Estreptococo

El estreptococo es una bacteria que puede causar diferentes infecciones, desde una simple faringitis hasta enfermedades más graves si no se diagnostica y trata a tiempo.
Aunque muchas personas han oído hablar de ella, todavía existen dudas sobre cómo se transmite, cuáles son sus síntomas y cuándo es necesario acudir al médico.
En este artículo desde Aegon, te explicamos qué es el estreptococo, los principales tipos que existen, cómo se contagia el estreptococo, cómo reconocer sus síntomas y qué tratamiento suele recomendarse.
¿Qué es el estreptococo?
Cuando hablamos de qué es el estreptococo, nos referimos a un grupo de bacterias que pueden encontrarse de forma natural en distintas partes del cuerpo, como la garganta, la piel o el aparato digestivo.
En muchas ocasiones conviven con el organismo sin causar ningún problema, pero determinadas especies pueden provocar infecciones cuando se multiplican o penetran en tejidos donde no deberían estar.
La bacteria estreptococo engloba diferentes especies y cada una tiene unas características propias. Algunas producen enfermedades leves y muy frecuentes, mientras que otras pueden originar infecciones más graves si afectan a la sangre, los pulmones o las meninges.
Las infecciones por estreptococo pueden afectar a personas de cualquier edad, aunque son más habituales en niños y en personas con el sistema inmunitario debilitado. Además, suelen aumentar durante los meses más fríos del año debido a la mayor circulación de infecciones respiratorias.
Un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado permiten que la mayoría de las personas se recuperen sin complicaciones.
Tipos de estreptococo
Existen numerosos tipos de estreptococos, aunque los dos grupos con mayor importancia clínica son el Grupo A y el Grupo B, ya que son los responsables de la mayoría de las infecciones que afectan a las personas.
Estreptococo del Grupo A (Streptococcus pyogenes)
El estreptococo del Grupo A es el más conocido y uno de los que con mayor frecuencia produce infecciones.
Es el principal responsable de la bacteria estreptococo en la garganta, aunque también puede afectar a la piel y, en situaciones poco frecuentes, provocar enfermedades más graves.
La infección suele comenzar de forma brusca con dolor intenso de garganta, fiebre, inflamación de las amígdalas y dificultad para tragar. En muchos pacientes aparecen placas blanquecinas y ganglios inflamados en el cuello.
Además de la faringitis, este microorganismo puede causar impétigo, escarlatina, celulitis o infecciones profundas cuando consigue atravesar la barrera de la piel.
El estreptococo del Grupo A es uno de los patógenos bacterianos más estudiados por su capacidad para producir infecciones muy diferentes entre sí.
Estreptococo del Grupo B (Streptococcus agalactiae)
El estreptococo del Grupo B tiene un comportamiento distinto.
Muchas personas son portadoras de esta bacteria sin presentar síntomas, ya que puede formar parte de la flora habitual del intestino o de la vagina.
Su importancia se centra principalmente en el embarazo, ya que existe la posibilidad de transmitir la bacteria al bebé durante el parto.
Por este motivo, todas las mujeres embarazadas suelen realizarse un cultivo vaginal y rectal entre las semanas 35 y 37 de gestación. Si el resultado es positivo, se administran antibióticos durante el parto para reducir de forma muy importante el riesgo de transmisión al recién nacido.
¿Cómo se contagia el estreptococo?
Una de las dudas más frecuentes es cómo se contagia el estreptococo.
En la mayoría de los casos, la transmisión se produce a través de las pequeñas gotas respiratorias que una persona infectada expulsa al hablar, toser o estornudar.
Cuando otra persona las inhala o entran en contacto con la nariz o la boca, la bacteria puede colonizar la garganta y comenzar la infección.
El contagio también puede producirse por contacto directo con secreciones respiratorias o con heridas infectadas. Compartir vasos, cubiertos, botellas, cepillos de dientes u otros objetos de uso personal aumenta el riesgo de transmisión, especialmente cuando existe una infección activa.
En el caso del estreptococo del Grupo B, el contagio más importante se produce durante el parto, cuando la bacteria pasa de la madre al bebé.

Síntomas del estreptococo
Los síntomas del estreptococo varían en función del tipo de bacteria y de la zona del organismo afectada.
Los síntomas más habituales son:
- Dolor intenso de garganta.
- Fiebre.
- Inflamación de las amígdalas.
- Placas blancas o amarillentas.
- Dolor al tragar.
- Ganglios inflamados en el cuello.
- Malestar general.
- Dolor de cabeza.
- Cansancio.
Cuando la infección se extiende a otros órganos pueden aparecer complicaciones como una neumonía, en casos mucho menos frecuentes, una meningitis, especialmente en personas con un sistema inmunitario debilitado o cuando el tratamiento se retrasa.
La bacteria estreptococo suele responder bien al tratamiento antibiótico, por lo que acudir al médico ante síntomas compatibles ayuda a reducir el riesgo de complicaciones.
Estreptococo en la garganta
La garganta es una de las zonas donde con mayor frecuencia actúa esta bacteria. De hecho, es una de las principales causas de faringitis bacteriana, especialmente en niños y adolescentes, aunque también puede afectar a los adultos.
Los síntomas suelen aparecer de forma repentina. Lo más habitual es notar un fuerte dolor al tragar, fiebre, inflamación de las amígdalas y la presencia de placas blanquecinas o amarillentas.
A diferencia de los resfriados o de muchas infecciones víricas, la faringitis estreptocócica suele cursar con poca tos y escasa congestión nasal.
La faringitis provocada por estreptococo suele confirmarse mediante un test rápido o un cultivo de garganta. Estas pruebas permiten identificar la bacteria y decidir si es necesario administrar antibióticos.
Estreptococo en el embarazo
La bacteria estreptococo en el embarazo hace referencia, principalmente, al estreptococo del Grupo B.
Muchas mujeres son portadoras de esta bacteria sin presentar síntomas, por lo que solo se detecta mediante el cultivo que se realiza de forma rutinaria durante las últimas semanas del embarazo.
Aunque normalmente no representa un problema para la madre, sí puede transmitirse al bebé durante el parto.
En algunos recién nacidos esta bacteria puede causar infecciones importantes, como sepsis, neumonía y meningitis, especialmente durante los primeros días de vida.
Estreptococo en niños
El estreptococo en niños es especialmente frecuente entre los 5 y los 15 años.
El contacto estrecho en colegios, guarderías y actividades extraescolares favorece la transmisión de la bacteria, por lo que los brotes son relativamente habituales durante el curso escolar.
Los síntomas suelen comenzar de forma repentina con fiebre alta, dolor intenso de garganta, dificultad para tragar, malestar general y pérdida de apetito.
Mientras dure la infección conviene que el niño descanse, beba abundantes líquidos y permanezca en casa al menos durante las primeras 24 horas después de comenzar el tratamiento antibiótico para reducir el riesgo de contagiar a otras personas.
Tratamiento y prevención
El tratamiento dependerá del tipo de infección, de la gravedad de los síntomas y del estado general de la persona.
Cuando se confirma una infección por bacteria estreptococo, el tratamiento suele basarse en antibióticos, siempre prescritos por un profesional sanitario.
Estos medicamentos ayudan a eliminar la bacteria, acortar la duración de la enfermedad y disminuir el riesgo de complicaciones y contagios.
La prevención también desempeña un papel fundamental.
Algunas recomendaciones sencillas ayudan a reducir la transmisión del estreptococo:
- Lavarse las manos con frecuencia.
- Cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar.
- No compartir vasos, cubiertos, botellas ni cepillos de dientes.
- Ventilar las estancias de forma habitual.
- Evitar el contacto cercano con personas infectadas mientras sean contagiosas.
- Completar siempre el tratamiento antibiótico prescrito.
Aunque no existe una vacuna frente a la mayoría de las infecciones por estreptococo, seguir estas medidas reduce considerablemente el riesgo de propagación y protege especialmente a niños pequeños, personas mayores o pacientes con enfermedades crónicas.
Conclusión
El estreptococo es una bacteria muy frecuente que puede causar desde infecciones leves de garganta hasta enfermedades más importantes en determinadas situaciones. Reconocer los síntomas, conocer cómo se contagia el estreptococo y acudir al médico cuando sea necesario permite iniciar el tratamiento cuanto antes y evitar complicaciones. Por eso en Aegon, ponemos a tu disposición diferentes tipos de seguros médicos con los que puedas proteger tu salud y la de familia.
