Qué es la silver economy o la Economía de Plata

Aegon Silver economy

La población de los países desarrollados envejece. Esta es una realidad incuestionable fruto de la combinación de diferentes aspectos, tasas de natalidad menores y una mejora de la salud que se refleja en una mayor esperanza de vida. Según las estimaciones de la Unión Europea uno de cada tres ciudadanos de la UE tendrá más de 65 años en el año 2060.

Estos datos suponen un reto, pero detrás de cada reto también surgen muchas oportunidades, que es lo que define a la Silver Economy, las posibilidades de cubrir unas necesidades diferentes para una población mayor, inmersa en el gran cambio de paradigma económico que conlleva el desarrollo del mundo digital.

Qué ofrece la Silver Economy

Antes de poner cifras a lo que puede suponer la “Economía de Plata” para los países desarrollados hay que tener muy claro la enorme cantidad de posibilidades de negocio que abarca.

Si el primer pensamiento es creer que la Silver Economy solo alberga negocios relacionados con la salud o la asistencia para mayores, se comete un grave error. El gran potencial de la Silver Economy está en nuevos productos y servicios que debe tener en cuenta que cada vez más población mayor tendrá más inquietudes y estará acostumbrada a productos distintos y a servicios prestados de forma diferente. Por ejemplo, si ahora la contratación de online de productos como los seguros tiene un claro hándicap en la edad y en la dificultad que tienen los mayores en el manejo de las nuevas tecnologías, en unos años pasará lo contrario, y la compra de productos y contratación por Internet será una de las formas más utilizadas por la población senior.

Además, mucha de esta nueva “generación plateada” lo hace con un poder adquisitivo mayor, que le permitirá acceder a servicios de mayor valor añadido como los relacionados con los viajes, el deporte, el ocio, servicios a domicilio (desde cuidado de mascotas, a limpieza o lavandería) o inmuebles inteligentes entre otras muchas posibilidades. En estos servicios además se partirá con otra gran ventaja, las posibilidades de fidelización. Si al segmento de los más jóvenes les gusta más probar y cambiar entre nuevos productos y servicios, el de los más mayores es mucho más leal en sus elecciones y valora más aspectos como la experiencia y la cercanía.

Una oportunidad que ya podemos aprovechar en España

Aunque la Silver Economy ofrecerá diferencias y matices entre países, es una oportunidad global entre los países desarrollados, que ya está presente y tiene un potencial de crecimiento enorme. Un informe del banco de inversión Merrill Lynch ha valorado la repercusión económica actual de la Silver Economy en unos 6.200 millones de euros y estima que en el año 2020 ya superará los 14.000 millones.

Si en España la población mayor de 65 años supone actualmente algo más de un 18% del total, dentro de 10 años, en el 2028, ya superará el 25%. A todo esto, hay que unir otro punto, que hace a la Silver Economy más interesante en nuestro país, ya que extiende todas sus oportunidades a todos los ciudadanos de otros países, especialmente de la Unión Europea que vienen a disfrutar de su jubilación en nuestras tierras.

Con la Silver Economy podemos transformar el gran desafío que supone el envejecimiento de la población en uno de los más importantes motores de la economía.