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Qué hacer ante una quemadura: tipos, tratamiento y cuidados

Mujer con quemadura en la mano y muñeca

Las quemaduras son lesiones comunes que pueden ocurrir en casa, en el trabajo o incluso al cocinar, tomar el sol o manipular objetos calientes. 

Saber cómo actuar de inmediato y conocer los diferentes grados de severidad es clave para evitar complicaciones y favorecer una correcta curación. 

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A continuación, desde Aegon, vamos a explicarte los diferentes tipos de quemaduras, cómo curarlas en casa, qué pomadas son útiles y cuándo es necesario acudir al médico.

¿Qué es una quemadura y cómo afecta a la piel?

Una quemadura es una lesión en los tejidos que se produce por la exposición al calor, sustancias químicas, electricidad o radiación. 

La piel, que actúa como barrera protectora del organismo, puede sufrir diferentes niveles de daño según la intensidad del agente que causa la quemadura. 

Las quemaduras en la piel no sólo generan dolor inmediato, sino que también pueden desencadenar inflamación, pérdida de líquidos y riesgo de infección si no se tratan adecuadamente.

La estructura cutánea está formada por tres capas principales: epidermis, dermis e hipodermis. Dependiendo de qué capas se vean afectadas, hablamos de distintos grados de quemadura

Un conocimiento básico sobre ellas es fundamental para aplicar el tratamiento de quemaduras correcto y prevenir cicatrices o complicaciones posteriores.

Tipos de quemaduras y grados de severidad

Entender los tipos de quemaduras permite aplicar el primer auxilio adecuado. Las quemaduras se clasifican en tres grados diferentes, en función siempre del daño que esté provocado.

Quemaduras de primer grado

Son las más leves. Afectan únicamente la capa superficial de la piel (la epidermis). 

Se manifiestan con enrojecimiento, dolor y ligera hinchazón. 

Un ejemplo muy común es la quemadura solar. La piel puede sentirse caliente y sensible al tacto, pero no aparecen ampollas. 

Lo normal es que en pocos días se curen y si se ha aplicado el tratamiento correcto no suelen dejar ningún tipo de marca. 

Quemaduras de segundo grado

En este caso, el daño llega a la dermis. Son más dolorosas y se caracterizan por la aparición de ampollas llenas de líquido como mecanismo natural de protección del organismo. 

También pueden verse áreas rojizas o blanquecinas. Requieren un cuidado más específico para evitar infecciones y favorecer la regeneración. 

Saber cómo curar una quemadura con ampolla es fundamental para no empeorar la lesión.

Quemaduras de tercer grado

Son lesiones graves que destruyen todas las capas de la piel. 

La zona puede aparecer blanquecina, carbonizada o con aspecto coriáceo. Curiosamente, pueden no doler debido al daño de las terminaciones nerviosas. 

Estas quemaduras requieren atención médica urgente y, en muchos casos, cirugía reconstructiva o injertos. 

En estos casos no se recomienda tratamiento casero ni esperar evolución sin supervisión.

Por lo que, en el caso de que alguna vez tengas una quemadura de tercer grado, acude inmediatamente a tu centro de urgencias más cercano.

¿Qué hacer justo después de una quemadura?

Saber qué hacer ante una quemadura en los primeros minutos es determinante para reducir el daño:

  • Enfriar la zona con agua a temperatura ambiente durante 10-20 minutos. Es muy importante no aplicar hielo.
  • Retirar anillos, pulseras o prendas ajustadas antes de que la zona se inflame.
  • No reventar ampollas ni aplicar remedios caseros como mantequilla, pasta de dientes o aceites, ya que pueden empeorar la lesión.
  • Cubrir suavemente con una gasa estéril para proteger del contacto y de la suciedad.
  • Valorar el tipo de lesión para decidir si se puede manejar en casa o si necesita atención profesional.

¿Cómo curar una quemadura en casa?

Cuando la quemadura es leve o moderada, se puede realizar un cuidado domiciliario adecuado. 

Saber cómo curar una quemadura paso a paso ayuda a evitar infecciones y favorecer una recuperación rápida.

  • Lava la quemadura con agua y jabón neutro sin frotar.
  • Seca la zona con toques suaves.
  • Aplica una pomada para quemadura recomendada para hidratar y regenerar.
  • Mantén la herida protegida con un apósito estéril, cambiándolo cada 24 horas.
  • Evita exponer la lesión al sol mientras cicatriza.
  • Si causa dolor, puede tomarse un analgésico común.

Siempre es importante vigilar signos de alarma: pus, fiebre, olor desagradable o empeoramiento del dolor pueden ser indicativos de infección.

Quemaduras con ampolla: cómo actuar sin dañar la piel

Las ampollas actúan como un ‘vendaje natural’ creado por el cuerpo. 

Si te preguntas cómo curar una quemadura con ampolla, la respuesta principal es: no explotar ni retirar la piel de la ampolla.

Pasos recomendados:

  • Limpia alrededor con agua y jabón suave.
  • Aplica pomada específica para quemaduras.
  • Usa gasas antiadherentes que no arranquen piel al retirar.
  • Si la ampolla se rompe sola, limpia con suavidad y aplica un antiséptico.
  • Mantén la zona cubierta para evitar rozaduras.
Hombre aplicando pomada en una quemadura de la mano

Pomadas y productos recomendados para tratar quemaduras

La selección de una pomada para quemadura adecuada facilita la recuperación. 

Los productos más utilizados según el tipo de lesión son:

  • Cremas con aloe vera para aliviar quemaduras leves.
  • Pomadas regeneradoras con pantenol o ácido hialurónico.
  • Antisépticos como clorhexidina (si existe riesgo de infección).
  • Gasas especiales antiadherentes y apósitos hidrocoloides que favorecen la cicatrización.
  • Hidratantes para la fase final de curación y reducción de marcas.

Evita remedios caseros sin evidencia científica, ya que pueden complicar el proceso. 

Ante dudas, lo mejor es consultar a un médico cuanto antes.

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¿Cuándo acudir al médico por una quemadura?

Aunque muchas quemaduras pueden tratarse en casa, hay situaciones donde es imprescindible recibir atención sanitaria:

  • Quemaduras de segundo grado extensas o en cara, manos, pies, articulaciones o zona genital.
  • Quemaduras de tercer grado, eléctricas o químicas.
  • Dolor intenso que no mejora.
  • Signos de infección (olor, pus, enrojecimiento creciente).
  • Quemaduras en niños pequeños, embarazadas o personas con enfermedades crónicas.
  • Cuando no se observa mejoría después de varios días.

La intervención temprana puede evitar secuelas importantes y favorecer una recuperación segura.

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Conclusión

Saber cómo actuar ante una quemadura marca la diferencia en el proceso de curación. 

Identificar los tipos de quemaduras y grados permite aplicar el tratamiento de quemaduras adecuado desde el primer momento, evitando complicaciones. 

Usar una pomada adecuada, mantener la zona limpia y protegerla correctamente es clave para sanar sin consecuencias. 

Ante la duda, siempre es mejor acudir a un especialista para una valoración profesional.

Fuentes:

Urgo Medical

Mayo Clinic

Los primeros auxilios

Ministerio de Salud pública

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