¿Cuáles son los síntomas de la insolación y cómo tratarla?

La insolación es una subida peligrosa de la temperatura corporal provocada por la exposición prolongada al sol. Puede causar síntomas como dolor de cabeza, mareos, vómitos o incluso pérdida de conciencia si no se trata a tiempo. Saber identificarla y actuar rápidamente es clave para evitar complicaciones, especialmente en verano.
- La insolación aparece por exposición prolongada al sol y falta de hidratación.
- Provoca aumento de la temperatura corporal, malestar y riesgo para la salud.
- Actuar rápido y prevenir es clave, especialmente en niños y personas mayores.
Índice
- 1 ¿Qué es una insolación?
- 2 ¿Cuáles son los factores de riesgo para sufrir una insolación o un golpe de calor?
- 3 ¿Qué síntomas sientes cuando estás padeciendo una insolación?
- 4 ¿Qué causas suelen estar detrás de una insolación?
- 5 ¿Cuánto puede durar una insolación?
- 6 ¿Cómo actuar ante una insolación?
- 7 ¿Cómo podemos prevenirla?
- 8 Cuando la insolación afecta a los niños
- 9 Preguntas frecuentes sobre la insolación
¿Qué es una insolación?
La insolación aparece cuando el cuerpo tiene una exposición prolongada a la radiación solar y no consigue regular su propia temperatura, que puede aumentar hasta alcanzar 40 °C o más. Es más frecuente en ambientes muy cálidos o durante el verano.
Las señales que suelen aparecer con mayor rapidez incluyen:
- Vómitos o diarrea
- Aumento de la frecuencia cardíaca
- Pérdida de conciencia en casos más graves
¿Cuál es la diferencia entre insolación y golpe de calor?
Aunque ambos implican un aumento de la temperatura corporal, no son exactamente lo mismo.
- Insolación: causada por exposición directa al sol.
- Golpe de calor: puede producirse incluso a la sombra o en espacios cerrados (por ejemplo, dentro de un coche o al hacer ejercicio intenso), siempre que la temperatura ambiental sea elevada.
El golpe de calor suele ser más grave y requiere atención médica inmediata.
El siguiente vídeo ofrece una explicación clara sobre cómo identificar una insolación y qué hacer en los primeros momentos.
¿Cuáles son los factores de riesgo para sufrir una insolación o un golpe de calor?
Existen diversos factores que aumentan el riesgo de sufrir una insolación o un golpe de calor:
- Ejercicio excesivo para la edad o condición física.
- Personas mayores y personas con sobrepeso.
- Enfermedades cardiovasculares.
- Tratamientos con diuréticos o ciertas patologías psiquiátricas.
- Falta de adaptación al calor.
Los hombres parecen verse afectados con mayor frecuencia, especialmente si presentan hipertensión arterial en tratamiento.
¿Qué síntomas sientes cuando estás padeciendo una insolación?
Los síntomas pueden aparecer de forma progresiva y variar en intensidad. Los más habituales son:
- Sensación de piel caliente y enrojecida
- Dolor de cabeza
- Cansancio intenso, mareos y debilidad
- Sudoración abundante
- Calambres musculares
- Náuseas y vómitos
- Sed intensa
- Visión borrosa
En los casos más graves, especialmente en el golpe de calor, la piel puede estar seca y caliente y puede aparecer confusión o pérdida de conciencia.
¿Qué causas suelen estar detrás de una insolación?
La insolación se produce cuando el cuerpo pierde agua y sales minerales esenciales, como sodio y potasio, debido a:
- Exceso de calor
- Exposición prolongada al sol
- Falta de hidratación adecuada
- Ausencia de protección solar
¿Cuánto puede durar una insolación?
En general el paciente suele recuperarse entre 24 y 48 horas, aunque en casos más graves pueden tardar más. Si la persona permanece demasiado tiempo a una temperatura alta puede haber secuelas. La duración de los síntomas depende de su gravedad.
¿Cómo actuar ante una insolación?
Ante una insolación, es fundamental actuar con rapidez y sentido común:
- Trasladar a la persona a un lugar fresco y con sombra.
- Colocarla en posición semisentada, con la cabeza ligeramente elevada.
- Aflojar o retirar la ropa y favorecer la ventilación.
- Aplicar paños húmedos en frente, cuello o muñecas.
- Si está consciente, ofrecer pequeños sorbos de agua fresca de forma regular.
Si la persona pierde el conocimiento, presenta vómitos persistentes o confusión, se debe llamar a los servicios de urgencias y evitar darle líquidos hasta que sea atendida.

¿Cómo podemos prevenirla?
Como dice el refrán, y nosotros apoyamos, “siempre es mejor prevenir que curar”. Por ello te damos algunos consejos:
- No salir a pasear ni hacer deporte en horas de máximo calor.
- No ingerir bebidas azucaradas o alcohólicas para hidratarse.
- Especialmente en caso de niños y ancianos no dejarles en el coche durante mucho tiempo en horas de máximo calor.
- Vestir con ropa holgada y ligera.
- Hidratarse con agua de manera frecuente o con zumos no azucarados, a ser posible naturales.
- Consumir productos con alto contenido en agua como melón, sandía y gazpacho, típicos de nuestra dieta mediterránea.
- Aplicar siempre fotoprotector, especialmente si vamos a estar expuestos a la luz solar.
- Hidratar nuestra piel tras la exposición solar prolongada. Te contamos más en nuestro post sobre la importancia de la hidratación de la piel.
- No tomar el sol en momentos álgidos de calor. Debemos evitar la exposición “incontrolada” al sol durante mucho tiempo. Este punto es muy importante, no solo hablamos de la exposición al sol en playas sino tambien en la vida cotidiana diaria, en ciertas ciudades, en el campo, etc.
- Bañarse y mojarse de forma frecuente.
- Permanecer en lugares frescos en momentos de mucho calor.
Cuando la insolación afecta a los niños
Los niños y ancianos son especialmente vulnerables a esta problemática que principalmente se produce en verano. Por ello tenemos que estar muy pendientes de ellos siguiendo pautas básicas:
- Ofreciéndoles agua de forma frecuente.
- Protegiéndoles con cremas y gorras.
- Evitando dejarles en el coche al sol, puesto que los coches son especialmente peligrosos ya que atrapan el calor y la temperatura sube de forma rápida.
- Evitar que se expongan al sol en horas punta de calor o que realicen actividades físicas.
- Cuidar de su alimentación
- Prestar atención a su estado de ánimo, puesto que esto nos puede percatar de que está sufriendo de una insolación.
Si nuestro hijo sufre de una insolación, debemos seguir los mismos pasos que con los adultos. Y, sobre todo, se recomienda mojarles con paños o darles un baño con agua fresca en el caso de los bebés. Muy importante es no darles agua si no están conscientes.
Preguntas frecuentes sobre la insolación
¿Qué es una insolación?
Es una subida peligrosa de la temperatura corporal. Se produce por una exposición prolongada al sol cuando el cuerpo no consigue regular adecuadamente su temperatura.
¿Cuáles son los síntomas más habituales de una insolación?
Dolor de cabeza, mareos y cansancio intenso. También pueden aparecer sudoración excesiva, náuseas, vómitos o calambres musculares.
¿Qué hacer ante una insolación?
Retirar a la persona del sol y reducir su temperatura corporal. Es importante llevarla a un lugar fresco, aflojar la ropa y ofrecer agua en pequeños sorbos si está consciente.
¿Cuándo hay que acudir a urgencias?
Cuando hay pérdida de conciencia o síntomas graves. Confusión, vómitos persistentes o empeoramiento del estado general requieren valoración médica urgente.
