¿Cómo tributa el seguro de vida? Diferencias entre comunidades autónomas

AEGON - Cómo tributa el seguro de vida

A la hora de cobrar un seguro de vida pueden intervenir dos impuestos según su circunstancia. En caso de supervivencia, por ejemplo, si cubre la prestación de invalidez, se tributa por el Impuesto de la Renta de Personas Físicas (IRPF). El segundo caso es el más común, el de fallecimiento, los herederos tributarán por el Impuesto de Sucesiones.

En el primer caso las diferencias de tributación entre comunidades autónomas son mínimas. Aunque es cierto que hay un tramo estatal y otro autonómico, las disparidades de este no son tan importantes, más allá de algunas deducciones autonómicas que se pueden aplicar a los cobros del seguro de vida o las diferencias entre tipos impositivos.

Caso distinto es el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. La polémica entre las enormes diferencias entre Comunidades Autónomas es uno de los debates fiscales que actualmente tiene más fuerza. Las que pagan menos se defienden en que cobrar mucho por una herencia es “injusto” ya que ya se han percibido impuestos por el mero hecho de generar esta riqueza como con el Impuesto sobre la Renta en las ganancias de trabajo o plusvalías, o el IVA o el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales si compramos un bien como una vivienda.  En las comunidades que se pagan más, critican a las que menos por hacer “competencia desleal” e incentivar. La realidad es que lo que cobrarán los beneficiarios de un seguro de vida en caso de defunción puede tener grandes diferencias por distintos motivos.

¿Por qué estas diferencias?

La poca similitud a la hora de pagar el impuesto de sucesiones puede deberse porque se aplican tipos impositivos (porcentajes), muy diferentes. El Estado determina que este tipo tiene que estar entre el 7,65% y el 34%, lo cual genera discrepancias importantes, aunque la clave de la disparidad entre regiones suele estar más en la aplicación de deducciones distintas hasta llegar a la base imponible del impuesto.

Estas deducciones dependen de la Comunidad Autónoma y generalmente son por parentesco, minusvalía o naturaleza de los bienes. Por ejemplo, Madrid establece una bonificación del 99% en la cuota para descendientes, cónyuge y ascendientes. Esto es lo que provoca que sea mucho más ventajoso heredar que Andalucía que no cuenten con esta bonificación tan alta.

Con todo ello encontramos Comunidades Autónomas con muy baja tributación como Canarias, Cantabria, La Rioja, Madrid, País Vasco y Navarra que contrastan con otras de muy alta como Asturias, Andalucía o Extremadura.

Las ventajas del anticipo para el pago del Impuesto de Sucesiones

La diferencia de tributación es aún más importante si tenemos en cuenta que no se puede recibir la herencia hasta que no se haya liquidado el Impuesto de Sucesiones. Esto lleva en la práctica a que muchos tengan que hacer un desembolso importante con un dinero que no tienen en ese momento. Todo ello ha llevado al incremento de renuncias de herencias.

En el caso del seguro de vida Aegon tenemos una ventaja muy importante para poder desbloquear lo que vayamos a recibir por el seguro del cuál somos beneficiario: El anticipo para el pago del Impuesto de Sucesiones. El Impuesto de Sucesiones nos permite realizar una liquidación previa sólo de la parte correspondiente al Seguro de Vida y anticiparnos esta cantidad, para que una vez abonada, podamos recibir todo lo correspondiente al seguro de vida. Cantidad que, a su vez, en muchos casos, desbloquea el pago total del impuesto y recepción de la herencia.

Incluso con diferencias tributarias, tener un seguro de vida con las mejores coberturas, es una garantía para todos sus potenciales beneficiarios.