Melanoma: tipos, síntomas, diagnóstico y tratamiento

El melanoma es uno de los tipos de cáncer de piel más conocidos y, a la vez, uno de los que más dudas genera.
A lo largo de este artículo, desde Aegon, vamos a explicarte qué es, cuáles son sus tipos, cómo se manifiesta, cómo se diagnostica y cuáles son las opciones actuales de tratamiento y prevención.
Nuestro objetivo es ofrecerte información clara, comprensible y útil para reconocerlo a tiempo y saber cómo actuar.
Índice
¿Qué es el melanoma?
El melanoma es un tipo de cáncer que se origina en los melanocitos, que son las células responsables de producir la melanina, el pigmento que da color a la piel, al cabello y a los ojos.
Aunque no es el cáncer de piel más frecuente, sí es el más agresivo, ya que tiene mayor capacidad para extenderse a otras partes del cuerpo si no se detecta a tiempo.
El melanoma de piel suele aparecer como una mancha o lunar nuevo, o como un cambio en un lunar ya existente.
Puede surgir en cualquier parte del cuerpo, incluso en zonas que no están expuestas habitualmente al sol, como las plantas de los pies, las palmas de las manos o debajo de las uñas.
Detectar un melanoma aumenta considerablemente las probabilidades de curación. Por eso, conocer sus características y prestar atención a los cambios en la piel es fundamental.
Melanoma benigno vs melanoma maligno
Es importante diferenciar entre melanoma benigno y melanoma maligno, aunque el término “melanoma” suele asociarse directamente al cáncer.
En realidad, los lunares comunes son lesiones benignas formadas por melanocitos que no suponen un riesgo para la salud.
El melanoma maligno, en cambio, se produce cuando los melanocitos crecen de forma descontrolada y adquieren la capacidad de invadir tejidos cercanos o diseminarse a órganos lejanos.
A diferencia de los lunares benignos, el melanoma maligno suele presentar bordes irregulares, varios colores, crecimiento rápido o cambios en su aspecto.
Ante cualquier duda, es recomendable acudir a un dermatólogo, ya que solo un profesional puede determinar con certeza si una lesión es benigna o maligna.
Diferencias entre melanoma y carcinoma
Cuando se habla de cáncer de piel, es habitual confundir el melanoma con otros tipos de tumores cutáneos.
Por eso, es importante aclarar las diferencias entre melanoma y carcinoma.
El melanoma se origina en los melanocitos, mientras que los carcinomas, como el carcinoma basocelular o el carcinoma espinocelular, se desarrollan a partir de otras células de la piel.
Los carcinomas son mucho más frecuentes, pero generalmente menos agresivos y con menor riesgo de metástasis.
En cambio, el melanoma, aunque menos común, puede ser más peligroso si no se trata a tiempo.
Esta diferencia hace que su detección precoz sea especialmente importante dentro del conjunto del cáncer de piel.
Tipos de melanoma
Existen distintos tipos de melanoma, que se clasifican según su forma de crecimiento y su localización.
Los principales son:
- Melanoma de extensión superficial: es el más común. Suele aparecer como una mancha plana que crece lentamente en superficie antes de profundizar.
- Melanoma nodular: crece más rápido y suele presentarse como un bulto elevado, de color oscuro o incluso rojizo.
- Melanoma lentiginoso acral: aparece en palmas, plantas de los pies o debajo de las uñas. Es menos frecuente, pero más habitual en personas con piel oscura.
- Melanoma lentigo maligno: suele afectar a personas mayores y aparece en zonas expuestas al sol durante años, como la cara.
Conocer los tipos de melanoma ayuda a entender que no todos se presentan de la misma manera, lo que refuerza la importancia de revisar toda la piel, no solo las zonas más visibles.

Síntomas y signos de alerta
Los síntomas del melanoma pueden variar según el tipo y la fase en la que se encuentre. En etapas tempranas, muchas veces no produce dolor ni molestias, lo que puede retrasar su diagnóstico.
Algunos signos de alerta frecuentes son:
- Cambios en el tamaño, forma o color de un lunar.
- Aparición de una mancha nueva con aspecto diferente al resto.
- Picor, sangrado o costras en una lesión cutánea.
- Asimetría o bordes irregulares.
Una de las preguntas más habituales es cuánto tarda un melanoma en hacer metástasis.
La respuesta no es exacta, ya que depende del tipo de melanoma, de su grosor y de la rapidez con la que se detecte.
Algunos melanomas pueden tardar años en extenderse, mientras que otros, especialmente los más agresivos, pueden hacerlo en pocos meses si no se tratan.
¿Cómo identificar un melanoma en la piel?
Para identificar un posible melanoma se utiliza con frecuencia la regla del ABCDE:
- A de asimetría: una mitad no es igual a la otra.
- B de bordes: irregulares o mal definidos.
- C de color: varios tonos en una misma lesión.
- D de diámetro: mayor de 6 mm, aunque puede ser más pequeño.
- E de evolución: cambios visibles con el tiempo.
Revisar la piel de forma periódica y conocer el aspecto de los propios lunares facilita detectar cualquier anomalía.
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Tratamiento del melanoma
El tratamiento del melanoma depende del estadio en el que se encuentre la enfermedad.
En fases iniciales, la cirugía suele ser suficiente y consiste en extirpar la lesión junto con un margen de piel sana.
Cuando el melanoma está más avanzado, pueden ser necesarias otras opciones terapéuticas, como:
- Inmunoterapia, que estimula el sistema inmunitario para combatir las células cancerosas.
- Terapias dirigidas, que actúan sobre alteraciones específicas de las células tumorales.
- Quimioterapia, en casos concretos.
- Radioterapia, como tratamiento complementario.
El seguimiento médico es fundamental tras el tratamiento, ya que existe riesgo de recaída o de aparición de nuevos melanomas.
Por eso, los controles periódicos forman parte esencial del abordaje de esta enfermedad.
Prevención y cuidados de la piel
La prevención juega un papel clave en la reducción del riesgo de melanoma. Algunas medidas básicas incluyen:
- Evitar la exposición solar intensa, especialmente en las horas centrales del día.
- Usar protector solar de amplio espectro durante todo el año.
- Evitar las cabinas de bronceado.
- Proteger la piel con ropa, sombreros y gafas de sol.
- Revisar la piel con regularidad y acudir al dermatólogo ante cualquier cambio.
Adoptar hábitos saludables y conocer los riesgos asociados al sol es fundamental para prevenir el melanoma piel y otros tipos de tumores cutáneos que pueden provocar cáncer de piel.
Conclusión
El melanoma es una enfermedad seria, pero altamente tratable si se detecta a tiempo.
Conocer sus características, los distintos tipos, los síntomas de alerta y las opciones de tratamiento permite actuar con rapidez y mejorar el pronóstico.
La prevención y el cuidado diario de la piel siguen siendo las mejores herramientas para reducir el riesgo y proteger la salud a largo plazo.
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Fuentes:
