Blanqueamiento dental casero: ¿Es bueno o malo?

26 mayo - Aegon - Blanqueamiento dental casero

“La belleza es poder; una sonrisa es su espada.» Charles Reade

A lo largo de la historia, los prototipos de belleza han ido más allá de lo meramente necesario para mantenerse saludable. Aunque no en todos los casos la salud era incompatible con esos cánones, la manera de conseguir el objetivo deseado sí que ha sido en muchas ocasiones de dudosa seguridad para el organismo. Estos podrían ser los casos de la extremada delgadez o los métodos para tener la tez pálida.

¿Cuál es el riesgo?

La época actual no está ni mucho menos a salvo de esta problemática. La sonrisa en la que lucen unos dientes con el mejor tono de blanco posible es el ansiado sueño de muchos hombres y mujeres de nuestros días. Este ideal de belleza, sin embargo, no pone en riesgo por sí mismo la salud de quienes desean conseguirlo; el problema lo encontramos cuando las vías para la consecución de dicho objetivo no son las más adecuadas. Este es el caso de los blanqueamientos dentales caseros y de las decenas de consejos no provenientes de profesionales que podemos encontrar en redes sociales, revistas y demás medios.

¿Cómo evitar los daños?

Conseguir una dentadura más blanca no es un objetivo que pueda plantearse a la ligera simplemente leyendo una revista o consultando un post. A nadie se le ocurre ir a comprar pintura blanca sin saber qué es lo que hay que pintar. El caso de los dientes tiene ciertos parecidos con este símil, ya que es muy importante conocer el tono de blanco que se tiene, el tipo de esmalte, las zonas a tratar, los hábitos diarios y muchos otros datos más que analizados por un profesional proporcionarían la información suficiente para diseñar el tratamiento adecuado para cada persona. Estos tratamientos buscan ante todo evitar los daños que pueden producir los blanqueamientos caseros, los cuales pueden provocar desde pérdida del esmalte, produciendo el efecto contrario al deseado hasta daños en las encías, sin olvidar que en ninguno de los casos estos tratamientos caseros proporcionan una idea previa de cuanto conseguirán blanquear los dientes y durante cuánto tiempo.

¿Qué hago para blanquear mis dientes?

Por todo ello la mejor manera de mejorar los tonos de blanco de la sonrisa es la consulta con los profesionales de este ámbito. Es muy común en los últimos años que este tipo de tratamiento se encuentre incluido en los seguros dentales, por lo que sería adecuado consultar las coberturas antes de ir a consulta.

Lo que si podemos hacer todos es evitar aquellas prácticas que oscurecen nuestros dientes como son fumar y tomar café, y por supuesto cepillar frecuentemente los dientes y mantener una higiene bucal correcta.