¿Qué es el reaseguro y cómo funciona?

Que es el Reaseguro

¿Te imaginas que alguien estuviese pendiente para devolverte la confianza que pones en tus hijos cada vez que por una gamberrada ésta se perdiera? Así, de forma muy similar, es como funciona el reaseguro. Una entidad llamada reaseguradora asume parte del riesgo que firma cada aseguradora en sus contratos. De este modo, las posibles contingencias que puedan causar una merma o problema a un seguro -sus efectos negativos- son repartidas entre varias entidades provocando que nadie ni nada se exponga de modo único a los peligros que puede generar el asegurado. Por ejemplo, a un deportista de élite o que realice actividades peligrosas es interesante repartir sus riesgos a través del reaseguro por el mayor riesgo y capital asegurado.

La figura del reaseguro no solo aporta confianza y apoyo a las aseguradoras, sino que su existencia también es vital para el propio asegurado o asegurada. Si no existieran los reaseguros, si esa garantía sobre la que se asienta la tranquilidad para ambas partes, éstos serían mucho más costosos y difíciles de asumir por parte del cliente. Es decir, cuánto más elevado sea el reaseguro, la aseguradora podrá cubrir riesgos de mayor volumen.

Por qué ganamos todos con el reaseguro

Con el reaseguro todos tenemos ventajas: ganan los propios reaseguradores por encontrar un nicho de mercado y negocio, ganan los aseguradores por poder ofrecer productos más atractivos y seguros con condiciones más ventajosas y ganan los asegurados porque sus seguros repercuten de mejor manera sobre las cláusulas que los protegen, más amplias y ricas y de menor manera sobre su bolsillo.

Nuestros imprevistos son cubiertos por las compañías aseguradoras que pueden hacer frente a contingencias mayores siempre y cuando se apoyen en el colchón que les ofrece la reaseguradora, lo que provoca que no asuman los riesgos solas. Es una fórmula quizás más desconocida aquí en España que en otros territorios donde es muy común y una herramienta muy conocida. El reaseguro lleva muchos años funcionando a la perfección en países como Alemania, Reino Unido, Suiza o Francia.

Tipos de reaseguro

De hecho, el reaseguro puede ser de varios tipos dependiendo de su obligatoriedad:

  • Obligatorio: cuando los riesgos asumidos se establecen en un contrato
  • Facultativo:  cuando no existe contrato de reaseguro y los riesgos son comunicados individualmente.
  • Obligatorio-facultativo: cuando el contrato es mixto, es decir, facultativo para una de las partes (reasegurado) y obligatorio para la otra (reasegurador),

También pueden clasificarse dependiendo de su contenido, basados en el riesgo:

  • De cuota-parte: cuando el reasegurador participa en un porcentaje fijo de todos los riesgos establecidos en el contrato.
  • De excedente: Cuando este porcentaje de participación es variable según el riesgo
  • De exceso de pérdida: cuando el reasegurador participa en los aquellos siniestros que superen una cuantía preestablecida o de exceso de siniestralidad cuando se fija un porcentaje máximo de siniestralidad total-.

Cómo se legisla el reaseguro, derechos y obligaciones

Los artículos 77, 78 y 79 de la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro legisla y explica qué es un reaseguro.

En primer lugar, lo define “Por el contrato de reaseguro el reasegurador se obliga a reparar, dentro de los límites establecidos en la Ley y en el contrato la deuda que nace en el patrimonio del reasegurado a consecuencia de la obligación por éste asumida como asegurador en un contrato de seguro”.

También marca los beneficios para el asegurado y sus derechos: “El pacto de reaseguro interno, efectuado entre el asegurador directo y otros aseguradores, no afectará al asegurado, que podrá, en todo caso, exigir la totalidad de la indemnización a dicho asegurador, sin perjuicio del derecho de repetición que a éste corresponda frente a los reaseguradores, en virtud del pacto interno”.

Pero también sus obligaciones en cuanto no pueden exigir indemnización ni prestación directamente a la compañía con la que se ha reasegurado, y como se protege en caso de liquidación (voluntaria o forzosa), del reasegurado, sobre la que “gozarán de privilegio especial sobre el saldo acreedor que arroje la cuenta del asegurador con el reasegurador”. En definitiva, un contrato interno entre aseguradoras, por el que se disminuyen riesgos sin menoscabo en los derechos y beneficios del asegurado.