Cinco errores habituales al contratar un seguro de vida

AEGON - Cinco errores habituales al contratar un seguro de vida

Pocos seguros son tan sencillos de contratar y a su vez tan importantes para nuestra gestión financiera y vital que un seguro de vida. Tener este producto nos permite afrontar nuestra vida con la tranquilidad de saber que los que más quieres tendrán recursos suficientes para continuar con su vida en caso de fallecimiento o que tus circunstancias de salud cambien y conlleve en una invalidez total o absoluta.

Aún así, en nuestra relación con el seguro de vida cometemos toda una serie de errores, desde antes de su contratación hasta en la gestión activa del mismo. Muchos de estos errores se basan en una serie de mitos o ideas equivocadas sobre el seguro de vida. No solo debemos desterrar los mismos, también establecer de forma clara los puntos básicos para una gestión adecuada del seguro y así evitar estos cinco errores más habituales:

  • El seguro es un producto básico para todos

Es cierto que el seguro ayuda a que en caso de fallecer nuestros seres queridos tengan recursos económicos con los que reconstruir económicamente esta pérdida, pero esto no debe ser el único criterio, incluso sin tener cargas familiares el seguro nos protege ante contingencias propias tan graves como es la invalidez. No solo nos proporciona recursos económicos para nuestro cuidado también nos ayuda a hacer frente a cargas propias como es tener una hipoteca. El seguro es un producto para todos.

  • Es un producto para todas las edades

Contratar un seguro tarde es una mala idea. Aunque las posibilidades de riesgo, y por tanto de su uso, crecen con la edad no estás exento de que ocurra con anterioridad. Tener una cobertura de seguro de vida cuando eres joven te permite además tener esta tranquilidad antes y además hacerlo de forma mucho más económica.

  • Personalizar el seguro

El seguro de vida no es un producto estándar. Contratar un seguro sin comparar ni ver las coberturas es un gran error. Debes buscar el seguro que tenga no solo un capital adecuado, también que tengan las mejores coberturas que se adapten a tus necesidades y riesgos. Tener coberturas como las que ofrece Aegon en aspectos como indemnizaciones por cáncer masculino o femenino o enfermedades cardiovasculares aumentan considerablemente el valor de nuestro seguro.

  • Adecuarlo a los cambios de nuestras circunstancias personales

El seguro es algo vivo, no es estático. No podemos limitarnos a contratar un seguro por un capital y pagar sus primas año tras año. Si nuestras circunstancias vitales cambian constantemente también lo debe hacer nuestro seguro. Podemos contraer deudas, tener hijos que tenemos que asegurar su futuro en aspectos tan esenciales como los estudios, comprar una vivienda, etc. Todos estos aspectos deben reflejarse en nuestro seguro, aumentemos o disminuyamos el capital para que consigamos siempre tener la mejor cobertura.

  • Qué solo cubra una parte de nuestros riesgos

Un clásico error está en creernos cubiertos por tener un seguro por nuestra hipoteca u otros productos limitados como seguros de tarjeta o el que nos paga como remuneración en especie desde nuestro trabajo. En muchos casos tendremos seguros muy limitados en las cantidades a recibir o con coberturas de riesgos muy específicos como puede ser solo la muerte por accidente. Tener una cobertura adecuada en todas las circunstancias y con las cantidades suficientes debe ser un punto esencial por eso, debes considerar al seguro como un producto global que cubra todos tus riesgos.

Corrigiendo estos cinco errores nos ayudarán a tener una mejor gestión de un producto que siempre deber acompañarnos.