5 situaciones (comunes) en las que desearías tener seguro médico

Opiniones Aegon Salud

“De hombres es equivocarse; de locos persistir en el error». Cicerón

 

Todos hemos estado en conversaciones en las que se habla del seguro médico como un bien de lujo. Sin embargo, esta afirmación se desarma cuando se comprueba que hoy en día hay seguros bastante económicos cuyas coberturas son básicas en muchas situaciones comunes de la vida. Entonces, pasan a ser un bien necesario.

Vamos a explorar algunas de estas situaciones:

 

SITUACIONES COMUNES EN LAS QUE CONVIENE TENER UN SEGURO MÉDICO

  1. Lesiones haciendo deporte

Este tipo de lesiones son bastante normales y nadie se salva: Los que empiezan a practicar algún deporte se pueden lesionar por falta de práctica; y los deportistas habituales por algún accidente o mala postura. Estás lesiones pueden ser de tipo óseo, muscular o ligamentoso, entre otros, y pueden revestir diferentes grados de gravedad. La atención inmediata, la gran variedad de pruebas de diagnóstico y la asistencia continuada en el proceso de rehabilitación son algunas de las ventajas que ofrecen las pólizas de los seguros privados.

  1. Caer enfermo durante un viaje

Cualquier tipo de padecimiento que sucede mientras nos encontramos de viaje, lejos de casa, supone un engorro tanto para el enfermo como para los acompañantes. Este contratiempo es aún más desagradable cuando no se tiene un seguro con coberturas de asistencia en viaje. Es este otro de los momentos en los que muchos desearían haber contratado el seguro médico.

  1. Lista de espera en el pediatra

Los males de los más pequeños de la casa son los que más preocupan a las familias y el desconocimiento del origen de los síntomas puede llevar a la desesperación a muchos padres. Esta angustia se ve a menudo incrementada por las interminables listas de espera y muchos se acuerdan del servicio privado al conocer las fechas hasta la que han de esperar para que sus hijos sean atendidos por un médico. 

  1. Compartir habitación de hospital

Seguramente, esta es la razón más habitual para elegir un médico privado. Cuando estamos enfermos o convalecientes, queremos estar solos y descansar. Puede ser incómodo compartir habitación con un desconocido, tanto por el ruido como por la falta de intimidad: Imagínate con uno de esos camisones de hospital, abiertos por detrás, yendo al baño con toda la familia de tu acompañante de visita… No hace falta decir más, ¿verdad?

  1. Que no te guste tu médico de cabecera

Los profesionales de la sanidad, al igual que el resto de personas, tienen sus virtudes y sus defectos. Al margen de su conocimiento sobre la materia, los hay con más o menos habilidades sociales. Cuando las circunstancias nos llevan a no sentirnos cómodos con nuestro médico, es un gran alivio tener la posibilidad de cambiar.

 

¿Has vivido alguna de estas situaciones? Si es así, seguro que valoras las facilidades de  tener un seguro médico. Hoy en día ya no es necesario pagar precios desorbitados por la sanidad privada, ya que existen muchas ofertas de seguros de salud con diferentes coberturas. ¿Por qué no echarles un vistazo?