Cómo afrontar la postpandemia por Coronavirus

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Aunque las próximas semanas todavía son muy inciertas en cuánto a la evolución del Covid19 y las medidas de confinamiento, tanto en medios de comunicación como entre la sociedad ya se escuchan «vaticinios», deseos, reflexiones… acerca de qué haremos o cómo serán nuestras vidas «cuando esto pase». Y es que todos nos preguntamos qué nos traerá la postpandemia de un hecho que, como apuntan profesionales sanitarios, dirigentes políticos y otros agentes sociales, se trata de un punto de inflexión en nuestras vidas.

Pero ¿será esto cierto? ¿Realmente esta vivencia modificará hábitos o comportamientos de ahora en adelante? Es probable que, sobre todo al principio, tengamos más presentes e incorporados a nuestra rutina los hábitos relacionados con la higiene y el autocuidado para prevenir el contagio del coronavirus (lavado de manos, desinfección, ejercicio) o la ola de solidaridad y concienciación con los otros, por ejemplo. Si embargo, en lo que la mayoría de estudios y observaciones hacen hincapié respecto a las repercusiones de la pandemia en los individuos tiene que ver con aspectos psicológicos.

El impacto psicológico en la post pandemia

Según los expertos, cualquier cuarentena deja una huella psicológica. Para prever a qué atenernos tras este periodo de aislamiento en nuestras casas y afrontar las consecuencias psicológicas, económicas o pérdidas de seres queridos, The Lancet ha publicado un artículo en el que se detalla todo lo que se sabe sobre estas consecuencias, basado en experiencias anteriores, como el síndrome respiratorio agudo (SARS) de 2003, el ébola en 2016 o la gripe A.

Dentro de las conclusiones del documento, se señala que, en general, la revisión de lo ocurrido en crisis anteriores sugiere que el impacto psicológico de la cuarentena es «amplio, sustancial y puede ser duradero».

No obstante, se precisa que los efectos psicológicos de no usar la cuarentena y permitir que la enfermedad se propague podrían ser peores. Sin embargo, privar a las personas de su libertad para el bien público en general es a menudo polémico y debe manejarse con cuidado.

El confinamiento produce efectos psicológicos negativos, como síntomas de estrés postraumático, confusión y enfado (amplía información a través de nuestro artículo Cómo combatir el estrés y el aislamiento).

Los factores estresantes están asociados a una mayor duración de la cuarentena, temores de infección, aburrimiento, frustración, suministros inadecuados, información insuficiente, pérdidas financieras y estigma. De esta manera, se sugiere la necesidad de garantizar que se implementan medidas efectivas de mitigación como parte del proceso de planificación de cuarentena.

Hábitos y aprendizajes en la postpademia

Como hemos resaltado, una experiencia de estas características marcará nuestra memoria en la mayoría de los casos. Entre las conductas y aprendizajes que hemos instalado en nuestro día a día durante el confinamiento, se encuentran recomendaciones como las que lanzaban desde el Colegio de Psicólogos Madrid, a modo de decálogo, para sobrellevar y adaptarnos a la situación de cuarentena:

  • Comprender la realidad. Ha sido determinante entender la necesidad de no salir de casa si no es realmente imprescindible para colaborar con el trabajo de los profesionales sanitarios y saber que es la forma más segura de salir de esta situación lo antes posible.
  • Hacer lo correcto. Al hilo de la primera indicación, ser honestos y cumplir con las recomendaciones es ahora, casi, nuestra principal responsabilidad.
  • Planificación de la nueva situación. Hemos modificado nuestras rutinas y organizado lo que podemos hacer, cuándo y cómo hacerlo (Os lo contábamos en Coronavirus y cuarentena ¿Cómo sobrellevarla mejor?. Es conveniente pensar en actividades para realizar solo, si es el caso, o en compañía, sin dejarlo a la improvisación. Es importante también respetar espacios y tiempos diferenciados, para trabajo, estudio, ocio… A veces suele ayudar que escribamos todo esto y dibujemos una especie de horario.
  • Informarse adecuadamente. Es imprescindible informarnos, pero debe hacerse adecuadamente. Lo ideal es buscar la información oficial y necesaria, evitando la sobreinformación, ya que esta puede provocar sensaciones de desasosiego que son absolutamente contraproducentes. Hay que evitar difundir y esparcir rumores y hablar constantemente del tema y especialmente a los más pequeños. Veíamos un ejemplo muy claro en estas 6 cosas que no son eficaces contra el Coronavirus, y que en su día llegaron a difundirse y lograr un gran impacto.
  • Mantener los contactos. En esta postpandemia también habremos aprendido que es importante mantenerse conectados con nuestros familiares, amigos, compañeros de trabajo y, especialmente, con los mayores, sean o no familiares nuestros. Y que podemos utilizar, cuando sea posible, las videollamadas como forma de facilitar el contacto y aportar tranquilidad en nuestras relaciones.
  • Aprovechar el momento. Hemos aprendido a aprovechar esta nueva situación para disfrutar de momentos que casi nunca podíamos vivir por el ritmo y organización de vida que solíamos desarrollar.
  • Tiempo para la creatividad. En solitario o en compañía. Para cocinar, por ejemplo, para hacer pequeños arreglos o para decorar la casa. Un taller de cuentos, relatos breves, o pequeñas historias son actividad divertidas para compartir con los niños y que seguro seguiremos desarrollando en el momento postpandemia.
  • Deporte en casa. Muchos hemos descubierto que existen multitud de aplicaciones o tutoriales para hacer deporte en casa y según diferentes rangos de edades. Por ello, hay ciertas rutinas que podremos seguir manteniendo. Además de divertido, nos mantendrá en forma y aumentará las sustancias estimulantes de nuestro cuerpo. El ejercicio físico reduce los síntomas de depresión y ansiedad, mejora el funcionamiento de nuestro cerebro, activa nuestro cuerpo y aumenta nuestra sensación de bienestar.
  • Observar el estado de salud de quienes te rodean. Sin obsesionarse, pero esta postpandemia también conviene valorar el estado de salud en el que nos encontramos nosotros mismos y nuestro entorno.
  • Cuidar nuestro propio estado de ánimo. Y es que si hay algo que nos debemos llevar de esta post pandemia, es aprender a cuidar de nuestros pensamientos y emociones, de manera que podamos construir y responder adecuadamente a momentos en los que el ánimo falla y la sensación de incertidumbre y desasosiego se haga con nosotros.

¿Qué otras lecciones crees que te llevarás en la época postpandemia? Si te ha parecido interesante este artículo, te animamos a compartirlo en tus perfiles sociales ¡Esperamos que lo hayas disfrutado!