Yoga para Niños: ¿Qué es? Para qué sirve y posturas

yoga para niños

El yoga es mucho más que una moda, pues ha demostrado beneficios prácticamente a todos los niveles. Posiblemente por esto, cada vez oímos hablar más también del yoga para niños, aunque ser un niño y estarse quietos, a muchos papás nos parezca casi imposible.

Es probable además que muchos padres estén pensando en estos momentos a qué deportes apuntar a sus hijos, para este curso, y el yoga puede ser mucho más físico de lo que a menudo nos pensamos.  Así que te dejo también nuestro artículo sobre Deportes para Niños, para que descubras que es lo más importante que deben trabajar nuestros pequeños con el ejercicio.

Si alguna vez has practicado yoga, sabrás que hay diferentes tipos y que algunos se centran más que otros en aspectos como la relajación. En mi caso, que he practicado yoga durante más de 10 años, siempre he tenido clarísimo que el yoga para niños podía ser una magnífica herramienta para poner un poco de calma en su mente, y también cuidar su cuerpo.

Así que ahora lo practicamos juntas, a nuestra manera, y le encanta. Espero que en tu casa tenga el mismo éxito, y para lograr eso vamos a tratar de resolver todas tus dudas sobre el yoga infantil, paso a paso.

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¿Qué es el yoga para niños?

Una buena clase de yoga para niños, debe de estar muy adaptada a la edad y tiempo de práctica de los pequeños. Usualmente se recomienda una edad mínima de 4 años, pues ahí su desarrollo cognitivo es suficiente para poder seguir una clase guiada.

Para empezar con los pequeños, suele trabajarse con posturas sencillas, a menudo inspiradas en el mundo animal e incluso enlazadas por algún tipo de trama, como si fuera un cuento. A diferencia del yoga para adultos, las posturas suelen ser mantenidas por tiempos cortos, para evitar que se aburran y su mente se disperse.

Sí que es importante que desde el inicio se incluyan algunas posturas o ejercicios de control de respiración, que les ayudarán a comenzar a centrar la atención en su cuerpo. Así practicarán la concentración y la relajación.

Las clases de yoga para niños, suelen ser más cortas que las de los adultos, pues en este último caso lo más tradicional es que alcancen la hora y media de duración, mientras que las sesiones de yoga infantil no alcanzarán ni siquiera la hora.

Si haces yoga en casa, te recomendaría empezar con sesiones más cortas, e ir alargándolas según la predisposición del niño. Procura no exigirle demasiado al inicio, pues debe entenderlo casi como un juego.

Yoga para niños: Cómo explicárselo a los más pequeños

Tanto si decides apuntar a tu hijo o hija a una clase de yoga para niños, como si lo practicáis en casa, tendrás que dedicarle un tiempo previo para que comprenda en qué consiste y qué beneficios le traerá.

Puede parecer complicado, pero muchos psicólogos infantiles, nos aseguran que incluso niños muy pequeños, de 4 años, comprenden con relativa facilidad conceptos sobre el funcionamiento de su cuerpo y su mente. Parece que a veces, sin querer, les subestimamos.

Una postura del yoga infantil muy común es esta, la del perro

Obviamente habrá que adaptar un poco nuestras palabras, pero en niños un poco más mayores, si les explicas sencillamente que el yoga para niños se trata de ejercicios corporales con lo que sus músculos y su cerebro se desarrollarán mejor, lo entenderán a la perfección.

Si son de menos edad, deberás simplificar estos conceptos. Puedes contarles que son ejercicios que les ayudarán a ser más listos o a tener un cerebro más grande. Puedes explicarles también, que así crecerán más fuertes, pues todo esto les motivará mucho más que explicarles que les ayudará a estar más tranquilos.

Si alguna de estas afirmaciones te ha parecido exageradas, y crees que el yoga para niños está muy lejos de conseguir alguna de ellas… te cuento más en el siguiente apartado, verás que no les estarías diciendo ninguna mentira.

¿Para qué sirve el yoga infantil?

La práctica regular del yoga aporta muchos beneficios, tanto para los niños como para adultos. Si tenemos en cuenta además la plasticidad neuronal que se tiene durante la niñez, entenderemos que los beneficios del yoga para niños, son aún más llamativos.

He estado revisando distintos artículos científicos para confeccionar una lista de todas ventajas que supone la práctica del yoga en estas edades, y te adelanto que son muchos y algunos sorprendentes, tanto a nivel físico como mental. Eso sí, todos insisten en que debe practicarse al menos dos veces por semana, para disfrutar de todo lo que puede aportarnos.

A nivel cerebral, se detectado que el yoga para niños favorece incluso un incremento de la materia gris, la formación de nuevos circuitos neuronales y un aumento de la neurogénesis (creación de nuevas neuronas), proceso que por lo general se da a una velocidad muy lenta, y que el yoga potencia.

De hecho, investigadores de todo el mundo parecen haberse visto también sorprendidos por estos resultados, y atraídos para iniciar nuevas investigaciones al respecto. La prestigiosa Universidad de Harvard, es una de las que se ha hecho eco en diversas publicaciones de estos descubrimientos, como en esta, titulada:  “Yoga en edad escolar: Mucho más que un juego”

Beneficios del yoga para niños

Ahora sí, no te hago esperar más, y paso ya a enumerarte los múltiples beneficios de la práctica del yoga en los niños. Comenzando por los corporales, y siguiendo por los que implican cambios a nivel cognitivo, aquí están todos:

  1. Tonificación muscular
  2. Mayor flexibilidad
  3. Mayor capacidad aeróbica
  4. Mejora del equilibrio
  5. Mejor coordinación
  6. Control postural
  7. Desarrollo de la atención
  8. Mayor capacidad de concentración
  9. Reducción del estrés
  10. Mayor control emocional
  11. Incremento de la autoestima
  12. Mejora del rendimiento académico

¡Casi nada verdad! Por eso te animo a que inicies a tu hijo en esta disciplina, y se además podéis compartir algún ratito en común practicándola, todavía mejor.

Como lo de compartir tiempo con nuestros niños, con actividades entretenidas para los dos, te dejo un artículo con algunas ideas que seguro te ayudará: Actividades con niños para disfrutar en familia.

¿Cuáles son las posturas de yoga para niños?

Como te decía al inicio, a menudo las posturas del yoga se inspiran en los movimientos de los animales. Si crees que puede ser más entretenido para tu hijo, puedes enseñarle algunos vídeos antes de iniciarle en la práctica del yoga para niños, en los que se muestre cómo se realizan las distintas posturas. Simplemente ponle ropa cómoda, y a practicar:

Postura del perro

Posiblemente la más conocida, en ella manteniendo los pies y manos en el suelo, deberá levantar su cadera, haciendo una forma de triángulo o V invertida.

Postura del gato

A cuatro patas sobre el suelo, tendrá que curvar y estirar su espalda lentamente, procurando coordinar el movimiento con su respiración.

Postura del cangrejo

Esta postura es muy popular en el yoga para niños. Sentado en el suelo, con los pies apoyados, desplazará sus brazos desde los laterales hacia atrás, apoyando las manos y elevando la cadera.

Postura de la estrella de mar

Boca arriba en el suelo, con las piernas y brazos separados, como formando una X, se cerrarán los ojos y se practicará la respiración abdominal. Las primeras veces es adecuado que coloque su mano sobre su tripa, para notar como se llena de aire la parte baja de su abdomen.

Postura del tiburón

Acostado boca abajo y con las piernas juntas y los brazos estirados junto al tronco, deberá elevar su cabeza y pecho del suelo todo lo que pueda. A continuación, puede probar a situar sus brazos estirados por detrás de su espalda, y a entrelazar las manos.

Además de las posturas de animales, en el yoga infantil existen otras muy populares como la de flor de loto, sentado con las piernas cruzadas, o como la de la vela, en la que el niño, tras tumbarse boca arriba, eleva sus piernas y su espalda, todo lo posible.

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Saludo al sol en el yoga infantil

El saludo al sol es uno de los ejercicios más importantes en casi todos los estilos de yoga, suele realizarse al inicio de clase, como un calentamiento. Su origen tiene que ver con prácticas de adoración al sol, pero hoy se entiende como una manera de dar la bienvenida al día, o incluso como una forma de expresar agradecimiento.

En realidad, se trata de enlazar coordinadamente distintas posturas, que trabajan diferentes grupos musculares, mientras se controla la respiración. La versión del saludo al sol en el yoga infantil suele ser más sencilla y corta que la de los adultos, pues para los más pequeños reviste cierta complejidad.

En cualquier caso, a los niños no deberemos insistirles demasiado en la corrección postural, al menos al inicio. Pues si lo hiciéramos tan solo estaríamos ahuyentándoles, y el yoga infantil debemos enfocarlo, en los primeros años, casi como un juego.

Posturas Yoga

Existen algunas variantes, pero te dejamos aquí la imagen del saludo al sol más habitual, además de la web de una de las asociaciones de yoga más prestigiosas a nivel mundial, Yoga international. En ella que puedes profundizar en la esencia de este ejercicio.

Aún así, permíteme insistir en que, en el yoga para niños, resulta más práctico, acortar la secuencia tradicional, y dejar tan solo las posturas que resulten más fáciles de ejecutar para tu pequeño. Por ejemplo, la postura del perro, que es una de las que incluye el saludo al sol, o la de estirar sus brazos hacia arriba y luego descenderlos hacia al suelo, a modo de saludo.

Ahora ya solo me queda despedirme, deseando que nuestro artículo te resulte útil, y si crees que puede serlo también para más familias, no dejes de compartirlo en tus redes, el yoga para niños, tiene ventajas para toda la familia.

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Deva Camino Monteserín

Máster Universitario en Salud Natural y Nutrición. Experta en Alimentación Antiinflamatoria y psiconeuroendocrino-inmunología, el área de la ciencia que estudia la relación del sistema nervioso con el resto de nuestro organismo. Diploma de estudios avanzados en: Microbiota, inmunidad y sistema digestivo. Cursos de doctorado en: Biología del Cáncer. Autora de los libros: "¿Y ahora qué puedo comer?" y "Comer para cuidarse". Compagino la pasión de mi trabajo en consulta con la impartición de diversos cursos y las charlas divulgativas.