Mareos o vértigo, dificultad para caminar.
  • Cambio en la lucidez mental: pérdida del conocimiento, confusión, pérdida de memoria, somnolencia e incluso coma.
  • Modificaciones en los sentidos: gusto, audición, tacto (presión o temperaturas).
  • Dificultad para deglutir.
  • Dificultad para leer o escribir
  • Falta de control de esfínteres
  • Debilidad muscular en cara o extremidades.
  • Entumecimiento u hormigueo

Diagnóstico y pruebas médicas

En caso de alguno de estos síntomas, acuda rápidamente a urgencias. Un tratamiento rápido del ictus disminuye mucho sus secuelas.

En el centro médico lo primero que le realizarán son una serie de pruebas básicas:

  • Comprobar si existen problemas de movimientos, reflejos, visión, sensibilidad, comprensión o habla.
  • Revisión de la presión arterial.
  • Auscultación de las arterias carótidas.

A continuación, diferentes pruebas ayudan a determinar la existencia de lesión, su localización y la extensión del ictus:

  • Resonancia magnética: Determina el lugar del accidente cerebrovascular.
  • Tomografía computarizada (TAC): Indica si el ictus ha originado algún sangrado.
  • Angiografía: Para buscar el vaso sanguíneo bloqueado o que esté sangrando.
  • Ecocardiografía: Comprueba si el ictus pudo haber sido causado por un coágulo proveniente del corazón

Tratamiento del ictus

Existen dos niveles de tratamiento: farmacológico y quirúrgico. Y en una fase posterior la fisioterapia.

Tratamiento farmacológico

Si el ictus fue causado por un coágulo sanguíneo, el primer tratamiento es farmacológico para disolverlo.

El hándicap principal es el tiempo. Para que sea efectivo, debe iniciarse no más allá de 3 o 4 horas después del inicio de los síntomas. Cuanto más rápido se inicie, las probabilidades de disolver el trombo son mayores.

En el caso de ictus hemorrágico, el tratamiento adecuado es la embolización del aneurisma con sustancias que taponan las arterias dañadas y a la vez impedir  que vuelva a romperse.

Paralelamente a este tratamiento principal se combinan otros tratamientos como:

  • Anticoagulantes como el ácido acetilsalicílico (aspirina) o heparina.
  • Medicación para factores de riesgo: tensión arterial, diabetes o colesterol.

Tratamiento quirúrgico

En ocasiones es necesario realizar una intervención quirúrgica para extirpar la placa de ateroma formada o dilatar la arteria mediante una angioplastia usando stent.

Para ello se usa un catéter en cuya terminación hay un pequeño balón hinchable que, al hincharse, comprime la placa contra las paredes arteriales.

Fisioterapia

La fisioterapia es fundamental para la recuperación de las secuelas de muchos tipos de ictus como lo son la logopedia y la terapia de deglución.

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El objetivo de todas estas es que quién ha sufrido un ictus recupere la mayor funcionalidad posible.

Generalmente el proceso de recuperación es largo. Aunque comience en el hospital continúa tras el alta por lo que entran en juego centros de rehabilitación especializados.

También son de gran ayuda los grupos de apoyo, en el que participan también otras personas que han sufrido un ictus.

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En caso de síntomas de ictus, acudir rápidamente a un centro de urgencias es vital para que cualquier tratamiento sea eficaz. Y, en caso de sufrir secuelas, los avances en los procesos de recuperación son cada vez más importantes logrando que muchos de ellos recuperen buena parte de su vida normal.

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Antonio Luis Gallardo Sánchez-Toledo

Licenciado en ADE por la Universidad Autónoma de Madrid y especialista en comunicación por la Universidad Complutense, lleva desde el año 2002 escribiendo sobre temas de consumo, salud y divulgación en general, tanto en revistas escritas como Dinero y Salud, asociaciones y diversas páginas web. Además de ser colaborador en medios escritos (Expansión, Cinco Días, idealista.com, El País, Libertad Digital, El Confidencial,…) Radio (COPE, Onda Cero, Cadena Ser, Onda Madrid…) y Televisión (Telecinco, Antena 3, Telemadrid…).