Pruebas para medir la salud de tus arterias

Pruebas para medir la salud de tus arterias

La importancia de la salud de tus arterias es clave ya que influye en algo tan básico como el sistema cardiovascular. Existen muchas pruebas diferentes para medir la salud de tus arterias.

Quien más quien menos conocemos las principales recomendaciones para prevenir riesgos cardiovasculares. Sin embargo, las arterias, pueden ser un enemigo silencioso y muy peligroso a medio y largo plazo.

Es cierto que una vez detectada la hipertensión existen opciones para su tratamiento, también es cierto que practicar deporte es bueno para la presión alta, pero, hay una serie de pruebas, no siempre directamente relacionadas con hipertensión, pero sí con la salud cardiovascular en las que las arterias tienen mucho que ver.

Principales pruebas relacionadas con la salud cardiovascular y tus arterias

Generalmente todo comienza por pruebas básicas como los análisis de sangre. Posteriormente existe un buen número de pruebas para comprobar tu salud cardiovascular.

Una de las más habituales es el electrocardiograma. En esta prueba se registran los signos eléctricos cuando viajan por el corazón. Es una prueba que no sólo pueden mostrar si se está sufriendo una crisis cardíaca, sino también si se han sufrido previamente. En algunas ocasiones esto se puede extender a un monitor portátil durante 24 horas mientras realizas tus actividades cotidianas. Esto puede indicar a través de las señales si tu flujo sanguíneo hacia el corazón es correcto.

El ecocardiograma es otra prueba que pueden realizar para valorar tu salud cardiovascular. En esta prueba se reproducen imágenes del corazón a través de ondas sonoras. Aquí lo que se busca es conocer si las partes de la pared del corazón contribuyen de manera normal al bombeo. Cuando el partes que se mueven de manera débil puede estar recibiendo poco oxígeno o haberse dañado durante una crisis cardiaca. Lo cual puede indicar una enfermedad de las arterias coronarias, aunque también otras enfermedades.

La prueba del esfuerzo es una de las más conocidas ya que, también, se incorpora en otros ámbitos, por ejemplo, en las pruebas médicas básicas de los deportistas. En una persona no deportista esta prueba suele estar indicada cuando los síntomas aparecen a la hora de realizar ejercicio o esfuerzo. Generalmente se realiza pedaleando en una bicicleta a la vez que se practican electrocardiograma. Existen algunos casos en los que se utilizan medicamentos para estimular el corazón en lugar de la práctica de ejercicio. También, en algunos casos, se puede realizar un ecocardiograma en la prueba de esfuerzo, generalmente esto se hace con una ecografía antes y después de haber realizado el ejercicio. Por último, también existe la que se denomina prueba de esfuerzo nuclear. En este caso se busca medir flujo sanguíneo hacia el músculo cardíaco, tanto en fase de reposo, como en fase de estrés. En este caso además de un electrocardiograma se utilizan imágenes. Se inyecta un marcador en el torrente sanguíneo, y a través de cámaras especiales se detectan las zonas del corazón que reciben menos flujo.

El cateterismo y el angiograma se utilizan para comprobar el flujo sanguíneo a través del corazón en el angiograma se puede inyectar tinte de las arterias coronarias, este tinte se introduce a través de un catéter insertado en una arteria. Generalmente en la pierna o en la ingle, en dirección a las arterias del corazón. De esta manera, gracias a la acción del tinte, se van a identificar aquellos puntos estrechos o bloqueos en las imágenes radiográficas. Si se tiene una obstrucción de la arteria es habitual utilizar el propio catéter para introducir un globo que, inflado, mejora el flujo sanguíneo. Posteriormente, lo habitual, es el uso de un tubo de malla que va a mantener la arteria dilatada. Aunque estas serían las principales pruebas, existen otras relacionadas con el corazón y su buen funcionamiento. Las tecnologías de tomografía computarizada permiten ver los depósitos de calcio en las arterias, que pueden contribuir a estrecharlas. La presencia de calcio en las arterias puede ser un síntoma claro de enfermedad de arterias coronarias.