Hipotiroidismo: síntomas, tratamiento y dieta específica

La tiroides afecta a todo el organismo

El hipotiroidismo es un trastorno muy frecuente en nuestra sociedad, especialmente el de tipo autoinmune, en el que la persona produce anticuerpos que atacan a la tiroides. Por eso y para comenzar, te dejo este artículo titulado enfermedades autoinmunes, cuáles son y en qué consisten, pues por desgracia no cesan de aumentar.

En el hipotiroidismo la glándula tiroidea produce menos hormonas de las que debería. Como esta glándula es fundamental para que nuestro metabolismo se desarrolle a la velocidad adecuada, cuando se padece hipotiroidismo muchas reacciones bioquímicas se ralentizan, por tanto afecta a casi todo el organismo.

Usualmente el hipotiroidismo se manifiesta mucho más en las mujeres que en los hombres, y el porqué es un tema aún no del todo aclarado. Parece que los estrógenos influyen en nuestra inmunidad, y por eso el hipotiroidismo autoinmune, también llamado de Hashimoto, se daría más frecuentemente en el sexo femenino.

Esta hipótesis, mayoritariamente aceptada, se basa en que una elevada carga hormonal puede hiperactivar al sistema inmune, por eso el hipotirodisimo de Hashimoto a menudo aparece durante el embarazo.

Por otro lado se han encontrado también otros fenómenos que favorecen el hipotiroidismo, desde la influencia genética, al estrés, pasando por una deficiencia de yodo, la diabetes, o el consumo de algunos fármacos.

Porque la salud es lo más importante


Ahora que ya conoces algunas de sus posibles causas, y ya que estás leyendo este artículo… ¿Eres tú una de las afectadas? Quizás lo sospechas o tienes algún familiar que sí lo padece. En cualquier caso, vamos a darte algunas claves para que lo comprendas y te cuides como te mereces.

Hipotiroidismo y sus síntomas

Como os decía al principio las hormonas de la tiroides ejercen su efecto prácticamente en todos los rincones de nuestro cuerpo, por eso cuando aparece existen muchos órganos en los que se manifiesta, y puede dar lugar a síntomas muy diversos.

El hecho de que no se den todos los síntomas en la misma persona, ni a la vez, puede retrasar mucho el diagnóstico, pues esos mismos síntomas suelen aparecer también por otras enfermedades.

No es raro, por ejemplo, que la mujer con hipotiroidismo sea diagnosticada tras detectarse inicialmente un trastorno digestivo, psicológico o por un problema de fertilidad.

Así que una vez aclarado esto, comencemos viendo los síntomas más frecuentes, para que los tengas en cuenta si estás pensando que tú padeces hipotiroidismo. Esos síntomas son:

  1. Cansancio
  2. Debilidad muscular
  3. Piel seca
  4. Cabello quebradizo
  5. Sensación frecuente de frío
  6. Aumento de peso
  7. Retención de líquidos
  8. Estreñimiento
En el hipotiroidismo el sobrepeso es muy frecuente

Otros síntomas menos frecuentes, pero que también pueden darse por el hipotiroidismo son:

  • Dolor muscular
  • Dolor articular
  • Bocio
  • Parestesias
  • Hinchazón abdominal
  • Dificultades de concentración
  • Ánimo depresivo
  • Periodos irregulares
  • Falta de menstruación
  • Menstruaciones muy abundantes
  • Trastornos de fertilidad
  • Abortos de repetición
  • Ronquera
  • Ritmo cardiaco lento
  • Anemia
  • Hipercolesterolemia

Como ves la lista es muy amplia, y si quieres profundizar en ellos te dejo el detallado artículo sobre hipotiroidismo que nos ofrece la enciclopedia para profesionales médicos, MSD, una de las más prestigiosas del mundo.

¿Cómo sabes si tienes hipotiroidismo?

Ante tal variedad de síntomas, para asegurarte si tienes sospechas de padecer hipotiroidismo, es interesante que te realicen un análisis en el que se valore la hormona tiroideoestimulante (TSH) y la tiroxina libre (T4).

En mi opinión, tampoco está nunca de más analizar la proporción entre las hormonas T3 (triyodotironina) reversa y la T3 libre, o si presentas anticuerpos característicos del hipotiroidismo autoinmune, que como ya mencionamos es el más frecuente.

La presencia de este tipo de anticuerpos puede preceder al desajuste hormonal, y ser determinante para encontrar un significado a síntomas que no siempre se corresponden con los niveles de TSH y T4.

Tratamiento para el hipotiroidismo

El tratamiento para el hipotiroidismo suele consistir en dar un fármaco que contiene la hormona T4 en su forma sintética, llamada levotiroxina, y que se presenta en el conocidísimo medicamento Eutirox. Esta preparación sustituirá a la hormona natural, favoreciendo que las TSH se normalice, y la mejora de los diversos síntomas.

Es importante que se ajuste muy minuciosamente la dosis, pues un exceso de levotiroxina puede producir taquicardias, nerviosismo, sudoración profusa, insomnio, cefaleas, calambres, vómitos…

Para que se absorba correctamente, la levotiroxina debe tomarse en el momento adecuado, y preferiblemente alejada de otros alimentos, pues muchos pueden interferir en su absorción (leche, bebidas de soja, café, té…)

A la tiroides le influye la dieta

Generalmente su toma se recomienda en ayunas, pero se ha visto que en algunas personas con hipotiroidismo su acción y/o absorción puede mejorar si se hace antes de acostarse o a media mañana. Por eso es tan importante que se haga un seguimiento individualizado.

Finalmente no quisiera dejar de mencionar aquí que en algunas personas la toma de la levotiroxina no siempre es suficiente para mejorar por completo su hipotiroidismo. En estos casos se puede valorar los niveles de algunos nutrientes que son importantes para la función tiroidea.

Optimizando los niveles de esos nutrientes, puede mejorarse la actividad de la glándula tiroides, y conseguir así una remisión de los síntomas más eficaz. Entre estos nutrientes destaca el yodo, el selenio, el zinc, la vitamina D y la vitamina A.

Dieta para tu tiroides

Como el hipotiroidismo va acompañado a menudo de ganancia de peso, muchas personas deciden hacer una dieta para tratar de controlar su sobrepeso, sin embargo, las dietas muy bajas en calorías pueden empeorar esta enfermedad.

Esto se debe a que cuando nuestro cuerpo detecta un acusado déficit calórico, reduce la actividad tiroidea, con el fin de ahorrar energía.

Por eso, si padeces hipotiroidismo es mejor que mantengas una adecuado consumo de grasas, pero es fundamental que sean de calidad, pues si no el efecto pro-inflamatorio de algunas de ellas, también pueden empeorar el hipotiroidismo.

Entre las grasas más pro-inflamatorias encontramos las grasas artificiales hidrogenadas, las saturadas de las carnes rojas, y las de los aceites vegetales refinados ricos en algunos tipos de ácidos grasos omega 6, como el de girasol o maíz.

No solamente importan las grasas, en general, en el hipotiroidismo se debe recomendar una alimentación que sea:

  • Moderada en carbohidratos: pan, pasta, arroz,…
  • Baja en azúcares: sacarosa, fructosa, glucosa…
  • Rica en vegetales, variando mucho entre ellos

Si quieres saber más sobre este tipo de alimentación te dejo nuestro artículo sobre dieta antiinflamatoria, que puede mejorar algunos tipos de hipotiroidismo.

Finalmente no debemos olvidar que existen algunos alimentos bociogénicos que también pueden agravar el hipotiroidismo, entre ellos destaca la soja, el cacahuete y la familia de las coles.

Si no los consumes diariamente no tienes porque prestarles especial atención, porque además una vez cocinados, pierden buena parte de su actividad antitiroidea.

seguro

¿Y tú? ¿Conocías todo lo que puede afectar a la tiroides? Pues ahora que ya sabes cómo cuidarla y cuidarte también a ti, espero que pases a la acción. Desde aquí seguiremos brindándote toda la información, actualizada y rigurosa, así que esperamos que no dejes de seguirnos.

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Deva Camino Monteserín

Máster Universitario en Salud Natural y Nutrición. Experta en Alimentación Antiinflamatoria y psiconeuroendocrino-inmunología, el área de la ciencia que estudia la relación del sistema nervioso con el resto de nuestro organismo. Diploma de estudios avanzados en: Microbiota, inmunidad y sistema digestivo. Cursos de doctorado en: Biología del Cáncer. Autora de los libros: "¿Y ahora qué puedo comer?" y "Comer para cuidarse". Compagino la pasión de mi trabajo en consulta con la impartición de diversos cursos y las charlas divulgativas.