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Espirometría: ¿en qué consiste la prueba y cómo se realiza

Hombre realizando una prueba de espirometría para medir la capacidad pulmonar

La espirometría es una prueba sencilla y rápida que permite evaluar el funcionamiento de los pulmones. Ayuda a detectar posibles problemas respiratorios y a controlar enfermedades ya diagnosticadas.  

En este artículo, desde Aegon, te explicamos en qué consiste, cómo se realiza y cómo interpretar sus resultados. 

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¿Qué es la espirometría? 

La prueba de espirometría es una prueba médica que sirve para medir cómo funcionan los pulmones. Permite saber cuánto aire puedes coger y cuánto puedes expulsar, además de la velocidad con la que sale ese aire. 

Para hacerla se usa un aparato llamado espirómetro.  

Puede parecer algo complicado por el nombre, pero la prueba es muy simple. Solo tienes que respirar siguiendo las indicaciones que te da el profesional sanitario. 

Si alguna vez te has preguntado cómo se hace la espirometría, en realidad consiste en inspirar profundamente y soplar con fuerza por una boquilla conectada al aparato. 

Una modalidad muy frecuente es la espirometría forzada, donde debes expulsar el aire lo más rápido y fuerte posible. 

Esta parte ayuda a detectar si hay dificultad para que el aire salga de los pulmones. 

Es una prueba que suele pedirse cuando hay síntomas respiratorios, pero también puede usarse para revisiones o seguimiento de enfermedades. 

¿Para qué sirve la prueba de espirometría? 

Muchas personas se preguntan para qué sirve la espirometría. Y su función principal es comprobar si los pulmones trabajan bien. 

Puede ayudar a: 

  • Detectar problemas respiratorios.  
  • Estudiar síntomas como falta de aire o tos.  
  • Confirmar un diagnóstico.  
  • Vigilar cómo evoluciona una enfermedad.  
  • Comprobar si un tratamiento está funcionando.  

También puede hacerse antes de una operación o en revisiones médicas. 

Una de sus ventajas es que ayuda a detectar muchas cosas, ya que permite ver si hay obstrucción o dificultad para que el aire entre o salga correctamente. 

Enfermedades que permite detectar 

La espirometría puede ayudar a detectar o controlar varias enfermedades respiratorias. 

  • Asma: el asma es una de las enfermedades en las que más se usa esta prueba. Puede mostrar si las vías respiratorias están más cerradas de lo normal.  
  • EPOC: también es clave para diagnosticar y controlar la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.  
  • Otras enfermedades respiratorias: también puede ser útil para estudiar bronquitis crónica, enfisema o enfermedades que reducen la capacidad pulmonar. 

Por eso, cuando alguien pregunta qué se detecta en una espirometría, la respuesta puede incluir diferentes problemas respiratorios. 

Persona sosteniendo un espirómetro junto a una ilustración de pulmones

¿Cómo se realiza una espirometría? 

Entender cómo se hace la espirometría suele quitar muchos nervios antes de la prueba. 

Normalmente se hace sentado y dura pocos minutos. No duele y no necesita agujas ni procedimientos invasivos. 

En muchos casos se realiza una espirometría forzada, que es la más habitual. 

Preparación antes de la prueba 

Antes de hacer la prueba pueden darte algunas recomendaciones para que los resultados sean fiables. 

  • No fumar antes: es mejor no fumar unas horas antes. 
  • Evitar comidas abundantes: ir con el estómago muy lleno puede hacer más incómoda la prueba. 
  • No hacer ejercicio intenso antes: puede afectar a algunas mediciones. 
  • Consultar la medicación: a veces el médico puede decirte si debes usar o no inhaladores antes de la prueba. 
  • Llevar ropa cómoda: ayuda a respirar mejor durante la prueba. 

Son detalles sencillos, pero pueden influir en el resultado de la prueba de la espirometría

Paso a paso de la prueba 

La prueba suele seguir estos pasos: 

  1. Te colocan para empezar: normalmente te sentarás y puede que te pongan una pinza en la nariz para que el aire no salga por ahí. 
  2. Respiras por una boquilla: bebes sellarla bien con los labios. 
  3. Coges aire profundamente: llenas los pulmones todo lo posible. 
  4. Soplas fuerte y rápido: aquí entra la parte de espirometría forzada: expulsar todo el aire de golpe y con fuerza. 
  5. Se repite varias veces: se suelen hacer varias pruebas para comprobar que el resultado es correcto. 
  6. A veces se repite con medicación: en algunos casos te hacen inhalar un broncodilatador y vuelven a repetir la prueba. 

Aunque parece fácil, hacerlo bien es importante para una buena interpretación espirometría

Resultados de la espirometría 

Después de la prueba aparecen varios datos que sirven para valorar cómo funcionan tus pulmones. 

Estos son algunos valores de la espirometría que suelen mirarse: 

  • Capacidad vital forzada: mide cuánto aire puedes expulsar tras llenar bien los pulmones. 
  • Volumen espiratorio en el primer segundo: mide cuánto aire sale en el primer segundo al soplar. 
  • Relación entre ambos valores: ayuda a detectar posibles obstrucciones. 

Estos datos forman parte de la interpretación de la espirometría y siempre debe valorarlos un profesional. 

Valores normales y alterados 

Cuando se habla de espirometría valores normales y anormales, se comparan tus resultados con los que se consideran esperados para alguien con tu edad, altura y sexo. 

  • Valores normales: si los resultados están dentro del rango esperado, suele indicar que la función pulmonar es adecuada. 
  • Valores alterados: si algunos valores de la espirometría salen fuera de lo normal, puede indicar una alteración. 
  • Patrón obstructivo: puede indicar dificultad para sacar el aire de los pulmones. 
  • Patrón restrictivo: puede sugerir menor capacidad pulmonar. 
  • Alteraciones mixtas: a veces se combinan ambos problemas.

Ver los valores normales y anormales de una espirometría en un informe no significa por sí solo tener una enfermedad. Siempre hay que interpretarlo junto con los síntomas y la valoración médica. 

Riesgos y contraindicaciones 

La espirometría es una prueba muy segura. 

Lo más habitual es que no cause problemas, aunque algunas personas pueden notar: 

  • Algo de mareo.  
  • Tos al soplar.  
  • Sensación de cansancio momentánea.  

Suelen ser molestias leves y pasajeras. 

¿Cuándo no puede hacerse? 

En algunos casos puede ser mejor esperar o consultar antes. 

– Cirugía reciente 

Después de algunas operaciones puede posponerse. 

– Problemas cardíacos recientes 

Puede requerir valoración médica previa. 

– Infecciones respiratorias 

Si hay una infección aguda, a veces se espera a que pase. 

– Otras situaciones concretas 

Algunas condiciones pueden necesitar precaución. 

Aun así, la prueba de la espirometría es segura para la gran mayoría de personas. 

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Conclusión 

La espirometría es una prueba sencilla que ayuda a saber cómo están funcionando los pulmones. Sirve para detectar problemas respiratorios, controlar enfermedades y entender mejor la salud pulmonar.  

Aunque su nombre suene técnico, es una prueba simple, rápida y muy útil para cuidar la respiración. 

Desde Aegon te ofrecemos diferentes tipos de seguros médicos privados con los que podrás controlar y mejorar tu salud y la de tu familia.  

Fuentes:  

Tua Saúde  

Mayo Clinic  

Healthline  

Quirón Salud 

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