¿Cuántos beneficiarios puede tener un seguro de vida?

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El beneficiario, quien percibe la indemnización en los casos previstos por una póliza de seguros, es sin duda una parte principal en nuestro contrato de seguro. Toma además especial relevancia en los seguros de vida al ser quien recibe la prestación económica que le permita continuar con su vida habitual tras la muerte del titular del seguro, que en muchas ocasiones aporta buena parte de los ingresos de la unidad familiar.

Por todo ello, designar un beneficiario es siempre fundamental. No existen límites a la hora de fijar beneficiarios y cualquier persona puede serlo, independientemente de que tenga o no relación de parentesco con el titular del seguro, pero si una gran diferencia a la hora de determinarlo de forma expresa o de forma genérica.

Cómo elegir el beneficiario

Hay que tener en cuenta que cualquier persona puede tener la condición de beneficiario de un seguro de vida, puesto que es el asegurado que lo designa, independientemente de que tenga relación de parentesco con el asegurado o no. El beneficiario puede ser una persona física o jurídica, lo normal es lo primero, y pude designarse de las dos formas que hemos adelantado:

  • Expresa: Cuando se identifica al beneficiario con nombres y apellidos en el caso de persona física o CIF o Razón Social en el caso de persona jurídica.
  • Genérica: No hace se designa a persona concreta, sino se indica el grado de parentesco (padre, madre, hijos, nietos…).

Es importante señalar que no es obligatorio designar beneficiario, pero si que hacerlo facilita la labor de cobro del seguro de vida. A la hora de hacerlo se puede realizar de dos formas:

  • En la propia póliza: Es la forma más sencilla y más común.  Se puede hacer en el momento de la contratación, pero también designar o modificar en cualquier momento de vigencia.
  •   En el testamento:  Designando beneficiario por póliza, o en general para todas las que estén suscritas.

Si no existieran beneficiarios serían los herederos quienes percibirán el capital pendiente.

Esta designación permite el cobro de la prestación económica que se estipule en la póliza y también a poder informarse, directamente en la compañía de seguros o en el Registro de Contratos de Seguros de cobertura de fallecimiento, dependiente del Ministerio de Justicia de la existencia de un seguro de vida.

Pero también este cobro está sujeto a una obligación fundamental, el pago de los impuestos que estipule en este caso la Comunidad Autónoma (organismo que regula el Impuesto de Sucesiones) sobre la cantidad que percibe. Por todo ello, determinar correctamente los beneficiarios de un seguro y que estos conozcan sus derechos y obligaciones permitirán tanto determinar mejor sus prestaciones y objetivos y en el último paso, hacer más ágil su cobro.