Luxación de hombro, cómo tratarla y evitarla

El hombro es una de las articulaciones que más amplitud tiene en todo nuestro cuerpo. Esto implica que se lesiona con mucha más frecuencia.

Como hemos mencionado anteriormente, el hombro es una articulación bastante más compleja en relación a otras partes de nuestro cuerpo. La forman tres huesos llamados escápula, clavícula y húmero. Debido a su estructura anatómica y la gran cantidad de músculos que lo componen, el hombro es una de las articulaciones con mayor potencialidad de movimientos

Solemos prestar mucha atención a los ejercicios para fortalecer la espalda y evitar lesiones, sin embargo, no prestamos tanta atención a los hombros, y deberíamos hacerlo.

Se trata de una de las articulaciones que más lesiones sufre, ya que, según argumentan, las causas más frecuentes de luxación de hombro son los traumatismos. Siendo las laxitudes y las alteraciones ligamentarias congénitas las menos comunes.

Es una lesión extremadamente dolorosa cuando la “cabeza” del hombro se desplaza del lugar en el que le corresponde estar. Esto puede llegar a ocurrir por una caída o golpe determinado. Cuando eso ocurra, la persona sentirá un fuerte dolor o una incapacidad para mover el brazo. En caso de que eso ocurra, se debe acudir de inmediato a un especialista, para evitar que el cuadro se agrave, derivando a lesiones de huesos, ligamentos, tendones, vasos y nervios. 

Proceso de colocación y curación 

Una vez acudamos al especialista en cuestión, este podrá volver a recolocar el hombro en su lugar. De hecho, es muy probable que esto pueda hacerse directamente en un servicio de urgencias, aunque, no obstante, hay casos en que la gravedad de la situación obliga a que este proceso se realice en un quirófano con anestesia general. En ambos casos, una vez que el hombro esté inmovilizado con un cabestrillo con faja, el paciente será enviado a su casa domicilio, para su posterior recuperación.

Pasado el tiempo necesario, en la consulta de un experto y con el hombro inmovilizado, éste evaluará las lesiones sufridas en los ligamentos, en la mayor parte de las ocasiones haciendo uso de una resonancia magnética. Posteriormente, de acuerdo con el tipo de lesión ligamentaria, a la edad y la actividad del paciente, se planificará el tratamiento definitivo. 

De esta manera, cuanto más joven y activo sea el paciente, lo que más se suele recomendar es un tratamiento quirúrgico mediante la reparación artroscópica de los ligamentos del hombro. En  este caso, la inmovilización del hombro dura alrededor de tres semanas, periodo de tiempo en el cual no se puede retirar la inmovilización bajo ningún tipo de circunstancia. Si se quiere tener mayor margen de curación efectiva y disminuir el riesgo de que la articulación sufra una nueva luxación. 

Una vez finalizado ese periodo, el paciente debe realizar una rehabilitación para recuperar la movilidad y fortalecer el hombro. Un correcto seguimiento y una buena rehabilitación reducen enormemente el riesgo de volver a padecer la luxación. No obstante, está demostrado que más del 80% de los pacientes que son menores de 20 años, vuelven a padecer una segunda lesión. 

Cómo prevenir las lesiones del hombro

En primer lugar los estiramientos son muy importantes junto a un proceso de calentamiento antes de cualquier ejercicio que implique cualquier actividad muscular.

A pesar de que en la mayoría de los casos las luxaciones se dan por traumatismos, los expertos recomiendan prevenir las lesiones de la siguiente manera:

  • Fortalecer la masa muscular del hombro con diez o quince minutos diarios de ejercicios
  • No hacer movimientos bruscos o forzados.
  • Distribuir el peso entre ambos brazos al levantar objetos, y, en caso de ser necesario, hacer uso de máquinas que permitan reducir el esfuerzo.
  • Realizar actividad física, siempre acorde a la edad que se tiene, y a la fuerza muscular de la que dispone.