Llega el verano: consejos de nutrición para estar sano

Nutrición y dietas en verano

«Hay que comer para vivir, y no vivir para comer». Molière

Sol, calor, playa… ¡ya está aquí el verano! Y con él, las vacaciones, un periodo de descanso y cambios en nuestra rutina diaria que afecta, entre otras cosas, a nuestra alimentación. Durante el periodo estival cambiamos nuestros horarios y nuestros hábitos alimenticios.

Para prevenir coger unos kilos de más, es frecuente que durante esta época estén en auge las dietas y los productos mágicos.

En nutrición, los milagros no existen

Las dietas milagro prometen hacer perder peso sin esfuerzo. Se basan generalmente en una fuerte restricción calórica. Es cierto que con estas dietas se consigue perder peso en un principio, pero no pierdes grasa, sino agua y músculo. Ante una situación de poca ingesta calórica, el cuerpo consume las proteínas presentes en la masa muscular. Esto, además de ser insostenible en el tiempo, suele conducir a situaciones de carencias nutricionales peligrosas para la salud.

La Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN), alerta cada año por esta época de los riesgos de seguir este tipo de dietas: agravan el riesgo metabólico de las personas y provocan déficits de vitaminas y minerales. Además, favorecen el efecto rebote, recuperando rápidamente el peso perdido tras abandonar el régimen.

La alimentación en verano: consejos para una nutrición saludable

Si bien es cierto que hay que llevar una alimentación saludable y equilibrada cualquier época de año, en verano el cuerpo tiene unos requerimientos especiales. Las altas temperaturas hacen que aumente la transpiración de nuestro cuerpo y necesitemos hidratarlo más. Las personas mayores y los niños son grupos de riesgo que están especialmente expuestos a la deshidratación ante los golpes de calor.

Por eso, es muy importante beber líquidos en abundancia. Es mejor dejar de lado las bebidas azucaradas que no refrescan y tienen un alto aporte calórico. El agua es el mejor refresco. Además, existen muchos alimentos frescos que pueden ayudarte también a mantenerte hidratado como las frutas y verduras de temporada (sandía, pepino, melón, etc.). Con estas recomendaciones, no sólo conseguirás mantenerte hidratado, sino que además mantendrás tu peso a raya.

Lo mejor para disfrutar de un estado saludable es seguir una dieta equilibrada y acompañarla de ejercicio físico. Así que ahora, el verano te ofrece la oportunidad de practicar ejercicios al aire libre: montar en bici, correr, caminar… Solo evita realizarlos en las horas más fuerte del sol.