Pruebas médicas que conviene hacerte según tu edad

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Cada edad tiene sus peculiaridades y también una serie de pruebas médicas de salud que deberías hacer según tu edad.

La medicina preventiva tiene cada vez peso. Nadie parece dudar de que los chequeos generales juegan un papel importante en nuestra salud. No obstante, mucha gente ignora cada cuánto tiempo deben hacerse los chequeos ni qué pruebas son convenientes a cada edad.

Para empezar hay que ser conscientes de que no es lo mismo un chequeo básico que uno más complejo y con pruebas específicas. La edad y el momento vital también pueden influir de igual manera en las pruebas médicas que debes superar, así como las enfermedades previas.

Chequeo general tipo

Los expertos coinciden en que es necesario realizar un chequeo general tipo. Esta prueba incluye: una exploración clínica básica, una historia clínica, un análisis básico y un electrocardiograma. Puedes solicitar este tipo de chequeos en la seguridad social, pero, obviamente, resulta más rápido y cómodo hacerlas a través de los cuadros médicos de los seguros de salud. Además, la sanidad pública puede incluir restricciones para según qué pruebas. Un ejemplo son los análisis de sangre, que no están incluidos de forma anual.

Y es que un chequeo médico debe revisar las cifras de glucosa, colesterol, creatinina, las defensas, y descartar una posible neumonía. Y dependiendo del resultado de la anamnesis y la exploración inicial, pueden estar indicadas otra serie de pruebas complementarias en cada caso concreto. 

Pruebas específicas

Por otro lado, en los chequeos generales se van añadiendo pruebas o especificaciones según la década de la vida. Sin tener en cuenta que además son necesarias revisiones, como las de la vista y la odontología, que deberían ser anuales.

Pruebas médicas según edad

Los chequeos por décadas deberían ser los siguientes: 

Adolescencia y veintena

Ya sea en hombres como en mujeres, se recomienda incluir la determinación de los niveles de colesterol en sangre en cualquier analítica solicitada por el paciente, con una periodicidad mínima de 4 años a partir de los 18. En el caso de personas sexualmente activas, debería realizarse, además, la prueba de VIH y actualizar las vacunas. 

También es importante preguntar al paciente sobre el consumo de tabaco y aconsejarle sobre el abandono del hábito. La periodicidad mínima del tabaquismo es de dos años. De igual manera es importante tomar la tensión arterial.  

Década de los 30-40

Hasta los 40 años, la población adulta general debería acudir a la consulta del médico si tienen algún síntoma o problema de salud. No obstante, a partir de los 40, toda persona debe incluirse en una dinámica de prevención basada en unas pruebas básicas, cada 1 o 2 años, dependiendo del tipo de prueba o exploración.

En las mujeres de esta franja de edad, además de la citología para descartar cáncer de cérvix, se recomienda hacer la prueba del VPH cada 5 años, hasta los 65.

A partir de los 50

Hay algunas enfermedades a las que hay que prestar especial atención, como puede ser en el caso de cáncer de colon, por lo que se recomienda la determinación de sangre oculta en heces cada dos años, entre los 50 y los 70 años.

También es importante la detección de factores de riesgo cardiovascular con toma de tensión arterial, peso y talla, cada dos años; detección de colesterol y glucemia en sangre, cada 5 años, y evaluación de hábitos tóxicos cada dos años. 

En las mujeres, y a no ser que haya antecedentes familiares, se recomienda iniciar a los 50 el cribado del cáncer de mama, con la realización de mamografías bienales hasta los 70 años.

De los 60 en adelante

Además de lo recomendado en el segmento de edad anterior, se van añadiendo medidas como, por ejemplo, el consejo sobre ejercicio físico en mayores de 65 años con riesgo de caídas. Además, es a partir de esta edad cuando se abre el importante campo de la vacunación en adultos, con dos hitos fundamentales: la vacunación antigripal, de forma anual, y la antineumocócica, que puede ser con una sola dosis en caso de la vacuna conjugada, o cada 5 años, en el de la polisacárida.


Buena parte de estas pruebas son recomendables, pero no obligatorias y no están cubiertas por la Sanidad Pública, pero sí por los seguros de salud privados. En Aegon contamos con un amplio cuadro médico de más de 50.000 especialistas, consúltalo.

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