¿Por qué ahora hay más alergías?

Pese a que siempre han existido las alergias , de unos años para acá sentimos que han ido ganando terreno. Como si la vida moderna nos trajera con ella más y más alergias. Donde antes todos los niños comían bollos o cualquier fruta, ahora descubrimos que antes de celebrar un cumpleaños tenemos que asegurarnos de que no hay nadie alérgico al huevo o a la piña o a la leche. Como definición podemos explicar que una alergía es una hipersensibilidad del organismo a ciertas sustancias que de base son inofensivas. Entre los elementos que pueden provocar alergias están las proteínas de los pólenes, ácaros de polvo, animales, alimentos o drogas. A todos estos factores se les llama alérgenos y cuando una persona entra en contacto con ellos el sistema inmunitario desencadena una reacción defensiva.

Hay que explicar, además, que tienen más posibilidades de sufrir alergias los niños con padres alérgicos o hermanos. Las razones para explicar por qué en los últimos años ha aumentado tanto el número de alergias en países de alto nivel de vida y buenas condiciones sanitarias no está claro, pero quizás, precisamente, esa es la razón. El sistema inmune está mucho menos estresado por los enemigos naturales por lo que el cuerpo reacciona de manera virulenta. De esta manera, existen cuatro tipos de alergías: las respiratorias, las alimenticias, las cutáneas y otras…

Las alergias respiratorias son las más comunes y entre ellas se cuentan: polen, ácaros de polvo, animales, esporas y mohos. Dependen mucho de la estación o la época del año. Sus síntomas son congestión y goteo nasal, picazón y lagrimeo en los ojos, inflamación de las membranas mucosas, tos continua, aunque también puede aparecer asma, contracción de los músculos de las vías respiratorias, mucosidad y problemas para respirar. La solución es evitar el contacto con el alérgeno dañino.

Las alergias alimenticias provocadas por un alérgeno es una respuesta anormal del sistema inmune y que provoca picor, hinchazón en los labios y el paladar, erupciones cutáneas, sensación de hambre y hasta shock anafiláctico. No se deben confundir, sin embargo, con intolerancia a los alimentos que provocan malestar y trastornos digestivos. Además, se puede manifestar de otras muchas formas como reacciones de la piel, respiratorias o gastrointestinales. Este tipo de alergías afecta al 4% de los adultos y el 8% de los niños y los alimentos que más reacciones provocan son leche de vaca, huevo, trigo, soja, frutas, verduras, pescado, crustáceos, cacahuetes y nueces. Para saber a qué productos somos alérgicos habrá que someterse a pruebas apropiadas.

Las alergias cutáneas son de contacto. La piel reacción cuando se entra en contacto con ese elemento alergénico. Puede aparecer con reacciones en la piel que duran desde minutos a horas y hace falta observación y atención. Y es que la piel se vuelve roja, aparecen granos, amén de sufrir urticaria y eccema. Su tratamiento debe hacerlo un alergólogo y la forma de prevenir las alergias de este tipo es tener cuidado con qué cosas tocamos.

Por último, encontramos un variado número de alergias que pueden ir desde las auditivas, que se da en pacientes con dermatitis atópicas o rinoconjuntivitis estacional con los que se experimenta picazón en el conducto auditivo externo y eccemas, hasta las alergias oculares que también puede venir provocado por el polvo o el polen según que estaciones y que provocan picazón, rojez, lloros o lagrimeo.