Vivir más, pero también con mejor salud: cómo lograrlo

Es cierto que cada vez vivimos más, pero, aunque nuestra esperanza de vida aumente, si la salud no nos acompaña la calidad de vida disminuirá mucho.

Los datos no mienten, el pasado año el Informe sobre el Estado de la Salud en la Unión Europea, un informe anual sobre la salud en general de los habitantes de Europa, nos colocaba como uno de los países con mayor esperanza de vida, 83 años de media. Pero, a la vez, nos mostraba algunos datos preocupantes sobre nuestra salud.

Y es que este informe nos decía que uno de cada cuatro españoles no hace ningún tipo de actividad física, mientras que aumentan problemas de salud como la obesidad, y problemas derivados del sedentarismo, de la mala alimentación, etcétera.

Obviamente todos queremos vivir más, pero, también queremos hacerlo en mejores condiciones y con mayor calidad de vida. Hay muchas cosas que podrías hacer para esto, por ejemplo aquí encontrarás consejos para vivir más y cuidar tu salud, pero en este caso nos centraremos en tres grandes grupos.

Hábitos alimentarios saludables

La alimentación es la clave. Es la gasolina de nuestro motor corporal. La sociedad moderna nos ha llevado a un consumo excesivo de alimentos y productos poco adecuados para una vida saludable. Los excesos de grasas, los alimentos procesados, la falta de equilibrio en las dietas… Todos estos elementos están presentes desafortunadamente en la vida cotidiana de muchas personas, incluso desde la niñez.

Cuanto antes debes corregir tus hábitos alimentarios negativos. Plantéate dietas equilibradas que incluyan todo aquello que necesitamos, pero, sobre todo, aléjate de los elementos perniciosos y nocivos que incorporas a tu alimentación.

Por supuesto, productos como el tabaco, el alcohol, las drogas, son también enemigos mortales de una buena salud. La lista sería larga, y realmente la conocemos todos, se trata de ser razonables y comer lo mejor posible eludiendo las malas costumbres adquiridas.

Evita el sedentarismo

El sedentarismo y la falta de actividad física es un grave problema para la salud a medio y largo plazo. Además de ser uno de los principales aliados de la obesidad, la falta de movilidad afecta tanto a nuestras articulaciones, músculos y huesos, como a muchos problemas que acaban derivándose en enfermedades. Un buen ejemplo lo tenemos en las personas que pasan muchas horas delante del ordenador, y, que a la larga, sí mantienen una vida sedentaria y con sobrepeso, acabarán teniendo problemas de espalda que pueden incluso ser muy graves.

Se debe practicar ejercicio a todas las edades, en la medida de la posibilidad de cada uno. Es importante alejar los falsos mitos que a veces nos llevan a pensar que a determinadas edades no podemos hacer tal o cual cosa. Es sólo cuestión de graduar el esfuerzo. Piensa que tan sólo caminar a buen paso 30 minutos tres veces a la semana ya es un buen ejercicio. Pero, si tu paso no puede ser rápido no debes dejar de caminar por ello.

Es una cuestión de mentalidad positiva hacia nuestro cuerpo. Algo que se ha perdido en una sociedad moderna en la que las máquinas cada vez tienen más importancia, y nosotros, como operadores de ellas, parece que nos olvidamos de tener una máquina corporal que mantener en buen estado.

Busca aquel ejercicio con el que más te identifiques o mejor te sientas y practícalo.

Procura alejarte del estrés financiero planifica mejor tu vida

Este es un punto controvertido, ya que parece fácil aconsejar alejarse del estrés en un mundo absolutamente estresado. Pero es una de las claves básica para tener un cerebro saludable, y una buena armonía en el conjunto de tu vida.

Realmente se trata de procurar dar la respuesta más adecuada a todos los problemas que puedan ir surgiendo en el tiempo. Las personas que practican la frugalidad y el minimalismo buscan precisamente esto. Se trata de vivir lo más feliz posible procurando necesitar las menos cosas posibles, y, de paso, gastar lo menos posible para garantizar un ahorro futuro que en la vejez nos permita mantener nuestro nivel de vida. En este artículo te hablamos del minimalismo y la frugalidad.

Si soy capaz de ser feliz gastando poco y ahorrando, en el futuro, cuando me jubile y mis ingresos sean menores, tendré una cantidad de dinero ahorrado a través de cualquier producto de ahorro elegido, que me permita seguir manteniendo mi ritmo de vida sin problemas.

Obviamente el estrés no es sólo económico, pero sin duda las finanzas personales son uno de los problemas que nos acompaña a lo largo de toda nuestra vida. Por tanto, parece inteligente planificar desde lejos todo ese camino financiero que hemos de recorrer. Cuanto antes comiences a hacerlo mejor.