Intoxicaciones alimentarias: causas, síntomas y cómo prevenirlas

Intoxicación alimentaria
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El verano es sinónimo de muchas cosas, la gran mayoría beneficiosas, pero también se es más proclive al aumento de algunos riesgos como sucede con las intoxicaciones alimentarias.

Esta dolencia, que puedes sufrir todo el año, aumenta en estos días de calor. La razón es sencilla, los hábitos alimenticios y la subida de temperaturas hace que sea más sencillo la proliferación de bacterias, virus o parásitos que contaminen alimentos y causen este problema de salud.

Sus síntomas más evidentes (nauseas, vómitos o diarrea), muchas veces aparecen rápidamente y son leves en su mayoría, pero no en todos los casos. Pero conocer el origen, intentar prevenirla y saber actuar en caso de intoxicaciones alimentarias es fundamental.

Causas de las intoxicaciones alimentarias

La contaminación de los alimentos puede producirse en cualquier momento del año y de su proceso de recogida y transformación: cultivo, cosecha, procesamiento, preparación, almacenamiento, traslado y fundamentalmente en la manipulación en hogar o restaurante.

Intoxicaciones Alimentarias bacterias

La causa en todos estos posibles casos es la contaminación cruzada, es decir cuando se realiza una transferencia de una superficie a otra de microorganismos nocivos. El problema principal y causa de muchas intoxicaciones alimentarias está por ello en los alimentos crudos como ensaladas que se consumen más en verano, justo cuando también su ritmo de multiplicación se eleva por altas temperaturas.

En los alimentos no cocinados los organismos nocivos no se destruyen antes de comer y pueden causar una intoxicación alimentaria. A esto se une un ambiente más propicio para su multiplicación. La temperatura es uno de los factores más determinantes que intervienen en la multiplicación microbiana, ya que la mayoría de los microorganismos crecen especialmente entre los 5 ºC y los 65 ºC.

Por ejemplo, las bacterias como Salmonella, uno de los patógenos que causa intoxicaciones alimentarias más graves y frecuentes, se multiplican con más rapidez cuanto más próxima está la temperatura ambiente a los 37 ºC.

Como para causar daño debe existir un volumen alto de bacterias, cuanto más alta sea la temperatura más rápido se pueden multiplicar y con ello generar intoxicaciones alimentarias.

Síntomas de las intoxicaciones alimentarias

Los síntomas de las intoxicaciones alimentarias variarán en algunos casos según el origen de la contaminación. Pero si presentan una serie de puntos comunes que hay que tener muy en cuenta de cara al tratamiento y su recuperación:

  • Náuseas y vómitos: En muchas ocasiones son muy localizados en el tiempo y tras un episodio no se repite, hay que tener especialmente cuidado si son continuos.
  • Diarrea líquida o con sangre: En este caso además de vigilar su duración, para evitar deshidratación, también hay que observar la presencia de sangre.
  • Dolor y calambres abdominales: Es muy común de forma focalizada en los casos leves se suele calmar tras el vómito o diarrea.
  • Fiebre: Especialmente si supera los 38º C.

Los síntomas de las intoxicaciones alimentarias pueden aparecer de forma muy diferente. Así, en ocasiones lo hacen solo unas horas después de ingerir el alimento contaminado, pero en otros incluso días o semanas después, por lo que hay que extremar la precaución.

Factores de riesgo y complicaciones

En la mayoría de los casos las intoxicaciones alimentarias son leves y sus efectos dependerán tanto del tipo de agente que te hayas expuesto como de la reacción de tu organismo.

Intoxicaciones alimentarias síntomas

Este punto es especialmente relevante ya que en un adulto sano las intoxicaciones alimentarias no suelen tener complicaciones, pero sí existen grupos de población de mayor riesgo:

  • Población mayor: El sistema inmunitario no responde tan bien y por ello las intoxicaciones suelen ser más agudas e incluso graves.
  • Niños pequeños: Es en un caso parecido, pero por distintas causas, si en las personas mayores hay un deterioro de su sistema inmunitario por la edad en los más pequeños sus defensas no se han terminado de desarrollar.
  • Mujeres embarazadas: Los cambios de metabolismo pueden conllevar un mayor riesgo y especialmente una reacción más virulenta.
  • Enfermos crónicos: Lo que para muchos sería una dolencia leve puede multiplicarse en su desarrollo y consecuencias en diabéticos, pacientes con enfermedades intestinales inflamatorias, enfermedades hepáticas y en general todos los inmunodeprimidos.

La complicación más frecuente de las intoxicaciones alimentarias es la deshidratación. Los vómitos y las diarreas te hacen perder de forma importante agua y sales y minerales esenciales. Por ello es importante intentar mantener un nivel adecuado de hidratación y si esta no fuera posible por no remitir sus causas (vómitos, diarreas) acudir a un centro médico.

Cuando consultar al médico

Tener siempre el mejor servicio médico a tu servicio, incluso cuando estás de vacaciones y son más frecuentes las intoxicaciones alimentarias es muy importante, tanto por si necesitas alguna consulta o directamente acudir al médico, especialmente si se tiene alguno de estos síntomas:

  • Que los vómitos o las heces contengan sangre.
  • Tener fiebre elevada, superior a los 38º C.
  • Que la diarrea no se corte a las 24-48 horas de comenzar.
  • Síntomas evidentes de deshidratación: sequedad en la boca, sed excesiva, ausencia de orina o mareos.
  • Signos neurológicos: Hormigueo en extremidades o visión borrosa.

Medidas para evitar las intoxicaciones alimentarias

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado una serie de recomendaciones para un consumo de alimentos de forma segura y aplicarlos en el hogar:

  • Consumir alimentos que hayan sido tratados o manipulados higiénicamente.
  • No consumir leche cruda o si se hace aplicar tratamiento térmico.
  • Carnes, pescados y productos de repostería deben estar refrigerados o congelados.
  • Si preparan salsas y cremas consumirlas de forma inmediata y conservarlas de forma adecuada en frío.  
  • Cocinar los alimentos a temperatura superior a 70º C y consumirlos de forma inmediata o no dejándolos nunca a temperaturas ambiente.
  • Si consumes pescado crudo (sushi) hágalo después de haberlo mantenido congelado durante al menos 48 horas.
  • Evitar el contacto entre los alimentos crudos y los cocinados. Un buen consejo es tener dos tablas para su manipulación por cada tipo.
  • Almacenar correctamente los alimentos, ya sean frescos, pero también los secos.
  • Que todo el que manipule los alimentos guarde una correcta higiene antes, durante y después de terminar de cocinar, especialmente en el lavado de manos.
  • Limpiar diariamente la cocina y sus utensilios. La basura es recomendable que se retire con frecuencia.

En bares, cafeterías o restaurantes no tenemos una trazabilidad tan alta por lo que es recomendable ser más prudente y decantarnos por productos cocinados evitando salsas o que estas se nos proporcionen envasadas.

Las intoxicaciones alimentarias son muy frecuentes, en la mayoría de los casos leves, pero debemos intentar prevenirlas y estar siempre muy atentos a su evolución.