¿Qué es la terapia génica y cómo está revolucionando la medicina?

La medicina está viviendo una de sus mayores transformaciones gracias a los avances en genética y biotecnología.
Entre ellos, la terapia génica se ha convertido en una de las herramientas más prometedoras para tratar enfermedades que hasta hace poco se consideraban incurables.
Esta innovación no solo abre nuevas posibilidades terapéuticas, sino que redefine la forma en la que entendemos la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de numerosas patologías.
Índice
¿Qué es la terapia génica?
Cuando hablamos de qué es la terapia génica, nos referimos a una estrategia médica avanzada que utiliza material genético para tratar o prevenir enfermedades.
A diferencia de los tratamientos tradicionales, que suelen centrarse en aliviar los síntomas, la terapia génica actúa directamente sobre la causa del problema: los genes defectuosos o ausentes.
Esta disciplina combina conocimientos de genética, biología molecular y medicina clínica, y representa un cambio en la forma de abordar muchas enfermedades crónicas y hereditarias.
En qué consiste y cuál es su objetivo
La terapia génica consiste en introducir, modificar o reemplazar genes dentro de las células del paciente con el objetivo de corregir alteraciones genéticas responsables de una enfermedad.
Su finalidad principal es restaurar la función normal de las células, permitiendo que el organismo vuelva a producir proteínas esenciales o deje de producir aquellas que causan daño.
En términos simples, el objetivo es “arreglar” la información genética defectuosa para que el cuerpo pueda funcionar correctamente por sí mismo.
Esto la convierte en una opción especialmente valiosa para enfermedades raras y hereditarias, donde otras terapias suelen ser limitadas o inexistentes.
¿Cómo funciona la terapia génica?
El funcionamiento de la terapia génica se basa en la transferencia de genes terapéuticos al interior de las células del paciente.
Para lograrlo, los científicos utilizan vectores, que suelen ser virus modificados genéticamente para que sean seguros y no causen enfermedad.
Estos vectores actúan como vehículos que transportan el gen sano hasta las células diana. Una vez dentro, el nuevo material genético puede integrarse en el ADN de la célula o permanecer de forma independiente, dependiendo de la estrategia utilizada.
A partir de ese momento, la célula comienza a producir la proteína correcta o a corregir el proceso biológico alterado.
Existen diferentes enfoques: algunos tratamientos se aplican directamente en el cuerpo del paciente (in vivo), mientras que otros implican la extracción de células, su modificación en laboratorio y su posterior reintroducción (ex vivo).
Ambos métodos han demostrado resultados prometedores en distintas áreas médicas.
Tipos de terapia génica
Existen varios tipos de terapia génica, clasificados según el tipo de células sobre las que actúan y el objetivo del tratamiento.
Esta clasificación es fundamental para entender su alcance, sus limitaciones y los debates éticos que la rodean.
Terapia génica somática y germinal
La terapia génica somática es la más utilizada en la actualidad.
Actúa sobre células no reproductivas del paciente, lo que significa que los cambios genéticos no se transmiten a la descendencia.
Este tipo de terapia se emplea para tratar enfermedades concretas y es el enfoque aprobado en la mayoría de los ensayos clínicos y tratamientos actuales.
Por otro lado, la terapia génica germinal actúa sobre células reproductivas o embriones, de modo que las modificaciones genéticas podrían heredarse.
Aunque ofrece un enorme potencial para erradicar enfermedades hereditarias de forma permanente, su uso está altamente restringido o prohibido en muchos países debido a implicaciones éticas, legales y sociales.
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Aplicaciones médicas de la terapia génica
El número de enfermedades tratadas con terapia génica ha aumentado de forma notable en los últimos años.
Lo que comenzó como una esperanza experimental se está convirtiendo en una realidad clínica para miles de pacientes.
Enfermedades hereditarias
Las enfermedades hereditarias son uno de los principales campos de aplicación de la terapia génica.
Patologías como la hemofilia, la distrofia muscular, algunas inmunodeficiencias y enfermedades metabólicas raras han mostrado avances significativos gracias a este tipo de tratamiento.
Un ejemplo claro es la hemofilia, un trastorno genético que afecta a la coagulación de la sangre. Gracias a la terapia génica, se busca que el organismo del paciente produzca de forma autónoma el factor de coagulación que le falta, reduciendo o incluso eliminando la necesidad de tratamientos continuos.
Estos avances no solo mejoran la calidad de vida de los pacientes, sino que también reducen hospitalizaciones y complicaciones a largo plazo.
Tratamientos oncológicos y otras patologías
En oncología, la terapia génica ejemplos cada vez más relevantes son las terapias CAR-T, en las que se modifican genéticamente células del sistema inmunológico para que reconozcan y destruyan células cancerígenas.
Este enfoque ha mostrado resultados muy positivos en ciertos tipos de leucemias y linfomas.
Además del cáncer, la terapia génica se está investigando para enfermedades neurodegenerativas, cardiovasculares, infecciosas e incluso para algunos trastornos oculares. Su versatilidad la convierte en una de las herramientas más prometedoras de la medicina moderna.

¿Los seguros de salud cubren la terapia génica?
La cobertura de la terapia génica por parte de los seguros de salud es un tema de gran interés, especialmente debido al elevado coste de estos tratamientos. En el caso de los seguros de salud de Aegon, la cobertura depende del tipo de póliza contratada, de la enfermedad concreta y de si el tratamiento está aprobado y disponible dentro del sistema sanitario.
En general, los seguros de salud de Aegon suelen cubrir el diagnóstico, seguimiento y tratamiento de enfermedades como la hemofilia, incluyendo pruebas genéticas, consultas con especialistas y terapias innovadoras cuando están indicadas médicamente.
Aunque algunos tratamientos de terapia génica pueden estar inicialmente vinculados al sistema público o a programas específicos, contar con un seguro de salud permite acceder a una atención integral, asesoramiento médico especializado y un acompañamiento continuo.
Además, Aegon destaca por su enfoque en la prevención, el bienestar y la información al paciente, ayudando a comprender tanto la enfermedad como las opciones terapéuticas disponibles, incluidas las más innovadoras.
Futuro y avances en terapia génica
El futuro de la terapia génica es especialmente prometedor.
Los avances en edición genética, como la tecnología CRISPR, están permitiendo una mayor precisión, seguridad y eficacia en los tratamientos.
Esto abre la puerta a terapias más personalizadas y accesibles.
En los próximos años, se espera que aumente el número de enfermedades tratables, que se reduzcan los costes y que los tratamientos estén disponibles para un mayor número de pacientes.
También se están desarrollando marcos regulatorios más claros que faciliten la integración de estas terapias en los sistemas sanitarios y en las coberturas de los seguros de salud.
Conclusión
La terapia génica representa una auténtica revolución en la medicina moderna, al abordar las enfermedades desde su origen genético y no solo desde sus síntomas.
Aunque todavía enfrenta retos técnicos, éticos y económicos, sus resultados actuales ya están cambiando la vida de muchos pacientes.
Con el apoyo de la investigación científica, los sistemas sanitarios y los seguros de salud como los de Aegon, esta innovadora terapia se perfila como uno de los pilares fundamentales de la medicina del futuro.
Fuentes:
