Insomnio: causas y consejos para dormir mejor

30 marzo - AEGON - Insomnio -Mario

«Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida bien usada causa una dulce muerte.» Leonardo da Vinci

El insomnio es la alteración del sueño más común. Es uno de los síntomas más frecuentes que afectan a la población, precedido sólo por el dolor. Cerca del 10% de la misma lo presenta de manera crónica, y casi el 50% lo padece en algún momento de su vida.

El insomnio afecta en gran medida a la población anciana, y sobre todo a mujeres postmenopáusicas.

Causas del insomnio

La aparición del insomnio puede tener diferentes orígenes. Existen factores fisiológicos, psiquiátricos, uso de medicamentos, genéticos e hiperactividad como posibles causantes del padecimiento. Además de estos factores, el estilo de vida puede inducir también la aparición del insomnio, así como el uso de alcohol, tabaco o bebidas estimulantes antes de dormir. También la realización de un ejercicio físico o mental justo antes de acostarse pueden impedirnos conciliar el sueño.

La ciencia ha demostrado que no sólo los ciclos de luz y oscuridad regulan nuestro reloj biológico, sino que también influyen los nutrientes que ingerimos. Por ejemplo, los carbohidratos estimulan el páncreas liberando insulina, lo que provoca un aumento de los neurotransmisores melatonina y serotonina. La serotonina actúa como un reloj interno del cuerpo, determinando entre otras cosas los ciclos del sueño y la melatonina está directamente relacionada con la calidad del sueño.

Por último, las nuevas tecnologías también pueden influir en el desarrollo del insomnio. Ciertos aparatos pueden afectar a la segregación de melatonina provocando alteraciones del sueño.

Remedios para combatir el insomnio

Como en la mayoría de los casos, los remedios más efectivos los encontramos en la eliminación de las causas. Ya que muchas de las posibles causas no se pueden evitar, como puede ser el insomnio de origen genético o el producido por un trabajo nocturno, podemos ayudar a fomentar todos los condicionantes que inducen al sueño y eliminar todas aquellas causas que sí que están a nuestro alcance.

  • Mantén una rutina de sueño. Existe un factor muy determinante: las horas de acostarse y de levantarse. El sueño presenta un ritmo, que en la medida de lo posible no debe ser alterado. Se debe tratar de ir a dormir más o menos a la misma hora todos los días, ya que si se produce antes, el organismo no reconoce que ha llegado la “hora de dormir”. También es importante ser consciente de que la hora de levantarse condiciona la hora del comienzo del deseo de descanso. Se debe por tanto intentar que las horas de levantarse sean las mismas o al menos no difieran demasiado.
  • Evita las siestas y lleva una alimentación saludable. Es aconsejable evitar las siestas y adecuar la alimentación. Como hemos comentado antes, hay estudios que demuestran que una pequeña dosis de hidratos de carbono en la cena puede favorecer el descanso.
  • Cuidado con el ejercicio físico. Evitar realizar ejercicio durante las últimas horas de la tarde o el inicio de la noche, así como realizarlo en otros momentos del día, pueden ser otras actividades muy útiles para combatir el insomnio.
  • Ante todo…. relájate. Lo más importante es que el individuo se relaje antes de acostarse. No tiene sentido intentar dormirse cuando uno está sobrexcitado. No hay que olvidar que el insomnio puede llegar a provocar graves trastornos de salud por lo que si se observa persistencia lo más recomendable es visitar a un especialista.