Las nuevas cepas de coronavirus ¿en qué se diferencian?

cepas de coronavirus

¿Qué sabes de las nuevas cepas del coronavirus? Todos los virus mutan, algo especialmente común en los virus respiratorios. El mejor ejemplo lo tenemos en la gripe común, cuya mutación conlleva que todos los años la vacuna se modifique. Por ello, desde los primeros días de la pandemia, se ha prestado mucha atención a los cambios en el código genético del coronavirus. Se calcula que suma entre uno o dos cambios al mes y por ello, actualmente, habría más de 4.000 variantes.

¿Porqué hay nuevas cepas de Coronavirus?

Las mutaciones se van adquiriendo a medida que las células se replican. Estos cambios se producen al azar y en la mayoría de los casos son mínimos, pasajeros y no tienen trascendencia.

Con ello, la práctica totalidad de las mutaciones no cambian el comportamiento del virus. Pero una proporción, muy reducida, si lo hace, y son las que hay que prestar especial atención.

Cepas de coronavirus peligrosas

Estas mutaciones “peligrosas” afectan a aspectos tan importantes como su capacidad de sobrevivir y reproducirse, y con ello a su capacidad de contagio, resistencia contra tratamientos, incluidas las vacunas, e incluso a una mayor mortalidad de la enfermedad.

Actualmente hay tres cepas de coronavirus que preocupan especialmente a las autoridades sanitarias. La primera es la británica, de la que se estudian otras dos variantes locales, la segunda sudafricana y la más reciente es la brasileña.

La cepa británica

La existencia de la cepa británica del coronavirus se confirmó antes de Navidad, tras identificarse por primera vez en el condado de Kent. La variante VUI-202012/01 presenta una mutación que acelera su propagación ya que facilita la entrada del virus en las células humanas.

Aunque aún se esta investigando, parece que, dentro de las nuevas cepas de coronavirus, es la menos virulenta. Eso sí, alcanza a más personas durante menos tiempo de contacto.

El problema más actual es que en estos dos días se han descubierto dos mutaciones sobre esta nueva cepa:

La variante de Bristol

La variante Bristol, conocida por VOC202102/02 presenta la misma mutación N501Y que la cepa británica, con lo que se acelera su propagación y contagio entre la población. Pero, además, muestra otra mutación, la E484K, que ayuda al virus a evadir la respuesta inmune generada por el cuerpo humano.

Esto no tiene que suponer que sea una variante más virulenta, pero si se confirma que los anticuerpos generan una respuesta menor las vacunas podrían ser menos eficaces.

La variante de Liverpool

La variante Liverpool, localizada en esta ciudad del norte de Inglaterra, ya se han diagnosticado más de 50 casos.

Se trata de una mutación nueva, que no procede de la cepa británica. Por ello, su capacidad de transmisión es igual a la del coronavirus original. Pero, al presentar también la mutación E484K, también es más difícil de detectar por el sistema inmune humano.

Cepa brasileña

La primera característica de esta cepa, cuya primera noticia es del 9 de enero, es que es más contagiosa, al igual que la británica. Pero lo más preocupante es que los primeros análisis preliminares indican que es más infecciosa.

cepas de coronavirus

Surgida en la región de la Amazonía, ha sido la causante de la explosión de casos en Manaos. Su difusión, de momento, es menor que la británica, aunque ya ha sido reportada en casi una decena de países.

Su alteración genética principal se produce en la proteína llamada “spike” cuyas mutaciones se asocian a una mayor transmisibilidad. A pesar de propagarse e infectar más los primeros estudios indican que no es más letal.

Cepa sudafricana

De todas las nuevas cepas de coronavirus preocupa enormemente la sudafricana, detectada por primera vez el pasado 18 de diciembre y que estaría circulando desde noviembre.

Su capacidad de infección es tan alta, que ha desplazado a todas las variantes existentes en Sudáfrica. Pero lo más preocupante es que algunos estudios señalan que produce una disminución de la capacidad de neutralización de sueros de pacientes convalecientes.

Esto se podría traducir en mayor capacidad de reinfecciones y que reduciría parcialmente la eficacia de las vacunas. De hecho, se ha llegado a suspender el uso de la vacuna de AstraZéneca por existir serias dudas sobre su eficacia ante esta variante.

Su difusión se está centrando en otros países de África (se ha detectado en 28) pero también se han registrado casos aislados en 11 países europeos.

Acelerar la vacunación, la única solución

Todo ello nos deja clara una realidad. Las mutaciones son incontrolables y cuanto más dure el virus y afecte a más personas, más mutaciones habrá.

Por todo ello, además de mantener las medidas de protección para evitar la propagación es fundamental que se acelere la vacunación para obtener la inmunidad más elevada y también que estas vacunas se adapten a los posibles cambios del coronavirus.

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