Voy a alquilar una vivienda por vacaciones ¿Cuáles son mis derechos?

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Alquilar una vivienda por unos cuantos días en vacaciones no es nuevo, es algo muy común que millones de españoles llevan haciendo desde hace décadas y que se lleva buena parte de lo previsto en nuestro presupuesto de vacaciones. El cambio de estos años está en la forma de comercialización de la vivienda vacacional, con nuevas plataformas online, algunas gigantescas con miles de inmuebles anunciados, y que también son muchas las empresas además de particulares las que se han apuntado a este negocio.

Este crecimiento y cambios de hábitos, como reservar cada vez de forma más anticipada este tipo de alquileres, hace incluso más importante que tengamos en cuenta todos nuestros derechos.

Cómo se regulan este tipo de alquileres

Hasta hace seis años (junio del 2013), los alquileres vacacionales en España estaban regulados por una normativa estatal, la Ley de Arrendamientos Urbanos. Su sustitución por la Ley de Flexibilización y Fomento del Alquiler dejó fuera de esta normativa este tipo de actividad que ha pasado a depender de la regulación de las Comunidades Autónomas.

El resultado es que ya en este 2019 todas las Comunidades Autónomas tienen su propia legislación. No solo eso, algunas comunidades permiten que cada Ayuntamiento tenga libertad de crear su propia norma específica. Ejemplos tenemos en ciudades como Madrid o Barcelona. Esto nos lleva al punto esencial saber que legislación específica regula el alquiler que vamos a formalizar en la que se detallará que servicios como mínimo tiene que cumplir.

Algunos puntos en común clave

A pesar de esta diversidad de normas, hay puntos que con sus diferencias son comunes y que tenemos que tener en cuenta.

El principal es el deber de información sobre las condiciones del alquiler. De forma previa se nos debe detallar las condiciones de prestación de los servicios que ofrezca la vivienda y conocer que incluye o no incluye. Es importante llevarnos copia de esta información y comprobar en la entrada o entrega de llaves el cumplimiento. Si hubiera algún punto que no correspondiera, deberás informar al dueño o plataforma que ha intermediado en el alquiler para que lo subsane.

Esto nos lleva a un segundo punto. Es también obligatorio que se establezca un sistema de atención al viajero, lo normal es que al menos se disponga de un teléfono para poder contactar en caso de cualquier incidencia.

En tercer lugar, está la información sobre los precios, algo especialmente importante si la reserva se ha realizado a última hora. Estos deben estar en un sitio visible (como la entrada de la vivienda) e incluir que suministros básicos incluye (agua, energía y climatización y en muchos casos Internet) y los elementos comunes y servicios que se ponen a su disposición (ropa de cama y baño, limpieza).

Por último, está el derecho a reclamación. Por ello se debe facilitar a los usuarios, cuando lo soliciten, la documentación preceptiva de cada comunidad autónoma para formular reclamaciones.

Un alquiler de vivienda vacacional sigue siendo una gran opción, ahora incluso podemos comparar más fácilmente alternativas y reservar anticipadamente, pero esto no debe nunca conllevar una pérdida de derechos para el consumidor.