Mindfulness: Qué es y por qué está de moda

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“No somos ciudadanos, somos consumidores de todo: de cosas, de personas, de sentimientos, de intereses. No disfrutamos, sólo devoramos, poseemos y olvidamos.” Josep Marc Laporta

Definición

El estrés se puede definir como la respuesta del cerebro a cualquier tipo de demanda. Son muchas las cosas que pueden desencadenar esa respuesta, entre ellos los cambios. Los cambios pueden ser positivos o negativos, reales o percepciones. Estos cambios también pueden ser periódicos, como los desplazamientos diarios al colegio o al trabajo, o pueden ser esporádicos. Los cambios esporádicos a su vez pueden ser de carácter leve y relativamente inofensivos, como marcar un gol en un partido de fútbol, o pueden ser más extremos como ser víctima de algún tipo de violencia o sufrir un accidente de coche.

No todos los tipos de estrés son malos, todos los animales poseen una respuesta al estrés, la cual en muchos de los casos es parte fundamental para su supervivencia. El sistema nervioso y hormonal se activa en situaciones de estrés preparando a los animales para afrontar las situaciones de peligro. Es estas situaciones el pulso se acelera se intensifica la respiración, se tensan los músculos y el cerebro incrementa su actividad y su consumo de oxígeno.

Sin embargo con el estrés crónico esos mismos procesos que ayudan a la supervivencia pueden suprimir funciones que no son necesarias para la inmediata supervivencia. La inmunidad desciende y los sistemas digestivo, excretor y reproductivo detienen su funcionamiento habitual. Una vez que la amenaza desaparece todos los sistemas corporales vuelven a su funcionamiento habitual.

El problema se encuentra cuando la respuesta al estrés se prolonga demasiado en el tiempo, cuando el origen del estrés permanece constante o si la respuesta continúa o cuando el peligro ha disminuido.

Uno de las principales causas del estrés crónico es el acelerado ritmo de la vida diaria actual. Existe una preocupación continua en lo que queda por hacer, en las tareas del día siguiente, de las semana siguiente, en si dará tiempo o no de realizar todo lo pendiente y en muchas otras cosas más que deben suceder en el futuro. Además frecuentemente repasamos una y otra vez errores pasados que provocan una repetición de la angustia sufrida. Estas prácticas tan habituales desencadenan en la gran mayoría de las ocasiones en episodios de estrés crónico, ansiedad, depresión, etc.

El mindfulness, también llamado atención consciente o atención plena, surge como una solución a esos problemas. Esta técnica  forma parte de las prácticas budistas y tiene su origen en oriente hace más de 2500 años. La práctica consiste fundamentalmente en tomar consciencia del momento actual de nuestra vida, experimentando plenamente el momento presente. El mindfullnes pretende adoctrinar sobre cómo experimentar con todos los sentidos posibles todo aquello que ocurre en el momento. Se aprende a experimentar directamente todo lo que está sucediendo dejando a un lado todos aquellos aspectos subjetivos de los hechos. Su filosofía principal se basa en aprender a responder y no a reaccionar. Además de mejorar el estado de ánimo diario y de proporcionar un apoyo a la consecución de objetivos laborales y personales, esta técnica ha demostrado en los últimos años ser un magnifico método para mejorar el estrés no patológico y como complemento de las terapias médicas en episodios más graves de ansiedad y depresión. Es este precisamente el motivo por que el mindfullness está suponiendo una moda, ya que proporciona una herramienta útil para uno de los males más comunes en nuestros días como es el estrés. A pesar de todo no hay que olvidar que ante cualquier síntoma hay que acudir en primer lugar a un profesional de la medicina para descartar patologías.